Auge de las revistas culturales

El espacio transfronterizo multiplica las posibilidades de intercambio y difusión

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El número de revistas culturales impresas tanto en Extremadura como en el Alentejo se ha multiplicado en los últimos años./C. MORENO/
El número de revistas culturales impresas tanto en Extremadura como en el Alentejo se ha multiplicado en los últimos años./C. MORENO

a multiplicación de revistas culturales en Extremadura, así como en nuestro vecino Alentejo, ha sido espectacular en los últimos años, tanto por lo que se refiere a las dedicadas a difusión cultural general, como aquellas que específicamente se centran en la investigación, o las que alternan la difusión con el ensayo, crítica de productos culturales (literatura, teatro, cine), entrevistas, reportajes, etc.

Algunas ya vienen con una carga de veteranía ejemplar, como es el caso de la Revista de Estudios Extremeños, de la Diputación de Badajoz, que va para ochenta y dos años de presencia ininterrumpida, centrada en la investigación histórica, literaria y artística (aunque cada vez con mayor presencia de otras ciencias, así como crítica de libros); otras cumpliendo ahora apenas un año de edad, cual es el caso de Alborayque, que edita la Biblioteca de Extremadura, con dos números en la calle dedicados básicamente al ensayo histórico-literario y de la producción literaria contemporánea. Otras más, eso sí, aparecen con ilusión, pero desaparecen a los pocos números, por falta de liquidez, de materiales o de renovación de ilusiones; aunque muchas permanecen y consolidan su cabecera, con muchos números y años en su haber.

Unas son muy específicas en cuanto a su contenido, monográfico por su finalidad, como pueden ser Arqueología Medieval, del Campo Arqueológico del concelho alentejano de Mértola; la literaria y transfronteriza Espacio/Espaço Escrito; la extremeña de creciente proyección general Vitela (densa y reflexiva en crítica de libros y conocimiento directo de autores y protagonistas de la cultura); Hoja Verde, de la Asociación ecologista extremeña ADENEX; la cacereña Piedras con Raíces (publicación de arquitectura vernácula no sólo extremeña sino de otras culturales exteriores), o Versión Original, revista extremeña de cine. Otras tratan de abarcar todos los campos posibles de la cultura de manera divulgativa, como ocurre con la badajocense Frontera, la Revista Mais Alentejo, de Beja o la transfronteriza Raia Viva. Otra iniciativa destacada es la inclusión de una página semanal Raya de papel cada sábado en HOY, en la que Antonio Sáez Delgado y Susana Gil Llinás informan sobre proyectos culturales portugueses y entrevistan a personas vinculadas a iniciativas transfronterizas de uno y otro lado de la Raya.

Varias responden a una iniciativa totalmente privada, como sería la revista cacereña QAZRIS, al igual que las seis últimas citadas más arriba (aunque Frontera responde a los presupuestos de Caja Badajoz) siendo, desde luego, una minoría dadas las dificultades económicas que han de superar, o por contra son publicaciones locales incluidas en presupuestos oficiales: de municipios alentejanos, entre las que destacan: Callipole, de Vila Viçosa; A Cidade, de Portalegre; Almansor, de Montemor-o-Novo; Ibn Marwan, de Marvão; Caia, de Elvas; Cidade de Évora, de Évora, o Arquivo de Beja, de Beja, o la oliventina Encuentros/Encontros, que cuenta con la ayuda de la Diputación Provincial, así como las de diversos municipios extremeños, impulsadas muchas por la Red de Gestores Culturales, si bien abarcan campos amplios y en general de notable tratamiento, por lo común ensayos, creaciones literarias y también investigaciones. Otras están a medio camino entre lo institucional y lo privado, como la Revista Alentejo, de la Casa do Alentejo en Lisboa, Memória Alentejana, del Centro de Estudos Documentais do Alentejo, Aula Magna, de la Universidad Extremeña de Mayores, o Ars et Sapientia, de la Asociación de Amigos de la Real Academia de Extremadura. Algunas más se publican bajo el amparo de instituciones oficiales supramunicipales, como varias de las citadas o la Revista Alcántara, de la Diputación de Cáceres; O Pelourinho, de la Diputación de Badajoz; Sementera (de Acción Exterior de la Junta de Extremadura); Norba (con distintas especialidades), Puertas a la Lectura y Campo Abierto, de la Universidad de Extremadura; Boletín de la Real Academia de Extremadura de las Ciencias y las Artes, de la Real Academia de Extremadura, etc. O a instituciones religiosas, como ocurre con Guadalupe, del Real Monasterio de Guadalupe.

El formato, número de páginas y periodicidad varía bastante, aunque abunda por lo que a las que se especializan más en investigación se refiere el «tamaño libro», papel A5 aproximadamente, y en las de divulgación e información el tamaño folio. Las primeras suelen tener un amplio número de páginas, llegando algunas a superar las 500 por ejemplar, cual es el caso de la Revista de Estudios Extremeños, que en sus últimos tomos suben de 600; por término medio rondan las 200 páginas. En cuanto a las segundas, suelen publicarse con 50 ó 60 páginas por número y con mayor despliegue tipográfico, de composición, de calidad fotográfica a todo color y de calidad en el papel: QAZRIS es uno de los mejores ejemplos en este sentido. Y por lo que se refiere a la periodicidad, la variedad es absoluta, pues algunas son mensuales, abundan las trimestrales o cuatrimestrales y son también bastante frecuentes las anuales, sin olvidar que otras salen a la luz cuando tienen posibilidades económicas o de materiales: tengamos en cuenta que el mundo de las revistas culturales es de «voluntarismo» editorial en la mayoría de los casos, y de amateurs (o «amadores», como dicen los portugueses) en cuanto a sus directos responsables.

Por lo que se refiere a los ejemplares de «tirada», volvemos a encontrarnos con una variedad notable, si bien se repiten por mayoría las ediciones de 1.000 ejemplares, que en el caso de las revistas de investigación van fundamentalmente a un número limitado de suscriptores y el resto a intercambio con otras publicaciones, envíos a universidades españolas y extranjeras, a servicios de estudios, bibliotecas públicas, etc. Por parte de las revistas de divulgación cultural, el número de ejemplares editados suele ser mayor, con presencia en quioscos y librerías, pero también suscripciones (poco significativas), intercambios, compras institucionales para centros culturales, bibliotecas, centros educativos, etc. La presencia en Internet, a través de páginas propias, incluso de «volcado» total de las publicaciones, como «revistas electrónicas», es cada vez mayor, con lo que la universalización de su distribución queda garantizada.

Debate

Toda esta riqueza y variedad fue analizada por primera vez en el I Encontro Transfronteiriço de Revistas de Cultura, que tuvo lugar en Vila Viçosa, los días 26 y 27 de noviembre de 2005, por iniciativa de su Câmara Municipal (cuyo esfuerzo de coordinación, gestión, desenvolvimiento de actividades, etc. fue ejemplar y extraordinario para ser un municipio pequeño, de recursos limitados). La presencia de buen número de responsables de las revistas en las mesas de debate y la exposición de ejemplares de las mismas, así como de otros venidos del Algarve y de Andalucía, dio gran calidad al encuentro, llegándose a importantes acuerdos, como promover el intercambio de experiencias y prácticas editoriales en el ámbito de las publicaciones culturales; estudiar las posibilidades y mecanismos que las nuevas tecnologías ofrecen para su divulgación; intentar la creación de un portal de revistas de cultura en Internet; potenciar la difusión de estas revistas culturales en las bibliotecas públicas e institucionalizar el intercambio de las revistas participantes entre sí, así como darle continuidad a los encuentros de manera sistematizada.

Posteriormente, el día 10 de noviembre de 2007 se realizó el II Encuentro Transfronterizo de Revistas Culturales en Badajoz, bajo el patrocinio de la Diputación Provincial, igualmente con diversos debates y exposición de revistas participantes, reafirmándose las anteriores conclusiones y contactando con revistas de Andalucía, como Atlántica, Caleta, El Siglo que Viene, Jabega, Litoral, Mainake y Renacimiento, y otras del Algarve, como son: Al-Ulya, Stilus y Xarajib, algunas de las cuales presentes en los debtes y exposiciones de los dos encuentros.

Divulgación de calidad

Al mismo tiempo, se convino en que dadas las dificultades del mercado son necesarias y convenientes las ediciones, subvenciones y/o suscripciones oficiales para el mantenimiento de las revistas culturales, dada su utilidad pública. Que estas revistas deben potenciar y conjugar investigación y divulgación con calidad. Que se han de utilizar los recursos adicionales de ediciones digitales y páginas web, pero aparejado a normas claras de calidad y control. Que se hace completamente necesario un portal electrónico transfronterizo, pues la inclusión en la Red abre un campo de referencias infinito. Y que se ha de crear una comisión permanente que presente un modelo de dicho portal electrónico conjunto (con fórmulas de financiación, gestión, administración, presentación de materiales, delimitación de territorios, boletín electrónico conjunto, etc.) y estudie la posibilidad de crear una Asociación Transfronteriza de Revistas Culturales.

Portal electrónico común

Ahora, un año después de este último encuentro, y tras diversos contactos entre las revistas participantes, así como un enriquecedor intercambio de colaboradores, materiales, experiencias, gestiones institucionales, etc., se hace imprescindible poner en práctica todo lo referente a la creación de un portal electrónico común, que haga accesible al público interesado tanto material como este conjunto nutrido, variado y rico de revistas está ofreciendo por separado, y con buena presencia muchas de ellas en la edición electrónica, cada vez más corriente en el «mercado», nacional e internacional. Experiencias de este tipo a nivel estatal existen, y con buenos resultados por el servicio que ofrecen a la hora de conocer novedades, prepublicaciones, resúmenes -e incluso trabajos completos-, rescate de ediciones impresas, viejas publicaciones agotadas, interconexiones, etc.

Quizá la coordinación de esa comisión permanente y el impulso a un nuevo encuentro para dentro de un año con el portal en funcionamiento sea misión del Centro de Estudios Lusitanos que prometió el presidente de la Junta de Extremadura en el debate sobre el estado de la región del pasado mes de junio. Es claro que el presidente quiere crear esa institución de acuerdo con las inquietudes del propio gobierno portugués, con lo que el marco resultará así el más adecuado. Y de esta forma se vio también en los encuentros ya celebrados, pues las instituciones que ahora sostienen y/o subvencionan las distintas publicaciones tienen un ámbito más restringido y unas posibilidades más limitadas. En cualquier caso, es un buen reto para unas regiones, unos territorios, a un lado y otro de la raya, que en pocos años pasaron de ser semidesiertos culturales y de publicaciones a contar con unas realizaciones realmente notables. Un nuevo paso nos llevará de la dispersión voluntariosamente coordinada a unos cauces regulados, eficaces y sistematizados de conocimiento y divulgación.