Los vecinos de Alvarado podrán beber agua del grifo el próximo verano

Hidroguadiana revisa el proyecto y augura que las obras comenzarán en primavera del año 2009. La sociedad estatal calcula que el plazo de ejecución se prolongará durante tres meses

ROCÍO ROMERO
De izquierda a derecha: Miguel S. Márquez, Jacobo González, y Andrés Macho pasan el rato en la plaza de Alvarado. |J.V. ARNELAS/
De izquierda a derecha: Miguel S. Márquez, Jacobo González, y Andrés Macho pasan el rato en la plaza de Alvarado. |J.V. ARNELAS

Sueñan con abrir el grifo de su cocina y llenar un vaso de agua. Algo tan cotidiano se ha convertido en una utopía para los vecinos de Alvarado. Desde hace seis años están entregados a las garrafas de agua mineral y a las bolsas que puntualmente Aqualia entrega varias veces por semana. Sus vecinos están cansados de esta situación. Sin embargo, esto terminará dentro de unos meses. Según informa Hidroguadiana, las obras comenzarán en primavera. La sociedad estatal calcula que estarán terminadas en tres meses, plazo estimado para el periodo de ejecución, por lo que los residentes de esta pedanía de la capital pacense podrán sofocar el calor del próximo verano con el agua corriente. Ocho kilómetros Actualmente, se encuentran revisando los documentos del proyecto que incluyen esta actuación. La obra consistirá en instalar una tubería que partirá de una nueva estación de bombeo que se situará en las inmediaciones de Talavera la Real. Una conducción de ocho kilómetros paralela a la carretera que une Talavera y La Albuera dirigirá el agua hasta el depósito de Alvarado, desde donde se distribuirá a los vecinos. Una vez que los técnicos de la sociedad estatal ultimen la revisión de los documentos, saldrá a información pública y pasará por el resto de aprobaciones pertinentes. Hidroguadiana debe firmar todavía un convenio de actuación con el Ayuntamiento de Badajoz antes de licitar las obras. Aun así, la sociedad apunta a la primavera del próximo año para el inicio de las obras. Esta actuación se incluye en el proyecto 'Mejora del abastecimiento a Badajoz y pueblos de su entorno. Conexión a Lácara sur (Mancomunidad de Montijo) y otras conexiones al Anillo Exterior'. Además de la conexión de agua a Alvarado a través de Talavera, incluye la ozonización de la estación de tratamiento potabilizadora de agua (ETAP) de Santa Engracia y las mejoras de las redes de abastecimiento a Alcazaba, Gévora y Sagrajas. El coste aproximado de las obras ronda los seis millones de euros. Su finalidad es cubrir la demanda de abastecimiento de agua que se prevé para la ciudad y su entorno hasta el año 2040. Entre los vecinos ha cundido el desánimo. Están hartos de esta situación, aunque confían en que el problema se solucione de forma definitiva. A las molestias de tener que recurrir a las bolsas, los vecinos suman otras. Algunos han padecido problemas en la piel. Eczemas y sequedad en los más pequeños son consecuencia directa del agua que reciben en sus casas. Lo cuenta Ana Peña, una vecina que se mudó al pueblo hace cuatro años y no entiende cómo se ha permitido esta situación. Su hijo, de dos años, tiene la piel atópica y el médico le dijo que se debía al agua de la ducha. «Es demasiado dura», cuenta. El alcalde, Felipe Cruz, precisa: el «agua tiene cal y pone la piel y el pelo áspero y seco. Los electrodomésticos también se estropean. Tenemos que cambiar los calentadores de gas todos los años». Ana Peña reserva el agua de las bolsas exclusivamente para planchar. «La ropa blanca sale de la lavadora amarilla y 0hay que cambiar los grifos a menudo», cuenta. Su vecina, Mercedes Polo, añade: «No soy capaz de beberme ese agua, que sabe a plástico». Andrés Macho se queja de no poder beber el agua del grifo. «En mi casa usamos las bolsas para hacer de comer, pero para beber la compramos». «No sabemos claro lo que hay, nos dicen que lo arreglarán este año, pero nos lo han dicho muchas veces. Y seguimos con la misma canción». El alcalde de la localidad, Felipe Cruz, comparte la opinión de los vecinos. Está «harto, harto, harto» de tener que esperar las bolsas. No obstante, aclara que Aqualia las reparte puntualmente y que si en alguna ocasión se acaban, llamen a la hora que llamen, les llevan un nuevo cargamento lo más pronto posible. «Aquí hay unos proyectos estipulados y estoy convencido de que se va a arreglar. Llevamos ya siete años con esto», se lamenta.