Badajoz: no hay billetes

José Tomás cumple las expectativas y sale a hombros junto a Miguel Ángel Perera mientras Pedrito de Portugal no encuentra colaboración en su segundo toro

JUAN ÁNGEL| BADAJOZ
José Tomás asiste a la lidia charlando con uno de los miembros de su cuadrilla. /CASIMIRO/
José Tomás asiste a la lidia charlando con uno de los miembros de su cuadrilla. /CASIMIRO

Como se preveía desde hace ya muchos días la plaza se llenó hasta la bandera. Bueno, hasta la bandera no porque eso en la plaza de Badajoz es imposible ya que no hay bandera al viento. Pues diremos que se llenó hasta la tapia que es el muro horroroso en que terminan los tendidos de la cómoda y horrorosa plaza pacense.

Casi cuarenta años ha habido que esperar para que se volviera a colocar el anunciado más deseado por cualquier empresa. 'No hay billetes', cosa nada fácil de anunciar en una plaza de trece mil espectadores y que solamente lo vio dos veces en su vida. Una de ellas el Bombero Torero, y eso que por ella han desfilado todas las figuras que en torero ha habido en la historia de este coso: Ordoñez, Camino, El Cordobés, Ojeda, Espartaco, Jesulín, El Juli...no lo consiguieron. Ni el mismo José Tomás cuando hace diez años andaba por los ruedos. Ahora si lo ha conseguido. Habrá que darle su ayuda también a Perera y Pedrito, pero no nos engañemos, las cosas son como son.

A mediodía de ayer por una entrada de tendido alto de sol la reventa pedía el triple de su valor. Andaba la reventa a la baja pues sabía que no le iba a quedar papel en los bolsillos al poder devolver papel en taquillas por haber una sustitución, pero pedía precios al alza por si algún personal picaba, que picaron.

Tiempo hacía que no se veía a la picara reventa no oficial por estos lares. Ahora se trasladarán a León próxima estación de este nuevo filón de las taquillas. Los de la ciudad leonesa ya pueden respirar tranquilos pues el de Galapagar salió entero e ileso de Badajoz estación anterior en su periplo.

De Jandilla fueron los toros a lidiar. Nada del otro mundo. Correctos de presentación y de muy escasa pelea en los caballos. Tuvieron fijeza y nobleza pero hubo en algunos escasez de casta y en otros falta de fuelle. Escarbaron demasiado.

Sin pensar hace una semana que hoy torearía, Pedrito de Portugal se vio en la puerta de cuadrillas para hacer el paseíllo y fue una agradable sorpresa. Se cumplió aquello de quien tuvo retuvo, y este portugués no toreaba nada mal cuando andaba por los ruedos con asiduidad. Recibió a su primero con gusto por verónicas. Escarbó el toro ante de varas en la que apenas lo sangraron. Suave el quite. Se distrajo el toro en banderilla.

Al público y el cielo brindó. Pase cambiado por la espalda a toro arrancado fue el inicio. Tuvo fijeza el toro y lo citó con los terrenos cambiados. Le repitió el toro en tres tandas y lo llevó con mando en largos viajes. Acortó luego el recorrido y el matador se cambió de mano, le costaba más al toro.

El final fue en terrenos de cercanías cuando el Jandilla comenzó a negarse y pararse con la lengua fuera. Estocada algo trasera pero efectiva que premió con una oreja la labor de Pedrito al que pareció no notársele la inactividad.

No pudo redondear la tarde pues su segundo fue de condición asnal, que no se empleó en varas, escarbó y lo poco bueno que hizo fue permitir a Manolo Robles saludar en banderillas. Luego ni se entregó, ni humilló ni quiso pelea por mucho que el torero lisboeta se empeño en todos los terrenos y distancias. Acabó el toro rajado y jorobando la tarde a su matador con la falta que le hacía un triunfo.

José Tomás

José Tomás no esperó a que le pararan a su primer toro, salió a por el y sin pensárselo le dio cuatro verónicas y tres chicuelitas para poner el toro en el platillo. La suerte de varas fue puro trámite. Ajustado el quite por tafalleras y tapatías.

Buena la lidia de Miguel Cubero en banderillas, y José Tomás comenzó la función por estatuarios. Inamovible. Se fue muy lejos y citó a 'Soldador' con la derecha, acudió el Jandilla y lo embarcó adelante para pasarlo sin inmutarse y llevarlo con cintura de junco hasta atrás. Le aguantaba al toro su molesto escarbar. Volvió a citar y en un palmo lo llevaba con el brazo y muñeca hasta donde no se imaginaba.

Se rompió el torero en los naturales con un toque especial para que el toro no le renunciara. La faena en medios. Aguantó gañafones en la barriga sin inmutarse. Comenzó el toro a quedarse corto. Citó entonces de frente, se le paró y sin inmutarse lo citó a pies juntos. cavó con manoletinas y el toro rajado, buscando tablas. Estocada perdiendo la muleta fue el colofón a una faena premiada con dos orejas entre el clamor del graderio

Abrochadito de pitones era el quinto al que le enjaretó de salida nueve lances entremezclando veónicas y delantales.

Tras un leve picotazo el toro se dolió y cortó en banderillas.

Comenzó su faena por alto, sin molestarlo para ponerse por el pitón derecho pero pronto mostró que no quería humillar y sacaba la cara por encima del estaquillador. Toro de feo estilo al que perdió pasos para quedarse en la distancia de hacerlo repetir.

Le fue mejor por el pitón izquierdo enganchándolo muy adelante. Se distanció mucho y le acudió largo y galopando. José Tomás cargó la suerte en los naturales y lo llevó lejos incluyendo diferentes remates en las series. Volvió al derecho pero no había mejorado en sus defectos, le enganchó la muleta en alguna ocasión y el de Galapagar dio por finalizada la función que en este caso fue corta. El remate lo puso con ayudados por alto antes de agarrar una estocada delanterita que fue suficiente para que le concedieran otras dos orejas. Misión cumplida.

Con los antecedentes en los toros anteriores Perera salió a por todo y sin esperar le dió un buenmanojo de verónicas a pies juntos y muy ceñidas al cárdeno salpicado que le había tocado en suerte. Pronto escarbó el de Jandilla al que apenas señalaron en varas.

Con estatuarios comenzó su faena para sacarlo al tercio, irse lejos y citarlo. Acudió pronto lo embarcó y ligó a pesar de que no humillaba. Le daba sitio y tiempos pues sabía que se le podía acabar pronto.

Por el izquierdo tuvo menos recorrido y obedecía al toque. Le engarzó dos tandas hasta que el Jandilla comenzó a negar su colaboración y Miguel Ángel tuvo que recurrir al arrimón. Estuvo muy por encima del toro al que mató de una estocada y que por tener una larga agonía hubo quien aplaudió a toro de muy pocos méritos. Una oreja se dejó.

Muy justo de fuerzas fue el sexto que pronto vio el torero que estaba de mírame y no me toques pero con una suavidad maravillosa fue capaz de hacerlo pasar sin que se le fuera a tierr. Tenía fijeza pero le costaba repetir. Todo el mérito estuvo en el torero. Tuvo que provocarlo mucho y hasta estuvo a punto de echarse. De una estocada murió y al torero le dieron las dos orejas.