«Ahlan wa Sahlan a Cáceres»

Casi un centenar de niños saharauis llegarán desde el desierto el próximo día 30 para pasar el verano con familias de diferentes localidades de la provincia

M. M. N.| CÁCERES
Niños saharauis en Cáceres. / HOY/
Niños saharauis en Cáceres. / HOY

Vuelven los 'niños del desierto'. Sus rostros ya son absolutamente familiares por las calles de Cáceres o las de muchos pueblos de la provincia. Son los protagonistas del programa 'Vacaciones en Paz', que desde hace años pone en marcha la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui. Tienen entre siete y 12 años, muchos llegan sin saber una sola palabra en castellano y otros, sin embargo, se mueven entre sus familias de acogida con toda naturalidad, e incluso mezclan el 'hassania', su idioma, con un peculiar acento extremeño. Llegan entre abrazos y se despiden entre lágrimas. Es una estampa clásica de todos los veranos, aunque en los últimos años el número de niños procedentes de los campamentos de refugiados de Tinduf se ha visto reducido en la provincia. Más que buscar las causas de ese descenso solidario, Antonio Hernández, el presidente de la asociación de acogida en la ciudad, prefiere animar a quienes estén dispuestos a dar el paso. El próximo día 30 llegarán al aeropuerto de Badajoz 97 niños que pasarán el verano entre nosotros y a los que se recibe con los brazos abiertos.

Antonio Hernández lleva la causa saharaui muy dentro. Mucho tiene que ver en ello Salem. Vino con siete años y ya tiene 15. El presidente de la asociación local, que además ejerce como secretario en la provincial, ya ha viajado en varias ocasiones a visitarle hasta la misma 'hammada', la parte más inhóspita del desierto donde conviven 200.000 refugiados a la espera de una solución para el permanente conflicto con Marruecos, y que la ONU no encuentra.

«Cuando vas allí y ves cómo viven estos niños se te abre el corazón», destaca Antonio Hernández, que acumula años de servicio en la organización local de acogida. «Desde que actuamos a nivel provincial estamos funcionando con más organización. Contamos con apoyos importantes como Caja Duero, el ayuntamiento o Diputación. Gracias a ellos podemos traer a casi un centenar de niños». Llegarán el día 30 en un vuelo fletado desde Tinduf, sin embargo, y aunque parecen muchos, son menos de la mitad que hace ocho años. «Puede que seamos menos solidarios», esboza Antonio, que apunta el teléfono de Salka (927 290 509) y el suyo propio (626 250 249) para recordar que las familias interesadas en acoger aún pueden hacerlo. La mitad del billete la costea la asociación con las subvenciones que recibe. «Son 500 euros cada billete de avión, la familia debe aportar 250», aclara. Ya hay 97 niños confirmados y un emotivo «Ahlan wa Sahlan» -Bienvenidos, en árabe- para cada uno de ellos.