Leonardo Dantés (El regreso)

El popular extremeño, autor de 'El baile del pañuelo', prepara un libro, 'Canciones y poemas', con el que sorprenderá este otoño

Hay un Leonardo Dantés que baila y otro circunspecto./ J.-I. ORTUÑO/
Hay un Leonardo Dantés que baila y otro circunspecto./ J.-I. ORTUÑO

TODO es posible en Granada, que se lo pregunten a Manolo Escobar. Pero, también, todo es posible en Badajoz. Que se lo pregunten, si no, a Leonardo Dantés. El 'cantautor' de 'El baile del pañuelo', uno personajes más rocambolescos que haya parido madre y que hayan parido estas tierras (con permiso de Manuel Godoy, claro está) y al que puede vérsele frecuentemente de paso por la ciudad de la Alcazaba, es un alma errante.

Y para esta crónica urbana y para su cronista, fieles al principio básico de dejarse sorprender constantemente por lo que depara el cosmos pacense, éste es un motivo de orgullo y de satisfacción, el saber de su vida, de sus milagros y de su pasión (su resurrección la dejamos para más adelante) de motu propio y de viva voz: «Estaba agobiado de Madrid -explica el compositor de 'Carmen' de Los Chunguitos-.

En el verano de 2006 estuve unos días de vacaciones en mi pueblo, de donde me había marchado con 17 años. Y, entonces, decidí regresar, quedarme. Vendí mi piso madrileño y es aquí donde ahora resido. Hago lo mismo que allí, voy a donde me llaman, pero desde Extremadura, que donde estoy más a gusto». Se puede decir más alto, pero no se puede decir más claro. No obstante, si se le pone ritmo y música, se puede llegar a decir hasta cantando. Y el resultado sería éste: «Las grandes ciudades tienen/ muchas cosas, es verdad/ pero lo que te da un pueblo/ allí no lo encontrarás./ En las cosas más sencillas/ casi siempre es donde está/ eso que todos buscamos/ y que llamamos felicidad». ¿Tiene o no tiene arte?

Leonardo Antonio Ramírez Rodríguez (San Vicente de Alcántara, un 26 de abril) le pone letra y música a todo lo que quiere o, mejor dicho, a todo lo que 'más' quiere. A su pueblo (con 'A mi tierra regresé', a cuya canción pertenecen el texto anteriormente mencionado), a los rumberos, a su oficio (que él define como de 'trovador'), a Javier Sardà, al miembro viril. «¿Sabes cuántas visitas tiene mi canción 'Tiene nombres mil', en YouTube? ¡Más de un millón!», comenta, como agitando el pañuelo, pero sin pañuelo, en un gesto suyo y muy característico, y con sumo orgullo.

Etapas

Y la verdad es que, con semejante carta de presentación, a ver quien es el bonito que la canta las cuarenta a este portento de la canción española. «Yo he tenido varias etapas en mi vida. La de autor de baladas, en la que llegué a ser número uno de Los 40 Principales, con la canción 'No vale la pena'. La de compositor de rumbas, en la que escribí canciones de muchísimo éxito para los Chunguitos. Y la de 'personaje". Y es al referirse a esta última fase artística, vinculada a la caja 'lista' (que de 'tonta' no tiene ni un pelo), y en la que tanto y tanto y tanto y tanto ha dado de qué hablar, cuando Leonardo Dantés se pone serio. Llámesele, si se quiere, etapa de 'personaje', llámesele, si se quiere, etapa de 'friki' (porque de todo le habrán llamado, al este hombre de Dios, en la viña de Idem, hasta eso tan horrible y tremebundo, tan tedioso de 'fenómeno sociológico'). En fin, etapa 'free'.

Porque al referirse a su paso por programas como 'El día después', 'Crónicas marcianas' o 'Sabías a lo que venías', es cuando, curiosamente, Leonardo Dantés se permite la licencia de ponerse formal, discreto, adusto, prudente, casi circunspecto.

Y eso, al cronista urbano, le llega al alma. «Sé que hay gente que se ríe de mí, que se piensa que se ríe de mi. Pues a esas personas yo les diría que yo trabajo en lo que me gusta y que vivo de ello. Y a lo mejor estas personas que se están riendo de mi están haciendo algo que no les gusta en absoluto». Y ahí queda, para la posterioridad, para las hemerotecas, para los historiadores del futuro o para los libros de texto (bueno, quizá la euforia del cronista se haya desmadrado un poco, pero, en fin, ya está escrito y así queda también). Pero especialmente para que se sepa que, en definitiva, Dantés, sí sabe lo que vale un peine, llamando a sus propios detractores «personas».

Que existe un Dantés 'Jekill' y un Dantés 'Mister Hyde' es evidente, y también es evidente que discernir entre ambos no es el objetivo de esta pequeña crónica. Por cierto, que el ganador de la Canción del Verano de Radio Comarca de Alburquerque del año pasado, y seguramente del presente, sorprenderá a propios y a extraños (más a propios que a extraños, esa es la verdad) en el próximo otoño, con la publicación de un libro que está escribiendo ahora, con amor, con mucho amor, y que titulará 'Poemas y canciones', ilustrado con sus propios dibujos.

«Con él llegará mi reconocimiento, porque son letras de gran calidad», dice con el orgullo y con los ademanes que le caracterizan. Una última pregunta, admirado Dantés, ¿Tu reino no es de este mundo? «Bueno, sí, a veces pienso que yo soy de otro planeta». Tu lo has dicho.