Guarde el coche como un zapato

Mientras se construyen más subterráneos, aparcar en el centro alcanza la cota más desesperante Ya se oferta en la ciudad una solución técnica que permite apilar los coches en altura

J. LÓPEZ-LAGO
Guarde el coche como un zapato

Cada día que pasa la ciudad parece achicarse un poco más por culpa de los coches. Que aparcar en Badajoz es un suplicio no es ninguna novedad. Y que los aparcamientos de pago no se llenan se puede considerar una ventaja que nadie sabe cuánto tiempo durará. El año pasado el censo de vehículos en la ciudad era de 93.319 cuando el número de vados registrados en el Ayuntamiento, a fecha de agosto, es de 26.344. La opción más común es dejar el coche en la calle, ¿pero dónde? Son conocidas por todos los pacenses las medidas que, con mayor o menor éxito, impulsa el Ayuntamiento para aliviar las congestiones diarias de tráfico y, lógicamente, ninguna contempla el uso del coche: carril bus para mejorar la fluidez del transporte público, aparcamientos exclusivos para motocicletas con polémica inicial y un precario carril bici para el que quiera probar un transporte alternativo. La consigna de la tolerancia cero para erradicar la doble fila funcionó varios días, hasta que la Policía Local amenazó con una huelga por exceso de trabajo y pocos medios para desarrollarlo. Por eso las infracciones por estacionamiento indebido en las principales avenidas han vuelto a alcanzar cotas desesperantes Aparcar ha llegado a ser una obsesión en la capital pacense y acabar con ella se llevará millones de euros. La ciudad tiene un gran socavón abierto junto a la Plaza de Conquistadores que servirá para estacionar 952 coches; en el Baluarte de Menacho la asociación de comerciantes está en plena obra para sumar 272 plazas más con el fin de atraer clientes a su zona de influencia, amenazada por superficies y parques comerciales que facilitan el aparcamiento como objetivo prioritario. En Valdepasillas, a ambos lados de Sinforiano Madroñero, se han prometido sendos aparcamientos subterráneos, y en los primeros meses del año que viene en la explanada de la calle Prim con Santo Domingo comenzará una obra que incluye un gran parking, pero que desterrará a los usuarios actuales del aparcamiento en superficie de Adeba, un servicio en pleno centro de la ciudad que no desprecia ningún conductor madrugador. Según Luis Manuel Gallego, empleado de Adeba en esta explanada, «ahora que hace frío todo el mundo usa el coche y cuando llueve más aún. En verano abrimos a las 8.30 horas y se llena a las once o así, pero es que estos días a las 9.10, en menos de una hora, ya está completo. Y eso que caben unos 200 coches». El último invento En medio de este panorama, una empresa, Pluspark, ha empezado a comercializar en Badajoz una solución para sacar plazas de aparcamiento de la nada. Siempre que haya altura, se apilan unos vehículos sobre otros gracias a una estructura metálica. La plataforma superior, mediante un sistema hidráulico, sube y baja. La idea, nacida en México, se aplica en Estados Unidos y Japón de forma habitual en aparcamientos públicos y privados y va en aumento en otras grandes capitales españolas como Madrid o Sevilla. Juan Manuel Castrillo, comercial de esta marca en Extremadura, lleva una semana recorriendo hoteles, talleres, concesionarios, comunidades de vecinos y estudios de arquitectura. Sabe que Badajoz vive sus peores momentos para aparcar y colocar dos coches en el espacio de uno es una opción que parecía imposible. Su tesis es simple: aprovechar el espacio. La plataforma más básica para dos vehículos (incluidas furgonetas) y dirigida a particulares cuesta unos 6.200 euros. La hay para interior o galvanizada para espacios abiertos. Mide 3,70 por 2,32 metros, soporta 2.500 kilos y tarda en subir o bajar 25 segundos. Cabe en un aparcamiento subterráneo que tenga más de 2,70 m. de altura. «Se monta en seis horas, no necesita escriturarse y, salvo que no esté en propiedad privada, sólo es necesario permiso de la comunidad de vecinos pues requiere una toma de corriente, aunque gaste lo mismo que un secador», explica Castrillo. Si el garaje de un particular no tuviera altura suficiente también se puede excavar, soterrar la plataforma y hacer surgir el vehículo desde abajo cuando sea necesario, añade. Otros modelos están dirigidos a concesionarios, talleres y hoteles. Aceptan hasta cinco alturas y como son modulables permite estacionar coches como el que almacena zapatos. Plazas inasequibles Actualmente es difícil penetrar en el mercado de plazas de aparcamiento en Badajoz. Y alquilar una en el casco antiguo ronda los 80 euros mensuales. Alberto García, de la Inmobiliaria Hábitat, explica que «se trata de un producto con mucha demanda pero con muy poca oferta. Una plaza en pleno centro oscila entre 24.000 y 30.000 euros; en Valdepasillas se aproxima a los 20.000 euros y en otros barrios más periféricos no suelen bajar de 12.000 euros. En este caso la crisis de la construcción no ha influido demasiado en alterar su valor porque se trata de un mercado poco dinámico». Estas circunstancias no pasan desapercibidas ni para los promotores ni para los legisladores. Sobre este tema el ministerio de Fomento realizó un estudio con datos del año pasado y concluía que sólo el 45% de las viviendas de la provincia de Badajoz tiene garaje. Reflejaba que actualmente hay 129.000 hogares sin ninguna plaza de estacionamiento, 83.100 que tienen una y 20.600 que cuentan con dos o más lugares para el coche. Para evitar que la situación en las ciudades se convierta en insostenible, en la capital pacense el Plan General de Ordenación Urbana de 1989, y posteriormente el Plan General Municipal aprobado el año pasado, obliga a las promotoras a construir una plaza de aparcamiento por cada cien metros cuadrados construidos. La norma se respeta casi siempre y sólo en casos muy puntuales se autoriza una excepción. En cualquier caso, en las inmobiliarias coinciden en que para los clientes aparcar el coche en casa ya no es un lujo sino una necesidad para no volverse loco buscando un hueco en la calle donde dejar el auto.

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