72 extremeños excelentes

La Caja de Extremadura premia en Badajoz a los mejores expedientes académicos de la región del curso pasado; 28 de ellos acabaron la carrera y 44 la empiezan

ARACELY R. ROBUSTILLO
ILUSIÓN. Foto de familia de los premiados que posaron orgullosos con sus respectivos diplomas. / PACO CARRANZA/
ILUSIÓN. Foto de familia de los premiados que posaron orgullosos con sus respectivos diplomas. / PACO CARRANZA

Los más empollones de la clase o los más inteligentes de toda una generación? A simple vista es difícil diferenciar a unos de los otros. La mayoría asegura, sin embargo, que aunque han trabajado duro no han sacrificado todo su tiempo libre para sacar unas notas brillantes. Ayer la Caja de Extremadura entregaba en Badajoz los premios Fin de Carrera y a la Excelencia Educativa 2008 a 72 de esas mentes privilegiadas. Jóvenes pero responsables con sus obligaciones, todos ellos recibieron una recompensa a los esfuerzos de una vida académica, para algunos recién terminada y para otros en puertas de comenzar su etapa universitaria. Una élite intelectual con ganas de comerse el mundo. Al acto, celebrado en el Aula de Cultura de la entidad bancaria en la capital pacense, acudieron para acompañar a los premiados sus familiares, amigos y parejas, vestidos de domingo, y orgullosos a más no poder. «Estamos muy contentos y nos parece estupendo que se valore el esfuerzo de los más jóvenes», aseguraban Pedro Ramírez y Antonia Trejo, padres de una de las premiadas, que se habían desplazado desde Aceuchal. También satisfechos y sonrientes, presidieron la entrega de galardones, Juan Francisco Duque, rector de la Universidad de Extremadura, Jesús Medina Ocaña, presidente de Caja Extremadura, Miguel Ángel Barra, su director general adjunto, Inmaculada Bonilla, Diputada de Cultura de la Diputación Provincial de Badajoz y el doctor Miguel Delibes de Castro que puso el broche al evento con una conferencia que versó acerca de la Biodiversidad. Delibes aprovechó para decirles a los jóvenes que tienen una responsabilidad, que va más allá de su entorno. Veintiocho diplomados y licenciados por la Uex recogieron un reconocimiento a los mejores expedientes académicos en cada una de sus respectivas titulaciones. Unos galardones instituídos por Caja Extremadura en el año 1977 y que ayer demostraron gozar de buena salud. Mucho más jóvenes, y contando en esta ocasión con la colaboración directa de la Uex, los premios a la Excelencia Educativa reconocían también la labor de otros 44 estudiantes extremeños con una nota mínima de acceso superior a un ocho y matriculados en cualquiera de las titulaciones de la universidad extremeña. Sencillo y entrañable Ante una audiencia numerosa, emocionada y silenciosa, fueron desfilando todos y cada uno de ellos para recoger su diploma. «Pese al paso de los años, éste es siempre un acto sencillo y entrañable que no pierde emotividad porque premia el esfuerzo, el trabajo y la inteligencia de nuestros jóvenes», aseguraba Jesús Medina, que una vez más, subrayó el compromiso social de Caja de Extremadura. Medina, que felicitó calurosamente a los galardonados tuvo también palabras de reconocimiento para sus padres, para los educadores extremeños y para la Uex. El presidente de la Caja finalizó su intervención leyendo el poema 'Ítaca', de Constantino P Cavafis. Por su parte, Juan Francisco Duque invitó a los estudiantes a buscar la transversalidad, en un guiño eficaz al Plan Bolonia, al que defendió en su intervención, y les animó a convertirse en un futuro en trabajadores «que pidan perdón antes que permiso» en un mundo en el que los conocimientos estáticos pierden enteros a favor de las inquietudes y la movilidad. Desde el patio de butacas, seguro que muchos tomaron nota.