Consumo retira 4.200 botas tóxicas y dice que puede haber más

Todavía pueden llegar por venta ambulante, o producir efectos tras varias puestas. Ha habido 14 afectados

J.L. A |
Pedro García Ramos (en el centro de la imagen), director del Instituto del Consumo.|BRÍGIDO/
Pedro García Ramos (en el centro de la imagen), director del Instituto del Consumo.|BRÍGIDO

Un barco descargó entre el 19 y 22 de diciembre pasados varios contenedores con calzado procedente de China. La mercancía, a través de mayoristas e intermediarios, se repartió por toda España y a partir de entonces centenares de personas empezaron a sufrir diversas molestias en los pies.

El dimetilfumarato, la sustancia contra los hongos que dentro de bolsitas acompañaba al calzado, fue el causante de dermatitis «moderadas o severas» que se han ido produciendo desde entonces, y que en algunos afectados está dejando secuelas.

En Extremadura el Instituto de Consumo ha localizado y retirado del mercado 4.200 pares de calzado peligroso y la situación parece controlada.

Sin embargo hay que tener todavía cuidado porque puede haber más calzado que llegue al consumidor en mercadillos ambulantes, y además personas que los compraron pero los han usado poco aún pueden sufrir reacciones alérgicas, advirtió ayer el director del Instituto de Consumo de Extremadura, Pedro García Ramos.

14 afectados

Ramos compareció en la comisión de consumo de la Asamblea de Extremadura a petición del grupo parlamentario popular para explicar la reacción ante la alerta sanitaria emitida en España el pasado 22 de noviembre; el primer caso en Extremadura apareció un mes después.

Desde entonces han sido 14 las personas afectadas en la región con dermatitis «moderadas o severas» pero desde el pasado mes de febrero no se ha registrado ninguno.

Hace dos años que se describieron en Europa las primeras reacciones alérgicas por contacto con el dimetilfumarato. En octubre pasado se dió en España una alerta sanitaria por problemas surgidos al comprador de un sillón, y otros por butacas y sofás.

Productores chinos han estado usando en los últimos tiempos el dimetilfumarato como producto contra la formación de hongos en productos de piel que ellos exportan y se pasan y dos y tres meses bajo la humedad en los barcos de transporte.

Es una sustancia que no estaba incluida entre los biocidas autorizados en la Unión Europea hasta que a consecuencia de todo esto ha sido prohibida a finales de enero.

Permanecía en contacto con cinturones, zapatos, botas, botines y muebles con piel importados desde China y distribuidos al resto de España por importadores de Valencia y Murcia. El director del Instituto de Consumo de Extremadura, Pedro García Ramos, advierte que es un producto «muy tóxico» en contacto con la piel, o de forma gaseosa con los ojos.

El sistema «ha fallado»

Consumo ha avisado a los mayoristas y minoristas extremeño de calzado de que son responsables según la normativa de la seguridad en los productos distribuídos. Ese organismo sigue vigilando y hace muestreos periódicos y aleatorios en las tiendas, de manera que a final de año pretende haber visitado casi todas.

Hay factores genéticos que predisponen a algunas personas a reaccionar con el dimetilfumarato, y todavía se desconoce exactamente qué dosis puede ser lesiva.

Para Felisa Cepeda, diputada del grupo popular, está claro que el sistema en general «ha fallado» porque productos contaminados han llegado al consumidor. Si los productos españoles pasan tantos controles de calidad, «¿por qué los extranjeros no?».

Francisco Macías (PSOE) pide más control en las fronteras y mayor coordinación entre las comunidades autónomas, pero sostiene que en Extremadura la respuesta fue correcta y eficaz.