La restauración de la Alcazaba permitirá abrir la puerta del Puente

Los trabajos de consolidación de las murallas del monumento empiezan por la zona del Alcazarejo El Consorcio de la Ciudad Monumental espera poder abrir la nueva taquilla en unos tres meses

JUAN SORIANO
La restauración de la Alcazaba permitirá abrir la puerta del Puente

Los trabajos de consolidación de las murallas de la Alcazaba Árabe no sólo contribuirán a mejorar el estado de conservación del monumento, sino que también aportarán un nuevo atractivo para los miles de visitantes que cada año recorren este yacimiento.

La intervención, que comenzó la pasada semana, permitirá que se lleve a cabo un viejo proyecto del Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida: el acceso al recinto a través de la puerta situada junto al Puente Romano, en el llamado Alcazarejo.

De esta forma, la Alcazaba ganará una entrada monumental, acorde con la importancia del edificio, al vincular el yacimiento árabe con el romano a través de la que fue la entrada principal tanto para la Augusta Emerita romana como para la Marida andalusí.

De hecho, hace casi dos años que el Consorcio culminó la adecuación de una taquilla y una pasarela para permitir la entrada por este punto, un proyecto que dio sus primeros pasos a finales de los 90. Sin embargo, el mal estado de conservación de varios lienzos de la muralla aconsejó posponer esta novedad.

Un estudio elaborado por técnicos de la Escuela de Minas de la Politécnica de Madrid confirmó el peligro de derrumbe de varios muros, tras lo cual se decidió llevar a cabo una intervención para asegurar el estado de salud del monumento, como recuerda Esperanza Díaz, directora general de Patrimonio de la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura.

Cooperación institucional

El proyecto de restauración y consolidación de las murallas de la Alcazaba cuenta con un presupuesto aproximado de un millón de euros, aportados en un 75% por el Ministerio de Fomento y el 25% restante por la Consejería de Cultura y Turismo.

La actuación, que forma parte de un plan integral de mejoras en el monumento, se beneficia del 1% Cultural de Fomento, con cargo al Programa de Castillos y otros elementos de Arquitectura Defensiva. El acuerdo de colaboración fue rubricado por ambas partes a finales del pasado año en Madrid.

La intervención ha sido adjudicada por la Consejería de Cultura a la empresa emeritense Resgal, una de las más veteranas de la ciudad en el campo de la conservación de patrimonio y que ya cuenta con 30 años de experiencia en el recinto de la Alcazaba, como apunta el responsable de la firma, Antonio Álvarez.

Los trabajos cuentan con un plazo de ejecución de nueve meses. Pero, para adelantar todo lo posible la apertura de la entrada turística por la Alcazaba, se ha empezado por la zona del Alcazarejo. De esa forma, se espera que en un periodo de tres meses se pueda abrir el nuevo punto de acceso al monumento.

Trabajo minucioso

La actuación ha comenzado con el apuntalamiento de los lienzos del Alcazarejo que presentan peor estado. Unos grandes perfiles de acero soportan el peso de los sillares, que además serán asegurados por cuñas de madera. Así se evitará su desplazamiento durante los trabajos de consolidación, que consistirán en coser el muro de lado a lado con tirantes de acero, así como microcosidos de piezas sueltas con varillas de fibra. En estas operaciones se utilizará una máquina taladradora específica que evita daños en el paramento.

También se renovará el relleno de las murallas, un compuesto de mampostería y tierra que con el tiempo ha ido desapareciendo por efecto de la lluvia. Según explica Julián Gutiérrez, arquitecto director de la obra, se emplearán unos morteros específicos que carecerán de elementos dañinos para la piedra. Para que el problema del vaciado no vuelva a suceder, se impermeabilizarán las zonas más sensibles.

Estas labores se llevarán a cabo en los lienzos del monumento que presentan peor estado de conservación, entre ellos varios del Alcazarejo, como el lugar por el que se habilitará la nueva entrada al recinto. Pero también se extenderán a algunos muros situados en la zona sur del monumento, junto a la calle Ciñuelas. Es el caso de la puerta sur, un antiguo punto de entrada a la Alcazaba que se encuentra tan deteriorado que el agua se filtra entre los muros del paramento.

Junto a esto, la intervención se completará con la limpieza de níqueles y musgos que han ido apareciendo en la piedra debido a las humedades. También se retirarán las pintadas que afean las piedras del monumento, en especial en las calles Graciano y Cava.

Con todo, la Alcazaba ganará en conservación y en interés dentro de un proyecto integral que se acomete en varias fases y que pretende dar realce a un monumento que tiene mucho por explotar.

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