Las inmobiliarias dicen que los pisos de segunda mano pueden abaratarse más que los nuevos

J. D. A.

«El precio de la vivienda usada ha crecido más que el de la nueva en la última década, hay más margen para abaratar en los pisos de segunda mano que en los nuevos». Así se expresó ayer Pedro Pérez, el presidente del G-14, el 'lobby' de las grandes inmobiliarias. Pérez, que eludió cualquier referencia a rebajas por parte de las compañías, pidió al Gobierno que respalde sólo este año con 40.000 millones el mercado de titulizaciones de hipotecas para que las empresas puedan mantener la actividad.

Los empresarios no pueden apretarse el cinturón pero las economías familiares lo tienen más fácil. Ese es el diagnóstico que hace el G-14, que -en contra de sus colegas de la Asociación de Promotores y Constructores- alabó el discurso de Solbes en cuanto a no evitar de forma artificial un ajuste del ladrillo. «Ese no es el debate, el problema es que los bancos no dan créditos», apuntó.