Chef caníbal

Un cocinero británico gay asesinó a su amante y después troceó, sazonó y frió uno de sus muslos en aceite de oliva Un cocinero británico gay asesinó a su compañero sentimental, y tras el crimen troceó, sazonó y frió en aceite de oliva uno de sus muslos, según recogía ayer el periódico 'The Times'. Los detalles fueron revelados en un proceso judicial que se desarrolla en el tribunal de la ciudad de Leeds, ante el que comparece el chef Anthony Morley, de 36 años.

MÓNICA BERGÓS

El crimen tuvo lugar en abril en el domicilio de Morley. Cuando la policía, alertada por el propio acusado, registró la vivienda se encontró en uno de los dormitorios con el cadáver mutilado de Damian Oldfield, de 33 años, amante del cocinero. Parte de las extremidades desmembradas del amante las hallaron más tarde, en la cocina, encima de una tabla de cortar. Uno de los trozos de carne, encontrados en una sartén, incluso había sido mordisqueados por el supuesto homicida, según explicó en el juicio. Morley y Oldfield se conocían desde hace años y mantenían una relación sentimental. La noche del asesinato, de acuerdo a lo explicado por la acusación, los dos hombres se encontraron en un bar del centro de Leeds. Tras tomar varias copas, acudieron al domicilio de Morley, quien cocinó para su compañero antes de que ambos se dirigieran al dormitorio. En el transcurso de esa velada, el acusado incluso recibió la llamada de un amigo, a quien el acusado despachó con el argumento de que «no podía hablar porque estaba en la cama con una persona». A la mañana siguiente, el supuesto homicida acudió a una tienda cercana a su casa con las manos ensangrentadas, en bata blanca y zapatillas de estar por casa, y pidió a los dependientes que llamasen a la Policía. Argumentó que «había matado a alguien que había intentado violarle». A la pregunta de «¿cómo lo hizo?», contestó: «Soy cocinero, de qué manera cree que podría pararlo», y añadió: «Es difícil atravesar la caja torácica, especialmente desde la espalda, más duro de lo que usted se piensa». La acusación esgrimió que Morley asesinó a su amante a cuchilladas. «Le apuñaló una y otra vez hasta causar la muerte de Oldfield, e incluso después de acabar con su vida, continuó con el ataque para luego trocear partes de su cuerpo».