La Junta defiende que cortó de raíz con rapidez posibles malos tratos a menores en el 'Julián Murillo'

REDACCIÓN
Interior del centro de menores 'Julián Murillo' en Cáceres. / HOY/
Interior del centro de menores 'Julián Murillo' en Cáceres. / HOY

La directora general de Infancia y Familia, Nuria Sánchez, destacó ayer la «rapidez» con la que, según dijo, el «sano» sistema de protección y atención de menores de la región «cortó de raíz» los posibles malos tratos a menores del centro 'Julián Murillo' de Cáceres el pasado verano, puestos en conocimiento de la Fiscalía por la Junta y algunos trabajadores. En la Comisión de Igualdad y Empleo de la Asamblea, insistió en que el caso es «muy puntual» y defendió la «eficacia» y el «trabajo» de las personas que trabajan en centros de menores de la región. Asimismo, aclaró que una investigación reservada abierta por la Secretaría General de la Consejería de Igualdad y Empleo determinó que «no hay indicios de comisión de infracciones disciplinarias por ninguno de los trabajadores de la Junta que prestan sus servicios en el centro», en el que conviven empleados de la Diputación y la Administración regional. Explicó que la Diputación de Cáceres abrió expediente disciplinario a los trabajadores denunciados, y que la Fiscalía de Menores ha trasladado al juzgado de lo penal el suceso. Subrayó que actualmente los trabajadores acusados de malos tratos «no están en contacto con los menores». Cristina Herrera, del PP, criticó la «incompetencia» de la Junta en materia de atención y protección a menores, a tenor de diferentes «irregularidades» cometidas durante los últimos años, dijo, en centros como el 'Julián Camarillo' y el 'San Juan Bautista' y el 'Marcelo Nessi' de Badajoz.