Hacienda ajusta cuentas con Lola Flores

Tita Cervera confía en que la colección Thyssen se quede en Madrid; José Carreras se traslada a EE UU para un transplante de médula; Martirio y su peineta es lo más 'cool'

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Hay gran expectación sobre el destino de la colección de pintura del baron Thyssen en el verano de 1987. Su esposa Tita Cervera tiene esperanzas de que se quede en Madrid: «Heini sabe que ésta es la decisión más importante de su vida y quiere tomarse un tiempo oportuno para pensar todas las ofertas y no actuar precipitadamente».

José María Ruiz Mateos lo tiene todo pensado: presentará una querella contra los actuales propietarios de Rumasa, empresa que le expropió el ministro Miguel Boyer el 23 de febrero de 1983. Lina Morgan no duda al rechazar los 10 millones de pesetas que le ofrece una revista del corazón por contar su vida a todo color: «No tengo que vender nada, gracias a Dios gano lo suficiente con mi trabajo».

En agosto las figuras recorren el país haciendo galas contrarreloj. Los amantes de la danza se apuntan a las actuaciones de Maia Plisetskaia y el Ballet Bolshoi. La brasileña Maria Creuza se siente «rejuvenecida» porque en sus recitales incluye sones de su Bahía natal.

La cantante Martirio, irrepetible con su traje de faralaes, gafas de sol y peineta, es lo más 'cool' del momento. Los taurinos disfrutan con las faenas de José Ortega Cano, que dice temer «más al público que a las cornadas». Pero no por eso deja de poner los puntos sobre las íes: «Me gusta la mujer fuera y dentro de la plaza. Estoy sin novia, pero con novias. No hay ninguna fija, fija, tengo muchas amigas».

Marbella es una selva de famosos, populares y consortes. Gunilla von Bismark se define como una persona normal, con defectos y pecados: «No hago nada especialmente mal, no hago nada especialmente bien. Pero puedo ser colérica, agresiva, egoista y también posesiva».

Ese verano Norma Duval es una treintañera felizmente casada con Marc Ostarcevic. Tienen dos hijos a los que educará «con mucho cariño, pero con disciplina». A la vedette no le gustaría que los chicos siguieran sus pasos, «porque la vida de un artista es muy dura».

El príncipe Alfonso de Hohenlohe amenaza con abandonar la Costa del Sol. No soporta los comentarios de la prensa sobre Marbella y la 'jet' que la frecuenta: «Aquí se vilipendia a unos cuantos personajes cuyo único pecado es acudir a fiestas a las que son invitados. Y se rasgan las vestiduras los políticos socialistas, cuando a ellos les gusta el caviar más que a un tonto un lápiz».

Gil y Gil

A Jesús Gil y Gil, el Ayuntamiento marbellí le paraliza las obras de la urbanización Los Cipreses. Además de no disponer de licencia, ha desoído las repetidas órdenes de parar los trabajos.

Agosto de 1987: zapatos de piel a 2.995 pesetas. Se anuncia la nueva moda de otoño, «con cuadros y grandes volúmenes». El tenor José Carreras se trasladará a Estados Unidos para someterse a un trasplante de médula. La reina Beatriz de Holanda suspende sus vacaciones en la Costa Azul por una meningitis. Mueren John Huston, director de 'El halcón maltés' y 'Cayo largo', y Lee Marvin, protagonista de 'La leyenda de la ciudad sin nombre'.

El fisco acusa de evasión de impuestos a Lola Flores, que lamenta: «En vez de saborear las cosas buenas de la vida, como el embarazo de Lolita, vivo en completa agonía. Lo que tengo, lo tengo desde hace 30 años».

La folclórica se siente como un preso «que no sabe si le van a fusilar o no», pero no desespera: «¿Quién sabe si puede venir una amnistía para las cosas fiscales! Esperemos que Dios me dé suerte y me abra una puerta». Fue condenada por cuatro delitos fiscales a dos penas de un mes y un día de arresto, a otras dos de siete meses de prisión y al pago de 28 millones de pesetas. Salió en libertad condicional antes de cumplir la condena.