Se sospecha hasta de un 80% de la producción de ibérico

El conjunto de los ganaderos extremeños se ha quejado a la ministra de los fraudes

L. E.BADAJOZ

Hasta el 80% de los productos que se comercializan como ibéricos podrían no cumplir con la ley. Así lo piensan al menos los productores extremeños.

La práctica totalidad de asociaciones del sector regional remitieron el mes pasado una dura carta a la ministra de Agricultura en la que denunciaban los fraudes que, a su juicio, se estaban produciendo desde que entró en vigor la nueva legislación.

En la misiva se enumeraban algunas de las trampas, centradas en la raza de los animales, la alimentación y los animales sacrificados sin tener la edad ni el peso mínimo requerido.

Por ejemplo, se hace referencia al «cebo de los animales en sistemas intensivos de naves cerradas y masificadas, principalmente en regiones donde históricamente no se ha producido cerdo ibérico, sin respetar los sistemas tradicionales de crianza que confieren al ibérico su calidad excepcional».

También se habla de falta de control en la alimentación, con la falsificación de animales y productos elaborados de categoría 'bellota' y el fraude al consumidor en el etiquetado de los productos.

El sector denuncia ante la ministra la existencia de unos «mecanismos de control claramente ineficientes y fraudulentos, donde empresas privadas con lógico ánimo de lucro se disputan a los clientes mediante la subasta de honorarios».

Los números asustan por sí mismos. Los ganaderos estiman que durante el bienio 2007-2008 han perdido 400 millones de euros, y la producción se ha desplomado en más de un 70% en la región.

Sin embargo, el exceso de oferta, desde fuera de Extremadura, resulta innegable. El ibérico ha pasado de suponer el 4% a ser el 11% del total del porcino que llega a los hogares.

Sin embargo, las cosas aún pueden ser peores. El sector asegura que el Ministerio prepara un Real Decreto que permitiría «producir ibérico en zonas donde por nunca se han podido criar cerdos al aire libre ni alimentar animales en montanera, requisito indispensable para la crianza del cerdo ibérico. Esto supone facilitar aún más el fraude ya establecido».

Otra de las históricas peticiones permanece en el limbo. Se trata de la publicación, por parte del ministerio, de datos oficiales sobre el mercado y su evolución. Se exige que de forma periódica se hagan públicos los censos de reproductores, el número de animales producidos, los sacrificios y los productos elaborados. «La ausencia de estos datos impide cualquier tipo de autorregulación y previsión», dicen.