Un ingeniero cablea Cerro Gordo para ofrecer un servicio pionero de telecomunicaciones

Su proyecto contempla llevar la red de fibra óptica hasta cada domicilio; se trata de la segunda experiencia del país

LUIS EXPÓSITO|
Dos trabajadores de Cablex, trabajando en Cerro Gordo. / HOY/
Dos trabajadores de Cablex, trabajando en Cerro Gordo. / HOY

«El verdadero progreso es el que pone la tecnología al alcance de todos». La frase es de Henry Ford, el de los coches, pero es perfectamente aplicable a Álvaro Arroyal, un ingeniero de telecomunicaciones pacense.

Este joven parece empeñado en ser pionero en todo. Fue el responsable de la primera vivienda verdaderamente robotizada de la región, y ahora quiere romper moldes en el campo de las telecomunicaciones por cable. Su empresa, Cablex, es la segunda del país que ofrece telecomunicaciones por fibra óptica hasta el propio hogar. Los sistemas normales de cable se quedan en la calle, por así decirlo. La conexión al hogar se produce por cable convencional, lo que reduce considerablemente sus prestaciones.

Con el sistema de Arroyal se puede tener conexión a Internet, paquetes audiovisuales y otros servicios añadidos, con unas prestaciones superiores a los de la competencia. El método se denomina FTTH, acrónimo de la expresión anglosajona 'Fiber To The Home' (fibra hasta el hogar). Se calcula que tres millones de hogares japoneses cuentan con esta tecnología. En Europa, se está extendiendo por Francia, Reino Unido y Holanda.

En España, la primera experiencia de este tipo se está desarrollando por iniciativa pública en Asturias, como plan de reconversión de zonas deprimidas por la decadencia minera.

Por el momento, Extremadura carece de un servicio regional de cable que se pueda considerar como tal. Tan sólo hay pequeñas experiencias locales. Como se recordará, la demarcación extremeña quedó desierta en el concurso que se convocó en todo el país para instalar servicios de cable. Al parecer, no interesaba a ninguna de las grandes compañías del sector.

Telefónica, como operador de referencia, debería haberse hecho cargo del servicio, pero también lo descartó por motivos económicos. Por aquel entonces apostó por Imagenio, que ofrece prestaciones similares, pero utilizando ADSL. Esto limita mucho las prestaciones.

Arroyal tiene muy claro que el ADSL va a desaparecer. Eso, añadido a que Extremadura es la comunidad con una velocidad de Internet más lenta, le decidió a iniciar esta aventura emprendedora. Y ningún sitio mejor para empezar que el Cerro Gordo. Estaba en construcción, por lo que cumplía las últimas normas sobre preinstalación de telecomunicaciones. Además, en un espacio relativamente reducido iba a acoger a un importante núcleo de población.

Avances

«La fibra óptica tiene muchas ventajas, quizás la más destacable es que se puede transmitir datos a una velocidad astronómica. Entre los inconvenientes, destaca el alto coste que tiene, debido a que necesita crear una red, una infraestructura». Aunque los avances han abaratado algo el proceso, Álvaro ha tenido que realizar un fuerte inversión, que ha salido de su bolsillo. Incluso, comenta, ha renunciado a comprarse un piso por este proyecto.

En teoría, la velocidad de conexión a través de la fibra óptica es descomunal, superior a los 100 megas, pero tiene el freno del 'cuello de botella' del operador, que funciona con cableado convencional.

Sin embargo, Cablex ofrecerá un velocidad simétrica. Es decir, constante en la subida y en la bajada de archivos. Además, también ofrece paquetes de canales por televisión, tanto generalistas como especializados, al hilo de lo que están haciendo otros proveedores de contenidos. Una especie de televisión a la carta.

Pero el futuro va mucho más allá. Arroyal está convencido de que los avances tecnológicos condicionarán los usos sociales. Es decir, cambiarán la manera en la que nos relacionamos con los demás. Por ejemplo, «antes llamábamos por teléfono a un sitio y preguntábamos por alguien. Ahora, con los móviles, llamamos a alguien personalmente. Y si no nos atienden, no enfadamos porque pensamos que esa persona no quiere hablar con nosotros».

En ese escenario, este empresario contempla Cerro Gordo como una enorme comunidad virtual. Gracias a esta red, los distintos usuarios pueden alcanzar un grado de interactividad nunca visto, debido a que ningún agente externo condiciona la velocidad de conexión. Intercambiar fotos, vídeos y otros archivos en tiempo real será posible. Otros servicios que no acaban de arrancar, como el vídeoteléfono, podrán ser también una realidad.