El Ayuntamiento deberá pagar 55.300 euros por un accidente en una arqueta

Una señora sufrió lesiones en un tobillo que le producen incapacidad permanente La casilla, situada en San Fernando, no tenía tapa y la zona estaba mal iluminada

M. M.
Imagen de una arqueta rota. / HOY/
Imagen de una arqueta rota. / HOY

El Ayuntamiento de Badajoz deberá indemnizar con 55.300 euros a una señora que sufrió un accidente en una arqueta del servicio de aguas que no tenía tapa. Como consecuencia de la caída se rompió un tobillo y le ha quedado una incapacidad en una pierna que le imposibilita para numerosas actividades. El accidente tuvo lugar entre la avenida Augusto Vázquez y la calle Mérida.

La indemnización ha sido fijada por el Juzgado de lo Contencioso número 1 de Badajoz en una sentencia que podía ser apelada ante el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura pero que, según explicó a HOY Ángela Ribera, abogada de la señora, no ha sido recurrida.

El juez estima que la responsabilidad del Ayuntamiento es clara, y cita el testimonio del conductor de la ambulancia que atendió a la señora, que se había caído en una arqueta que no tenía tapadera. Según la sentencia, la culpa por no vigilar el estado de la arqueta es municipal, máxime cuando el testigo cuenta que la arqueta llevaba mucho tiempo sin tapar. El magistrado afirma que se cumplen todos los requisitos para declarar la existencia de una responsabilidad patrimonial del Ayuntamiento. De ninguna manera se puede culpar a la señora del accidente dado que la caída tuvo lugar de noche y la zona está mal iluminada. El juez argumenta que, aunque las personas deben andar con precaución por la calle, no es exigible que vayan en todo momento mirando al suelo.

Aqualia o Ayuntamiento

En cuanto al debate de si debía responder el Ayuntamiento o la empresa Aqualia por el accidente, el juez opta por responsabilizar a la administración, sin perjuicio de que ésta pueda reclamara a la empresa concesionaria del servicio de agua el pago de esa condena. A la hora de fijar la indemnización que le corresponde se tiene en cuenta las secuelas que padece, que le impiden realizar sus labores como ama de casa.

Según el informe médico, como consecuencia del accidente la señora no puede andar mucho rato ni subir y bajar escaleras. Necesita dos muletas para moverse. No obstante, el Ayuntamiento alegó que no queda totalmente incapacitada para su trabajo de ama de casa, ya que puede hacer labores sentada como pelar patatas, coser, hacer ganchillo o ver la televisión.

La conclusión del juez es que podrá realizar el 10% de sus tareas habituales. En función de esa valoración se fija la cantidad con que debe ser compensada en 55.300 euros, en conjunto. La cantidad más alta, 27.000 euros, es por la incapacidad, 17.600 por las secuelas y 10.700 por los días que tardó en curar. Según explica la abogada Ángela Ribera la indemnización es más alta de lo habitual en este tipo de accidentes porque la señora, de 76 años, ha perdido calidad de vida como consecuencia del accidente.

Una de las primeras consecuencias es que debió cambiarse de piso, pues vivía en un tercero sin ascensor y ya no podía subir las escaleras. Ha tenido que alquiler una vivienda con ascensor.

«El juez ha tenido en cuenta que la señora, que hacía hasta entonces vida normal, tiene ahora una incapacidad permanente debido a que el tobillo le quedó destrozado», afirma la abogada.

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