Más de 150.000 personas se beneficiarán de la nueva tarifa eléctrica reducida

Iberdrola, que controla el mercado eléctrico provincial, cifra en 46.000 los hogares que tienen contratados hasta 3 KW de potencia El recibo de la luz no subirá durante tres años para familias numerosas o con parados y perceptores de pensiones mínimas

MANUEL-M. NÚÑEZ| CÁCERES
Clientes a la puerta de la oficina de atención de Iberdrola en la Avenida de Portugal. / MARISA NÚÑEZ/
Clientes a la puerta de la oficina de atención de Iberdrola en la Avenida de Portugal. / MARISA NÚÑEZ

La factura de la luz se congela. No para todos, ni posiblemente tampoco para la mayoría, pero sí para cinco millones de familias que reúnen las condiciones que fija el Gobierno en la normativa que regula el ya conocido como 'bono social'. La medida beneficiará a más de 150.000 cacereños, en una estimación a la baja y aproximada, con los datos que ha facilitado el principal operador en la provincia. Iberdrola calcula que unos 46.000 hogares tienen contratados en Cáceres una potencia inferior o igual a tres kilovatios (KW). Además de quienes cumplan este requisito, tampoco verán incrementar su recibo en los próximos años aquellas familias consideradas numerosas o que tengan a todos sus miembros en paro y los perceptores de pensiones mínimas.

Las consultas se suceden. Los usuarios acuden a las oficinas de las firmas suministradoras y preguntan. Iberdrola tiene su centro de atención al cliente en la Avenida de Portugal. Las colas se han convertido en una imagen habitual allí, y no solo ahora por la entrada en vigor de la 'tarifa social' sino también por los problemas generados con la facturación mensual o la posibilidad que tienen los clientes de cambiar de empresa distribuidora de electricidad con el nuevo paso hacia la liberalización que dio el Gobierno a instancias de la Unión Europea y que se producirá el 1 de julio.

El 'bono social' eléctrico tiene sus propios destinatarios, también en Cáceres. No hay una estadística oficial. Este diario la ha solicitado a la Junta de Extremadura y al Gobierno central, pero no ha encontrado respuestas. Sin embargo, sí es posible hacer algunas estimaciones. Por ejemplo, con la base de la clientela del principal operador: Iberdrola. Su sector de clientes con una potencia de 3 KW se eleva a 46.000, según datos aportados por su departamento de prensa. Serían por tanto más de 130.000 cacereños beneficiados, aquellos con tasas de consumo más bajas.

De acuerdo con la información que se facilitó tras la aprobación de la medida por el Consejo de Ministros hace tres semanas, serían unos 14,5 millones los perceptores de este 'bono social', cuyo coste será asumido por las propias eléctricas.

En Cáceres, además de la cifra de los hogares con menos potencia contratada habría que considerar las familias numerosas, las rentas más bajas (pensiones mínimas) y hogares con todos sus integrantes en situación de desempleo. Hay que tener en cuenta que habrá quienes cumplan a la vez dos o más condiciones, de ahí la dificultad del cálculo. Según datos del Instituto de Estadística y publicados por HOY, en la provincia había a finales de 2008 casi 6.000 familias con todos sus miembros sin empleo. Todas ellas tendrán al menos el consuelo de que el recibo de la luz se mantendrá sin incrementos hasta 2012. La cifra incluso sería superior a día de hoy. Iberdrola, líder del mercado cacereño, se ha mostrado favorable a la medida. «Entiende y comparte la necesidad de carácter excepcional de proteger a los clientes vulnerables», asegura la compañía, cuya principal salvedad es que el coste «no debería repercutirse íntegramente sobre las compañías y sus accionistas». Desde su departamento de Comunicación se reconoce que las peticiones de información de los clientes existen. Iberdrola tiene centralizada en Cáceres en la Avenida de Portugal su respuesta personalizada. Allí, la tarifa social es una de las consultas más recientes, al igual que la entrada en vigor en julio del llamado Suministro de Último Recurso (SUR), tal y como reconoce Alberto Benito Galán, de la Dirección Comercial.

Implantación

«El Gobierno ha decidido implantar una bonificación en la factura eléctrica para los consumidores domésticos que cumplan con determinadas características sociales, de consumo y poder adquisitivo», anunció el Ejecutivo el pasado 30 de abril. Este 'bono' cubrirá la diferencia entre el valor de la tarifa de último recurso y una tarifa reducida y que se aplicará a esos hogares con 3 KW o menos de potencia contratados. Solo con esa estimación, serían unos cuatro millones de hogares beneficiados en España, según el Ministerio de Industria. El mismo cálculo aplicado a Cáceres y según el dominio de mercado de Iberdrola lleva a pensar que un mínimo de 150.000 cacereños serán los beneficiados por esta medida.

«Los datos que por ahora podemos facilitar desde Iberdrola son una aproximación a la baja de las personas a las que puede beneficiar la tarifa social ya que nosotros solo podemos hacer el cálculo basándonos en la potencia que tengan contratada», señalan desde el área de Comunicación.

Dudas

Las incógnitas que emergen de la normativa son muchas. Por ejemplo, el colectivo de la Federación Española de Familias Numerosas sostiene que el texto aprobado está sembrado de confusiones en cuanto a los beneficiarios , y remite a una resolución posterior.

Si en las compañías se reconoce que las solicitudes de información existen, desde la Unión de Consumidores de Extremadura (UCE) se apunta que están recibiendo más consultas sobre la posibilidad de cambiar de compañía, con la puesta en marcha desde julio del Suministro de Último Recurso.

«Las llamadas se centran sobre todo en la s ofertas que hacen las compañías y qué puede hacer el cliente para bajar la factura», comenta una portavoz de este asociación de consumo desde su sede en Badajoz. Aclaran que habrá que esperar un tiempo antes de valorar los problemas que se producen. En la calle, tampoco hay demasiadas respuestas. Cánovas a media mañana es un hervidero de jubilados. Es uno de los colectivos que más beneficiado puede salir del 'bono social'.

Luis, que ya pasa de los 90 y aparenta bastantes menos, lo ve claro: «Si nos vamos a ahorrar algo, me parece estupendo. ¡Qué quieres que te diga!». «No me creo nada», responde su compañero de banco. El 'bono social' sigue siendo un gran desconocido.