La superficie dedicada al arroz en la región aumentará un 10% en 2009Llegó de Valencia en los 60

Extremadura se ha convertido en una potencia en la producción de este cereal, sólo superada algunos años por Andalucía

RAÚL HABA R. H.| DON BENITO DON BENITO
Un agricultor esparce abono en una parcela de arroz de la vega del Guadiana, a pie del Castillo de Medellín./ RAÚL HABA/
Un agricultor esparce abono en una parcela de arroz de la vega del Guadiana, a pie del Castillo de Medellín./ RAÚL HABA

En el ecuador de la primavera, la cuenca del Guadiana extiende sus brazos a través de interminables cuadrículas perfectas de agua, que, a medida que se acerca el inicio del verano, se transforman en extensiones de un verde inmaculado. Son las plantaciones de arroz, un cultivo con 35 siglos de antigüedad en Asia, pero con apenas 50 años de presencia en Extremadura. Una implantación muy reciente, si se compara a la llegada de otros cereales en época romana.

De esta forma se inicia el ciclo de producción arrocera que culminará con la recolección en octubre y noviembre. En solo unas décadas, el arroz, segundo alimento más utilizado del mundo después del trigo y el primero en Asia, se ha convertido junto al tomate, en uno de los cultivos más importantes de Extremadura, compartiendo liderazgo nacional con Andalucía.

Los andaluces suelen ser los primeros productores de arroz en España, pero las dificultades hídricas padecidas por la comunidad vecina el pasado año auparon a Extremadura al liderazgo nacional con alrededor de 26.500 hectáreas. La mayoría de esta superficie se localiza en las vegas del Guadiana, Vegas Altas sobre todo, aunque también se cultiva algo en la zona de Plasencia.

Andalucía

El año pasado, Andalucía solo sembró el 50% de la superficie que habitualmente dedica a arroz. Extremadura pasó de 25.000 a 26.500 hectáreas en 2008 con una cosecha de unas 189.000 toneladas y un rendimiento medio de 7.000 kilos por hectárea. Al final y pese a ese incremento extremeño, no hubo penalización, ya que el total de superficie sembrada en España fue de 100.986 hectáreas y la superficie máxima garantizada para todo el Estado es de 104.000 hectáreas.

Las tres últimas campañas fueron catalogadas como normales en producción. Todavía se recuerda la del año 2005, que se caracterizó por un verano muy caluroso y de buena producción por las altas temperaturas.

La recolección suele comenzar en la variedad temprana o grano largo en la segunda quincena de septiembre y todo octubre. Esta variedad va destinada a los arroces vaporizados con mercado en Centroeuropa.

La variedad tardía o de grano redondo se comienza a recoger en la segunda quincena de octubre y el mes de noviembre entero. Este tipo de arroz va destinado a consumo nacional.

La siembra

La siembra se ha realizado con normalidad y sin retraso, a diferencia del año anterior en que las lluvias retrasaron unos días las plantaciones de este cultivo. El arroz es considerado por algunas voces del sector agrícola como un «cultivo refugio» junto al tomate. El término «cultivo refugio» define al arroz y al tomate como productos más atractivos para el agricultor frente a la caída de precios de los herbáceos y el maíz. No cabe duda que se ha sembrado más arroz. En eso coinciden los distintos agentes sociales.

Organizaciones como Apag Extremadura han advertido ya de que puede haber un exceso de producción y consiguientes penalizaciones comunitarias. Su presidente, Bibiano Serrano, se atreve incluso a vaticinar el porcentaje de penalización, cifrándolo en un 45% de reducción de las ayudas comunitarias. Dicha subvención descendería de los 476 euros a los 265 por hectárea, afirma.

Serrano augura incluso un incremento en este año 2009 de unas 10.000 hectáreas adicionales de arroz a las 26.000 que se sembraron en el 2008, con lo que nos iríamos a 36.000 hectáreas

Evitar la catástrofe

Bibiano Serrano considera que se debería haber aplicado el desacoplamiento total no solo en el arroz, sino en el tomate y estima que se está llevando a cabo «una mala aplicación de la PAC», por lo que exige al presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, y al Ministerio de Medio Rural que tomen cartas en el asunto, pues aún están a tiempo de «evitar una catástrofe».

Las perspectivas para el cultivo del arroz este año en Extremadura son buenas en cuanto a producción, según UPA-UCE. Esta organización destaca que el arroz se ha convertido, junto al tomate, en el cultivo elegido por otros agricultores que no han tenido tanta rentabilidad en la producción, por ejemplo, de maíz. En todo caso, según UPA-UCE, todavía nos encontramos en una época temprana de campaña y las estimaciones pueden variar en función de cómo se desarrolle la climatología.

En el caso del arroz, el incremento de la superficie de producción en Extremadura será de unas 2.000 hectáreas, y no 10.000 como dice Apag Extremadura.

Se pasaría por tanto de las 26.500 hectáreas de hace un año a las 28.500 de esta campaña, según indica UPA-UCE basándose en estimaciones recogidas por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. Con estas cifras, la producción de este cultivo podría aumentar en torno a un 10% con respecto a la última cosecha, siempre que se den unas condiciones climatológicas normales.

Caída de precios

A nivel nacional la tendencia ha sido similar y la superficie de siembra ha subido de unas 98.000 hectáreas en 2008 a 116.000 este año. Este incremento viene provocado, además de por la situación de Extremadura, por la posibilidad de utilización de toda la superficie de siembra en Andalucía, cosa que no sucedió en la última campaña.

Sin embargo, y según añade UPA-UCE, este aumento en la superficie de producción de arroz, que en Extremadura representa sólo un 10% más que en 2008, no puede explicar la caída de precios que se está produciendo en esta campaña, con una situación de parálisis del mercado en estos momentos y que está suponiendo que algunos agricultores todavía no hayan podido vender su cosecha.

Alarmismo

En este contexto, la organización UPA-UCE considera contraproducente el alarmismo generado por otras organizaciones agrarias, pues algunos agricultores todavía están vendiendo la producción de la última campaña y se pueden ver afectados por esta situación. A juicio de UPA-UCE, hablar de una posible penalización del 45% este año, cuando la realidad es que no será superior al 30% es generar una alarma que puede distorsionar el mercado cuando además, se está haciendo sin conocer todavía cómo se va a desarrollar la campaña.

En similares términos se pronuncia Juan Francisco Blanco, de Acopaex, quien califica de «precipitado» el vaticinio de organizaciones como Apag Extremadura. «No hay que ser alarmista, máxime en un momento sensible para el mercado como el actual, cuando manifestaciones de ese tipo pueden influir negativamente», añade Blanco.

Este representante del sector cooperativo califica también de «prematuro» hablar de penalizaciones cuando apenas se ha sembrado el arroz, y todavía no se sabe cómo va a transcurrir la campaña y si va a llover o no.Llegó de Valencia en los 60

El arroz no es solo un cultivo; es un modo de vida. Cuenta Miguel Leal, agricultor arrocero y presidente de la comunidad de regantes del canal de Orellana, que los orígenes de este cultivo en Extremadura se remontan a la década de los 60. Entonces, unos agricultores valencianos se asentaron en las tierras de las fincas de Los Hitos en la localidad de Madrigalejo y en la finca La Veguilla de Don Benito, donde introdujeron el arroz.

Fue una revolución aprovechar las ricas tierras de las vegas en un cultivo que hasta el momento se daba en otras zonas. Las variedades más comunes en Extremadura son las denominadas Gladio y Thaibonnet, tipo Indica (grano largo) con aproximadamente un 70% de producción y la variedad japonicas (grano redondo) con un un 25%. Otras variedades son Thaiperla o Hispagran.

Este sector creció tanto en Extremadura que también se formaron fuertes cooperativas en la década de los 80, cuando surgió el movimiento cooperativo en la región. Las principales productoras de arroz son la cooperativa La Encina de Palazuelo, Casat de Don Benito, Acrex, Acopaex, Acorex, San Juan de Puebla de Alcollarín, Didaymaz de El Torviscal y San Rafael de Pizarro, entre otras.

En el entorno de Palazuelo, uno de los poblados de colonización del norte de la provincia de Badajoz, los vecinos viven por y para el arroz. Es el mejor cultivo para las características de esta tierra, según Leal. De hecho, con anterioridad al arroz, había agricultores que se marchaban de aquí por la baja productividad de estas tierras con otros cultivos. La Encina de Palazuelo es la cooperativa base con mayor producción de arroz, añade Leal.

Palazuelo tiene unos 800 habitantes y la cooperativa cuenta con unos 150 socios, es decir, prácticamente todas las familias tienen algún socio. De hecho, la cooperativa ha ampliado ahora su capacidad de almacenamiento. «Atrás quedan esos años en los que el arroz se dejaba en las calles», recuerda Leal.

Estos pueblos tienen una especie de microclima debido al arroz e «invitados» un poco pesados, como los mosquitos.