Apuntarse a un banco de tiempo

Yo te cocino a cambio de que me arregles algunas chapuzas en casa». En este principio tan práctico se sustenta el banco del tiempo.

A. GILGADO| BADAJOZ
Jesús Muñoz impulsó el banco del tiempo de Plasencia. /HOY/
Jesús Muñoz impulsó el banco del tiempo de Plasencia. /HOY

Yo te cocino a cambio de que me arregles algunas chapuzas en casa». En este principio tan práctico se sustenta el banco del tiempo. Una nueva forma de ahorro que la crisis ha puesto de moda. Ahora que los depósitos económicos escasean quizá sea el momento de sacar partido al tiempo libre.

En realidad se trata de un sistema de intercambio de tareas cuya unidad de valor es el tiempo que se tarda en completarlas. Si alguien necesita pintar la habitación, puede recurrir a un pintor a cambio de, por ejemplo, hacerle la declaración de la renta.

Una hora empleada en ayudar a alguien supone una hora de crédito que se deposita en la cuenta del banco. Estos créditos pueden canjearse en cualquier momento y gastarse en cualquiera de los servicios que ofrezcan los usuarios.

En Extremadura ya se han puesto en marcha experiencias de este tipo. La asociación 'El Bordón' de Plasencia fundó su particular banco del tiempo a finales del año pasado.

Uno de sus impulsores, JesúsMuñoz, desvela que la iniciativa gozó en sus comienzos de una afectuosa acogida. A poco de echar a andar ya se intercambiaron las primeras tareas.

En la página web de la asociación invitan a participar a todos los residentes en Plasencia mayores de edad. «Si dispones de tiempo y estás dispuesto a realizar cualquier actividad que se te ocurra que pueda ayudar a otros, estarás en situación de demandar cualquier otro tipo de actividad que no puedas realizar por ti mismo», reza la invitación.

El banco placentino no solo ofrece servicios induviduales entre usuarios, también interactúan los grupos o los colectivos.

Además del ahorro ecónomico que supone para muchos apuntarse a un banco del tiempo, la iniciativa fomenta la cooperación entre los vecinos de una misma ciudad.

En el Bordon estiman que por lo menos una veintena de personas gozan en estos momentos con una cuenta en el banco.

Los servicios que se prestan se dividen en diferentes categorías.

Así por ejemplo en el de cuidado de personas se suscriben desde llevar niños al colegio a leer libros a personas mayores.

También existe un apartado de tareas domésticas en el que se puede pedir hacer la compra, cocinar, coser, hacer pequeños tareas y reparaciones domésticas, bricolaje, o cuidar animales y plantas.

Pasar trabajos a ordenador, asesoramiento informático o apoyo para cumplir con los deberes escolare son algunos de los servicios que también se pueden solicitar en el placentino.

La solvencia del banco radica en el número de tareas que ofrezca para intercambiar las diferentes horas acumuladas. Cuanto más actividades se puedan computar más atractivo resultará para los usuarios. Pero conseguir una amplia gama de tareas no resulta fácil ya que se trata de involucrar a gente de diferentes campos y sensibilidades. Jesús Muñoz cree que «la iniciativa resulta más que fructífera para ahorrar dinero si tienes gente que se encargue de gestionarla», porque como todo banco, el del tiempo también requiere personas dedicadas a de captar usuarios y organizar las transacciones. De hecho prevé un futuro más que prometedor a los bancos de tiempo en zonas muy pobladas. «En las grandes ciudades los servicios sociales cuentan con más recursos y pueden auspiciar al banco del tiempo en lo que se necesita».

En España funcionan en estos momentos más de 60 bancos de este tipo. Casi todos se han gestados en diferentes administraciones públicas como programas de cooperación y colaboración ciudadana.

Fotos

Vídeos