Empresarios y autónomos buscan nuevas fórmulas para conciliar trabajo y familia

El teletrabajo se extiende en Cáceres como la opción más práctica para compatibilizar niños y empleo Instituciones públicas comienzan a adoptar medidas para hacer la vida más fácil a sus trabajadores

MARÍA JOSÉ TORREJÓN

«Ahora mismo os abro la puerta». Son las once de la mañana de un miércoles. Gemma Sánchez tiende la colada en la terraza exterior de su adosado. Dentro de la vivienda, Greg Capel-Davies aguarda la llegada de la periodista y el fotógrafo en compañía de Zoe y Joel, los dos hijos de la pareja. Mientras, la empleada de hogar pasa la fregona al salón. Ni Greg ni Gemma se han pedido el día libre en la oficina para atender a la prensa. Su casa es, de hecho, su oficina.

Gemma, cacereña de 33 años, y Greg, londinense de 28, comparten vida y trabajo. Han montado una agencia de traducción e interpretación -SETranslations- en una de las habitaciones de su vivienda. Internet, un ordenador de mesa y otro portátil es todo lo que necesitan para atender a sus clientes. Reciben encargos en Extremadura (la Junta y la Fundación Academia de Yuste figuran en su cartera de clientes), Madrid, Zaragoza, Barcelona y hasta de Londres. Gemma y Greg también imparten cursos de inglés a domicilio. Es decir, se desplazan a las empresas para dar clases a los trabajadores.

Zoe, una niña rubia de ojos claros, tiene dos años y medio. Y Joel está a punto de cumplir los doce meses. Todavía no van al colegio. Gemma y Greg tienen flexibilidad horaria. Adaptan su jornada laboral a las necesidades de sus pequeños. Para hacer las traducciones cuentan con la colaboración de otros matrimonios, que también trabajan desde sus casas. Internet es su punto de encuentro. Todos son autónomos.

«Hacemos las traducciones cuando los niños duermen la siesta y cuando se van a la cama. Este trabajo es perfecto porque cuidamos de los niños y atendemos las traducciones», detalla Gemma. Su marido asiente con la cabeza. «Lo peor es que no desconectas. Ser autónomo y trabajar en casa supone estar las 24 horas del día conectados», apostilla Greg.

La pareja Capel-Sánchez se ha apuntado al teletrabajo. Una fórmula en periodo de expansión que permite compaginar trabajo y familia. Conciliación en estado puro. Autónomos, empresas e instituciones buscan medidas para compaginar la vida laboral con las responsabilidades del hogar.

La Consejería de Economía, Comercio e Innovación de la Junta de Extremadura acaba de adjudicar a la empresa Idea Gestión Consultores, con sede en la avenida Virgen de Guadalupe de Cáceres, un estudio para analizar las posibilidades de inclusión del teletrabajo en el tejido laboral extremeño, según apareció recogido en el Diario Oficial de Extremadura el pasado 1 de abril.

Pero La Junta no es la única institución preocupada por las medidas de conciliación. La Diputación Provincial de Cáceres ha participado en el proyecto Confio (Conciliación familiar e igualdad de oportunidades), una experiencia piloto financiada con fondos europeos que ha consistido en la incorporación de medidas de conciliación en organizaciones laborales de la provincia de Cáceres. Entre ellas se encuentra el Organismo Autónomo de Desarrollo Local de la Diputación y empresas privadas, como la inmobiliaria Cuning o el centro de formación Acad.

La abogada Ascensión Plaza ha sido la encargada de dirigir el proyecto. A ella no le gusta hablar de conciliación, sino de corresponsabilidad. «Hay que encajar el trabajo en la vida y no organizar nuestra vida en función del trabajo», puntualiza Ascensión.

Corresponsabilidad

Diferenciar entre conciliación y corresponsabilidad no es un capricho lingüístico. Implica un cambio de mentalidad. Ellos, los hombres, tienen que pasar a la acción. «Mientras sólo hemos hablado de conciliación las mujeres hemos salido muy perjudicadas porque parece que sólo se han implantado medidas para que nosotras podamos seguir compatibilizando nuestra vida con nuestras responsabilidades familiares. Y nuestra carrera profesional se ha visto perjudicada con reducciones de jornada, excedencias... -enumera-. La corresponsabilidad es un tema mucho más amplio. Hombres y mujeres estamos incorporados al mercado de trabajo y debemos compartir el resto de responsabilidades. Y las empresas deben facilitar a trabajadores y trabajadoras que puedan hacer compatible trabajo y familia y que también puedan promocionar», recalca Asunción Plaza.

En la elaboración del proyecto Confio ha tomado parte activa Fundación Mujeres. «Las medidas de conciliación no sólo consisten en poner guarderías en los centros de trabajo. Las empresas de Cáceres tienen que empezar por informar a su plantilla de todas las medidas a las que se pueden acoger», mantiene Isabel López, miembro de Fundación Mujeres.

A Gemma y Greg no les ha hecho falta que nadie les hablara de conciliación o de corresponsabilidad. Comparten, sin más, niños y trabajo. Y una vida. Cuando la periodista y el fotógrafo abandonan la casa, ellos se montan en el coche y se marchan a hacer la compra a Mercadona. Cosas del día a día.

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