El Habitacle vuelve a la oscuridad

El equipo pacense perdió con contundencia ante el Basquet Coruña en un partido en el que ofreció su peor cara; mal encuentro de Mazur y Baquer y discreta aportación de Jordan

MARCO A. RODRÍGUEZ
LeVonn Jordan, que no ofreció lo que se esperaba de él, ante Manu Pereira en el partido Habitacle-Coruña. / CASIMIRO MORENO/
LeVonn Jordan, que no ofreció lo que se esperaba de él, ante Manu Pereira en el partido Habitacle-Coruña. / CASIMIRO MORENO

Pues habrá que mirar hacia abajo. Decía en la previa del partido de anoche el presidente del Habitacle, Víctor Píriz, que el equipo nos diría si se puede mirar hacia arriba y aspirar a más o mirar para el lado contrario y asegurar la permanencia. El equipo habló. Y lo hizo con contundencia. Con claridad meridiana. De alturas nada y a vigilar la espalda por lo que pueda pasar, porque anoche pasó un ciclón gallego por La Granadilla. Ganó el Basquet Coruña (60-80), y lo hizo con una facilidad demoledora.

Los pacenses apostaban por el 'triplete' (tres victorias consecutivas en su cancha) que les pusiera en bandeja la salvación, pero la 'Armada' gallega fue superior. La corta plantilla de los de Pablo Alonso, con sólo seis hombres con anotación, nada pudo hacer ante la amplitud de la rotación visitante, con nueve hombres sumando puntos y rebotes. Se esperaba mucho del primer partido y medio de Jordan (porque el primero lo dejamos en medio), pero el de Carolina estuvo a años luz del 23 de Chicago. Sus tres puntos y tres rebotes, con un 0 de 6 en tiros, fueron dígitos muy pobres, aunque la educación deportiva impone tener paciencia con él. Impresiona su longitud de brazos y su capacidad de salto, pero su falta de confianza en el tiro puede pasarle factura ante una defensa cerrada que no permita penetrar.

A los 'naranjas' no les sirvió de nada la salida en tromba del primer cuarto. Con un parcial de 7-0 llevaron la esperanza a la grada. Fue un espejismo. El juego interior del pasado viernes no apareció. Mazur acertó con un par de triples, pero no sumaba desde la pintura. Mortellaro tampoco anduvo fino y no asistió a sus compañeros como en el último choque. Así las cosas, la papeleta se trasladaba al juego exterior, pero tampoco fue opción. El 34% en tiros de dos de los locales no pudo competir con el 62% del Coruña. Y, para colmo, la defensa no estuvo presente, sobre todo en el tercer y cuarto periodo. Fue de más a menos y estuvo ausente cuando más se necesitaba: en la añorada remontada.

Medio partido

Los de Pablo Alonso aguantaron los dos primeros cuartos. Aunque en el segundo caían por ocho puntos (33-41), la sensación era que se seguía en el envite. Los siguientes minutos demostrarían que era así, pues los gallegos fueron un rodillo que llegó a diferencias superiores a 20 puntos. La defensa local no existió y los pacenses no llegaban a los triples desde las esquinas. Por dentro, los visitantes anotaban con más facilidad de la debida.

Con este panorama, el tercer cuarto acabó con 44-58. En ningún momento se asomó un atisbo de remontada, con una dirección de juego de Baquer y Fede García que no encontraba las llaves del muro y con un Jordan perdido en algún vuelo tan espectacular como poco efectivo. Los últimos minutos sobraron y los últimos mates de Mazur llegaron tarde. Ahora, sólo queda pensar en espantar problemas en la recta final de la liga.