«No he podido lucrarme porque el club nunca ha sido mío»

Un día después de conocer la sentencia que le condena a seis años de cárcel y una multa de cuatro millones de euros, el ex presidente del Mérida CP anuncia que recurrirá

FERNANDO GALLEGO
«No he podido lucrarme porque el club nunca ha sido mío»

Horas después de levantarse con una de las peores noticias que la vida le ha deparado, José Fouto Carvajal, ex presidente del Mérida CP, se muestra tranquilo y confiado. También orgulloso de lo que consiguió y con la conciencia tranquila. Aunque a él y a sus abogados aún no le hayan notificado la sentencia, ayer la adelantaba en primicia el Diario HOY: Pepe Fouto, Manuel Molina y José María Vivas han sido condenados cada uno a cumplir seis años de prisión por la comisión de seis delitos fiscales entre 1995 y 1999, pagar una multa de 4.456.449,58 euros y, entre los tres, otra más de 2.228.224,74 euros. Los delitos que se les imputan se deben a eludir el pago del Impuesto de Sociedades (en los ejercicios 95-96 y 97-98) y el IVA (desde 1996 a 1999).

-¿Cómo ha digerido la sentencia?

-Es una cosa curiosa, porque a nosotros, a mi abogado y a mí, aún no nos ha llegado notificación alguna. Nos hemos enterado leyendo esta mañana -por ayer- la prensa. Es un buen trabajo del medio, que da una primicia y se entera antes que nadie, pero también es una irresponsabilidad por parte de quien corresponda. Alguien, dentro del juzgado, tiene que ser responsable de esta filtración, porque esta es una cuestión lo bastante importante y trascendente como para que yo y mis abogados nos enteremos por la prensa. De hecho, aún me extraña todavía más que una televisión local, la noche antes, ya estuviera informando de una sentencia que, ya digo, yo todavía, a día de hoy, no tengo.

-Cuando se le notifique la sentencia tiene diez días para recurrir. Lo hará, ¿verdad?

-Claro que recurriremos. Nos parece una barbaridad lo que dice la sentencia. Me parece una barbaridad a mi y a toda la gente que me ha llamado a lo largo del día de hoy -por ayer- para comentarme la noticia y darme ánimos. Por cierto, no tengo nada más que palabras de agradecimiento a todas las personas que me han llamado para prestarme su apoyo.

-Se le condena por eludir el pago del Impuesto de Sociedades y el IVA entre 1995 y 1999.

-Tampoco puedo yo entrar a valorar en profundidad esta sentencia porque, como ya he dicho, no la tengo delante. No quiero decir que dude de lo que pone, pero es que no tengo conocimiento de ella aún. No obstante, se recalca que yo tengo interés patrimonial en el Mérida CP para beneficio propio, para lucrarme, pero es que yo no soy el mayor accionista del club. El mayor accionista era el Ayuntamiento de la ciudad. Yo sólo tenía, si mal no recuerdo, medio millón o un millón de pesetas de capital social. Era la sexta o séptima persona que más acciones tenía en la entidad. Yo no puedo eludir el pago del Impuesto de Sociedades y ocultar el IVA para enriquecerme porque el club no era mío. En todo caso, se lucrarían los máximos accionistas. Y yo no soy el máximo accionista. Ya digo, soy el sexto o el séptimo.

-¿Dio el Mérida CP alguna vez en el último tramo de su historia beneficios como para que usted se quedara con ellos?

-No. Los clubes de fútbol nunca dan beneficios. ¿Cómo voy a lucrarme yo de un club, en este caso el Mérida CP, que nunca ha dado beneficios? Yo no era el dueño del club, por tanto no puedo lucrarme. El Mérida nunca ha ocultado ningún dato. Todos los datos que tiene la jueza son sacados del club, aportados por nosotros. No los han venido a buscar, se lo hemos facilitado nosotros. Todo está declarado. No hemos ocultado el IVA nunca, ni teníamos necesidad de hacerlo.

-¿Cómo se encuentra en estas horas posteriores?

-Yo tengo la conciencia muy tranquila. De hecho, estoy tranquilo. No hemos cometido ningún error. Y digo esto con todo el respeto a la justicia, porque creo firme y ciegamente en ella. Y espero que todo esto se aclare porque nosotros, de verdad, que no hemos ocultado nada.

-De hecho, estaban en la obligación de pasar por auditorías exigidas por la Liga de Fútbol Profesional cada temporada para poder competir, ¿no?

-Encima. Los temas fiscales en el fútbol son diferentes al del resto de las empresas porque los ejercicios son partidos, van de agosto a junio. Cuando se aprueba la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas, los clubes ya salieron quebrados desde el principio. Pero la Liga de Fútbol Profesional obligaba a todos los clubes todos los años a pasar una auditoría, para comprobar que estaban al corriente de pago, que declaraban el IVA y todo lo demás, y si no la pasábamos no podíamos competir. Hasta el año 2000, el Mérida CP ha presentado todo y ha pasado todas las auditorías. A partir de la quiebra en ese año 2000 no lo sé, porque los que se encargaron de la quiebra deberían haber sido los responsables en presentarlo. Pero hasta el 2000, todos los años, todo lo que nos ha pedido Hacienda se lo hemos dado.

-¿Cómo se encuentran los otros dos afectados, Manuel Molina y José María Vivas?

-Están igual que yo. Es decir, indignados. Indignados porque no tenemos la sentencia todavía y ya la tiene un medio de comunicación. No obstante, los tres lo tenemos muy claro: no hemos podido ocultar nada porque todos los datos se los hemos facilitado.

-Tras conocer esta sentencia, ¿se arrepiente de algo en su etapa como presidente del Mérida CP?

-No. Me siento tremendamente orgulloso de haber llevado a mi equipo a Primera División. Y eso no me lo va a quitar nadie. Y que me quieran meter en la cárcel por eso es una auténtica monstruosidad. El único delito que he cometido es llevar a mi equipo a lo más alto del fútbol nacional y pasear a la ciudad y a toda Extremadura por todos los lugares del mundo. Es más, antes de conocer esta sentencia, hablándolo con mi hijo, estábamos dispuestos a dejar el fútbol, porque también en los últimos cuatro año hemos puesto mucho dinero en el Mérida UD Pero esta sentencia me ha dado fuerzas, porque tenemos la razón. Y con la ayuda de cierta gente y con los apoyos que estamos recabando en el último mes, ya adelanto que vamos a hacer un proyecto serio y fuerte el próximo año con el Mérida UD en Segunda B. Un proyecto tan serio y tan fuerte que queremos subir a Segunda A esta temporada y en el año 2010 estar en Primera División. Ante las adversidades me crezco. Y estas son las premisas que le he dado a mi hijo en el día de hoy.