La bodega Carabal espera sacar al mercado 40.000 botellas antes de fin año

El presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, inauguró ayer las instalaciones, en las que se han invertido 13 millones de euros

REDACCIÓN
Juan Ramón Ferreira, Antonio Banús, Francisco Hernando, Dolores Aguilar y Rodríguez Ibarra escuchan a Vara. / AMIGO                      
La inauguración, en imágenes/
Juan Ramón Ferreira, Antonio Banús, Francisco Hernando, Dolores Aguilar y Rodríguez Ibarra escuchan a Vara. / AMIGO La inauguración, en imágenes

El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, inauguró ayer en Alía la bodega Carabal, propiedad del empresario Antonio Banús Ferré que, con una inversión de 13 millones de euros, espera producir su primer vino a finales de año con una partida aproximada de 40.000 botellas.

La inauguración de la bodega reunió a más de medio millar de invitados, entre ellos el presidente del Consejo General del Poder Judicial, Francisco Hernando; el portavoz de este órgano, Enrique López; el ex presidente extremeño Juan Carlos Rodríguez Ibarra; y el presidente de la Asamblea de Extremadura, Juan Ramón Ferreira, además de cuatro consejeros del Gabinete de Fernández Vara.

Tras la bendición de las instalaciones por el párroco de Alía y arcipreste de Guadalupe, Mario González, las autoridades recorrieron la bodega, que está acogida a la Denominación de Origen Ribera del Guadiana, aunque en el futuro espera poder conseguir una denominación propia o de pago.

La bodega se asienta en la finca El Carabal que, adquirida por Antonio Banús en 1989, cuenta actualmente con 350 hectáreas de plantación de encinas y alcornoques, un vivero de especies forestales y ornamentales y un olivar de más de 6.000 pies, que se explota de forma tradicional, además de mil reses de ganado ovino.

En la explotación trabajan medio centenar de personas, entre fijos y eventuales, y se pretende, según el empresario, que sea una explotación modélica, donde se compaginen los criterios productivos y de viabilidad con un respeto absoluto al medio ambiente.

El proyecto de bodega se basa en la producción en la propia finca, desde la cepa hasta la botella, de un vino extremeño de calidad, subrayó Banús, cuyo objetivo es posicionarse, con los tres vinos muy diferenciados que producirá, entre los mejores en cada una de las tres categorías.

Entre los años 2000 y 2006 se plantaron 52 hectáreas de la finca con distintas variedades de uva, como syrah, cabernet sauvignon, tempranillo y graciano.

Para la familia Banús, el éxito de la bodega, que cuenta con una superficie de 8.500 metros cuadrados y dispone actualmente de 230 barricas de roble francés y 30 americano, estará en la elección de sus variedades y el manejo del viñedo, que se ha dividido en tres zonas, cada una de ellas destinada a producir un vino distinto.

Durante el acto de inauguración, el empresario expresó su agradecimiento a la Junta de Extremadura por el apoyo prestado para la puesta en marcha de la bodega, en la que, según ha dicho, se ha dejado y seguirá dejando «parte de mi vida».

El presidente de la Junta devolvió el agradecimiento a Antonio Banús por «creer en Extremadura», una región que necesita que la población se fije al territorio, lo que, recalcó, se consigue creando empleo: «En eso, vosotros, los empresarios, sois nuestros aliados», recalcó Vara.

Destacó también el grado de especialización empresarial y tecnológica que la industria del vino está adquiriendo en la región. Explicó que «en estos momentos de dificultades económicas», Extremadura es una tierra donde merece la pena invertir «con unas oportunidades que antes no se daban porque tenemos agua, tenemos energía, tenemos territorio y tenemos personas cualificadas como nunca antes hemos tenido».

Sin lamentos

El jefe del Ejecutivo extremeño apuntó que ante la desaceleración económica «no cabe lamentarse, no cabe resignarse, ni cabe conformarse; hay que trabajar ahora más que nunca y quien invierta en Extremadura debe saber que no se arrepentirá y que contará con el apoyo de la Administración».

Según informó la Junta, en su intervención, el presidente autonómico agradeció a la familia Banús la inversión realizada en la región por haber «creído en Extremadura no sólo ahora, sino hace más de 20 años cuando se compró la finca». Además, explicó que el proyecto que se ha inaugurado en Alía es todo un ejemplo de cómo la industria puede ser compatible con la conservación del medio ambiente ya que «esta nueva empresa no sólo ayuda a mantener el medio natural, sino que hace que éste se proteja mejor que si no existiese esta industria en esta zona de Extremadura», apuntó el presidente. Galería Imágenes de la inauguración