Sin sufrir no hay paraíso

En ninguno de los siete triunfos del Habitacle de esta temporada la diferencia sobre el rival superó los seis tantos

MARCO A. RODRÍGUEZ

El Habitacle Badajoz vive en una tesitura distinta a la de hace un mes. El último lavado de cara de la plantilla pacense ha regenerado sus expectativas y los resultados comienzan a acompañar. Pero no está siendo un camino de rosas. Nada más lejos. Las dos últimas victorias, en La Granadilla, resultaron agónicas por uno y dos puntos (72-71 ante Tíjola y 67-65 al Cajasur), de ahí la explosión de júbilo del pabellón con el bocinazo final.

Lo cierto es que si echamos un vistazo a los enfrentamientos con saldo positivo del Habitacle, en ninguno la diferencia se fue a más de seis puntos. Ya se sabía que costaría ganar. La situación ha cambiado mucho respecto a lo que los aficionados estaban acostumbrados después de la exitosa campaña en el grupo D de EBA en la que no tropezó en ningún compromiso casero. En las derrotas, el margen es más amplio, y lo mismo se pierde por 36 en Vigo (92-56 en la jornada 7) o por 2 en casa ante Guadalajara y Jovent (61-63 y 79-81).

«Estamos en una situación en la que lo importante es ganar. No podemos pedir demasiado. Estamos mejorando en el tiempo de juego y en la constancia para controlar los partidos. Jugamos más como nosotros queremos y no como quiere el rival, aunque todavía nos falta tenerlos más controlados aún», comenta Pablo Alonso, entrenador del Habitacle. Lo primero que dijo el técnico al salir del vestuario el pasado viernes, en tono jocoso, fue que su corazón no aguantaría muchos finales así. No le falta razón. «Aunque sea de forma sufrida, todo lo que sea ganar y sumar es bueno», continúa.

Según explica, no habrá más incorporaciones. Mortellaro y Jordan cierran la plantilla, salvo alguna sorpresa agradable. «La competición será muy dura de aquí al final, y salvo una racha increíble, nuestro objetivo es pelear por mantener la categoría».

Lavado de cara

La llegada de hombres como Marc Mazur, una referencia en el juego interior, ha dado consistencia al debilitado doble poste inicial 'naranja' (Laue y Brown), ahora todavía mejor con Mortellaro. Fede García añade polivalencia en el exterior, ya que puede alternar como base y escolta. Permite dar descanso a Baquer o bien jugar de '2'. Baquer se ha convertido en el hombre a buscar en los instantes finales por su fiabilidad en los tiros libres.

Que no se eche de menos a gente como Brown, Boffelli, Laue o Myles significa que los que llegaron y los que se quedaron lo están haciendo bien. Pablo Sánchez sigue como garantía de alero y en breve se sabrá si el recién llegado Levonn Jordan puede ayudar en este aspecto. Al quedarse finalmente Mortellaro, la posición del norteamericano debe ser la de '3'. De confirmarse lo que hablan de él, el Habitacle añadirá un ladrillo más a su edificio hacia el éxito.