El sector de la fruta responsabiliza al Gobierno de las pérdidas que acumula

Se concentra en Valdivia, Valdelacalzada y Valdastillas para exigir al Gobierno que asegure la libre circulación de mercancías

L. EXPÓSITO|
El sector de la fruta responsabiliza al Gobierno de las pérdidas que acumula

«Ahora tiramos unos pocos remolques. Si esto sigue así, tendremos que hacer lo mismo con millones de kilos de frutas». Las palabras de Manuel García, gerente de la cooperativa Caval, resume la desesperación que empieza a cundir. La huelga de transportistas tiene parado el género en las centrales y las cooperativas. Como las cámaras refrigeradas están llenas y no hay más cajas, no vale la pena cogerla de los árboles. Una ruina.

La fruta es una de las áreas más pujantes de la agricultura extremeña. A base de esfuerzo y estudio, se ha ido creando un engranado mecanismo de comercialización. Las distintas regiones se turnan para satisfacer las demandas del norte de Europa. Es la hora de Extremadura, pero el mecanismo corre el riesgo de saltar por los aires. Además, era la oportunidad de resarcirse de los tres últimos años, con unos precios penosos.

Las cooperativas, las organizaciones agrarias y la asociación de fruticultores organizaron ayer un triple acto de protesta. Al mismo tiempo, tiraron fruta a la calle en Valdastillas, Valdelacalzada y Valdivia. Un adelanto de lo que puede pasar en días.

Por triplicado, los convocantes leyeron un comunicado consensuado. En él responsabilizan al Ejecutivo de las pérdidas que están teniendo. «Instamos al Gobierno de la nación a que no permita que esta situación continúe ni un día más y a que tome medidas urgentes para garantizar la libre circulación de nuestras producciones por el país». De la misma manera, los fruticultores exigen «la indemnización por las pérdidas que han sufrido los agricultores por este problema, las cuales se están produciendo debido a que el Gobierno no está garantizando el ejercicio de nuestros derechos».

Uno de los epicentros de la protesta estaba en Valdelacalzada. Frente a Caval se concentraron productores y trabajadores de la central. Una de ellas era Margarita García, quien perderá jornales si la situación no mejora. «Estamos procesando la fruta del domingo, la última que entró. Si seguimos así, el trabajo se acabará mañana [por hoy]».

El propio Manuel García, quien leyó el comunicado, no era mucho más optimista. «El problema es dramático. Si esta semana no se saca la fruta, la campaña se ha acabado», cuenta. Además, recuerda que «el pasado domingo, la delegada del Gobierno nos ofreció escolta. Sin embargo, el lunes llegaban los camiones con las lunas rotas. Así no hay quien se suba a un vehículo».

Frente a esta central se pudo ver una imagen no muy habitual. Representantes de las tres organizaciones agrarias extremeñas juntas. Además de presencia, compartían discurso. Para Ignacio Huertas, secretario regional de UPA, «la situación es insostenible para la fruta extremeña. En estos 15 días tiene que salir el 30% del producto. Además, se trata de la que mejor precio tiene, la que mejor se vende y la que tiene la capacidad de subir las medias de lo que cobran los agricultores».

Responsable civil

«Tenemos claro que cuando se nos vuelca un camión de fruta en Francia, el responsable civil subsidiario es el Gobierno galo, que paga. Aquí pedimos la misma responsabilidad para el Gobierno español, porque entendemos que tiene que asumir las pérdidas; son derivadas de que no se está garantizando el transporte».

De la misma opinión se muestra Bibiano Serrano, presidente de Apag Extremadura Asaja. Para él, «la Delegación del Gobierno está haciendo dejación de funciones, porque es quien debe garantizar el libre tránsito de mercancías y personas». Además, Serrano apunta un problema nuevo. «El problema no es sólo la fruta que se pudre en la central. También la que se va a caer del árbol, com los problemas sanitarios que ello conlleva. Teníamos un sector saneado desde el punto de vista fitosanitario, y vamos a volver a problemas como el de la mosca mediterránea».

Finalmente, Juan Moreno, presidente de Coag, aseguraba que el problema «es importantísimo y catastrófico. Creo que hay un problema de falta de decisión política, porque no entendemos que no se respete el derecho a trabajar. No sólo hay que pensar en las pérdidas económicas de este año, también puede influir en años siguientes. El 80% de nuestra fruta va dirigida a mercados europeos como Reino Unido y Alemania. Otros países están copando nuestro mercado, con lo que cuesta entrar en ellos. El Gobierno tiene que ponerse manos a la obra», informa Manuel Galván.

Vegas Altas

Unos kilómetros más al este, en Valdivia, se celebró otra de las protestas previstas. Frente a las instalaciones de la cooperativa Crex se tiraron 9.000 kilos de nectarina y melocotón. Ante cientos de agricultores y empleados de la central, el presidente de Afruex, Antonio Chavero, leyó el comunicado. Antes admitía que era «una pena» que se tenga que llegar a estos extremos de tirar la fruta, justo cuando parecía que ésta podía ser «una de las mejores campañas de los últimos tiempos». Lamentaba el hecho de que «no se nos deje trabajar». Y es que, como apunta, «una vez que se nos acaben los envases, en un par de días se para la recolección de forma total».

Muchos de los agricultores observaban ayer impotentes como la fruta quedaba inservible con este acto de protesta. Como afirmaba Francisco Caballero, de Ruecas, si la situación sigue así van a la ruina. «Te puedes imaginar cómo estamos y como nos sentimos. Impotentes. Después de un año entero produciendo esta fruta y poniendo todo nuestro empeño Para que ahora todo acabe por el suelo. Esto es una ruina, aunque más lo es todavía para aquellas familias que dependen de estas dos semanas».

Manuel, otro agricultor, mostraba su enojo contra los piquetes. «Eso de que dicen que son piquetes informativos en mentira. Son piquetes salvajes que no miran por nadie, ya que seguro que hay más transportistas que quieren trabajar que los que no, pero los tienen acobardados. No hay derecho que todo nuestro trabajo se eche por la borda de esta manera».

En el Jerte

El tercer escenario de la protesta tuvo lugar en el norte de Cáceres. Allí, agricultores de la cereza cortaron el tráfico rodado en la carretera nacional N-110. El corte afectó durante una hora a ambos sentidos del tráfico y tuvo lugar a la altura de la salida a la Agrupación de Cooperativas Valle del Jerte, en el municipio de Valdastillas, informa Europa Press.

En el lugar, a unos 21 kilómetros de Plasencia, se habían concentrado unos mil agricultores, que protestaban porque la huelga impide dar salida a su producción de cerezas. Tiraron unas 50 toneladas de cereza y desplegaron pancartas con lemas como 'Marzo ventoso, mayo lluvioso, junio con huelga y cerezas mojosas' y 'La huelga del tranportes arruina a los agricultores'. Por la tarde, la protesta volvió a repetirse, aunque con un grado menor de intensidad. Al respecto, el presidente de la agrupación, Angel Prieto, señaló que la situación es «insostenible», ya que las pérdidas diarias son «muy elevadas», al tratarse de un producto «perecedero», se pierde enseguida. Galería y vídeo de las protestas en la región