La fundación oncológica infantil Ícaro ya colabora con enfermos en el Materno

Nacida el verano pasado, ofrece ayuda a niños enfermos de cáncer y a sus familiares, entre otros muchos proyectos

LUIS EXPÓSITO
Imagen de la planta de oncología infantil de un hospital. / HOY/
Imagen de la planta de oncología infantil de un hospital. / HOY

La mitología griega cuenta cómo Dédalo ayudó a su hijo Ícaro a escapar del laberinto de Creta en el que ambos se encontraban encerrados. Teniendo presente esta simbología, ha nacido en Extremadura la asociación Ícaro. Uno de sus objetivos básicos es ayudar a los pequeños enfermos de cáncer y a sus familias.

Cuando surge el laberinto de la enfermedad, los padres son el único referente que les queda a los niños. Además, aquellos sufren también la situación, agravada muchas veces por el desconocimiento o la impotencia.

Algo de esto sabe Antonio Ortiz, un segedano que hace ya seis años vio como la leucemia afectaba a uno de sus hijos. Alejandro sólo tenía entonces dos años. «Nos tuvimos que ir a Madrid a que le trataran. Fue entonces cuando mi mujer, Mari Carmen, y yo nos dimos cuenta de las necesidades que teníamos en Extremadura. Cuando estuvimos en la capital de España, nos ayudó mucho allí una asociación de padres. Una vez que pasé este trance tan duro, (gracias a Dios mi hijo está recuperado), empezamos a plantearnos la posibilidad de hacer algo parecido en mi región», cuenta Antonio, quien además de fundador es director de Ícaro.

La decisión se hace firme cuando la región ya cuenta con una planta de hospital específica para este tipo de enfermos, situada en el Hospital Materno Infantil de Badajoz. Es el momento de actuar. Después de mucho papeleo, la fundación vio la luz el verano pasado. Desde hace un mes, trabaja con enfermos y familiares en ese centro.

Necesidades

«Por nuestra experiencia, sabemos que con esta enfermedad aparecen muchos problemas y necesidades. Por eso, Ícaro surge de la necesidad de ayudar todo lo posible a las familias cuyos niños padecen cáncer. En todos los sentidos, desde el aspecto económico al psicológico, pasando por el social. Cualquier cosa que necesiten, nosotros vamos a estar ahí».

Antonio habla desde la experiencia: «En una situación así, la familia se desestructura mucho, se paraliza todo. Problemas que tienen importancia pasan a ser secundarios. Nosotros queremos estar ahí para que las familias no tengan que pensar en otros problemas, ya se les buscará solución».

Otra de las actividades pasa por el trabajo 'in situ'. «También queremos estar en el hospital, con ese niño y con sus familias. Ya tenemos voluntarios, pero queremos hacer un llamamiento para animar a la gente a que se hagan voluntarios, y acompañar a los enfermos. También es una actividad importante para los padres, que pasan muchas horas metidos allí. En el cáncer infantil, es prioritario cómo viven los padres, ya que es el único punto de referencia que tienen los niños». Después de cumplimentar todos los trámites, trabajan en el Materno desde hace un mes.

Para hacer todo esto, necesitan más voluntarios. «Buscamos gente comprometida, ademas de socios. Queremos que participen los padres que han pasado por esta situación, ser también una asociación de padres».

Ícaro trabaja también en otros muchos ámbitos de acción. Por ejemplo, están apoyando el proyecto de donación de cordones umbilicales. «Cuando aún era consejero de Sanidad, le presentamos el proyecto a Guillermo Fernández Vara, a quien le pareció perfecto. Tener aquí un banco propio sería muy caro, así que planteamos que se pudieran recoger en la región para ser enviados a otra comunidad». MÁS INFORMACIÓN I 924.552.401. www.fundacionicaro.org