Agricultores de Feria reclaman 735.000 euros a un molino de aceite de Bienvenida

El lunes por la tarde se manifestaron ante la empresa para denunciar el impago La deuda se arrastra desde la cosecha de aceituna 2006/07

EVARISTO FERNÁNDEZ DE VEGA
Los afectados se manifestaron en Bienvenida para reclamar el dinero que les deben. / HOY/
Los afectados se manifestaron en Bienvenida para reclamar el dinero que les deben. / HOY

Los socios de la Cooperativa Virgen de la Consolación, de Feria, se manifestaron el lunes por la tarde en Bienvenida para reclamar los 750.000 euros que les adeuda desde comienzos del año pasado un molino de Bienvenida al que le vendieron más de 1,5 millones de kilos de aceituna correspondientes a la campaña 2006/2007.

El presidente de la cooperativa afectada, Luis Becerra Ladera, denunció ayer que ese impago tiene en vilo a los 175 socios de esta cooperativa ubicada en Feria, una población que cuenta con poco más de mil habitantes.

Los cooperativistas se han mantenido a la espera durante año y medio, pero hace dos meses decidieron presentar una denuncia ante el Juzgado de Zafra para reclamar el cobro de una cantidad que consideran crucial para el futuro de las 175 familias perjudicadas. «Hay personas a las que sólo les debe 500 euros pero en otros casos la deuda asciende a 35.000 euros».

Francisco Mendoza, cooperativista en Feria, aseguró que uno de los agricultores perjudicados acudió a la manifestación con sus cinco hijos, de entre 1 y 7 años, para exigir el pago de su cosecha. «Para muchas familias ese dinero son los ingresos de todo el año y hay personas que han tenido que pedir un crédito para poder vivir».

El presidente de la cooperativa añadió que hasta ahora no habían tomado medidas judiciales porque el dueño del molino de Bienvenida se comprometió a pagarles cuando vendiera un terreno que posee en Llerena. «Según las noticias que tenemos, nuestra deuda es la más grande que tiene, pero no lo sabemos a ciencia cierta».

La manifestación del lunes se desarrolló de forma pacífica ante la presencia de varias patrullas de la Guardia Civil que se hicieron presentes tanto en el molino con en las propiedades que posee el dueño de esa empresa.

Los manifestantes esperan que la justicia tome cartas en el asunto y obligue al propietario del molino a cumplir con sus obligaciones. «Esto ha sido un palo muy grande para nosotros», concluyó Luis Becerra.