Los huesos hallados en San Mateo irán al Museo de Cáceres

Se han reanudado los trabajos de canalización, aunque sin usar maquinaria y con la presencia constante de un arqueólogo

CLAUDIO MATEOS

Los huesos humanos aparecidos el martes en la plaza de San Mateo no van a paralizar la obra de canalización de gas, agua, y luz de la calle Ancha, aunque sí van a ralentizarla un poco. Los trabajos se retomaron ayer por la tarde sin utilizar maquinaria, de forma casi artesanal, y bajo la continua supervisión de un arqueólogo, ante la perspectiva más que probable de que aparecieran nuevos restos. Los huesos serán trasladados al Museo de Cáceres por si más adelante es necesario analizarlos.

José Antonio Estévez, arqueólogo de la Dirección General de Patrimonio de la Junta que trabaja en el área de Rehabilitación del Ayuntamiento, confirmó ayer que lo encontrado el martes son huesos pertenecientes a dos personas distintas, seguramente adultos. Explicó que resulta difícil determinar su antigüedad, ya que estaban dispersos y no ha aparecido junto a ellos ajuar funerario alguno, un elemento que utilizan los arqueólogos en estos casos para conocer la época en la que se produjo el sepelio.

Medieval o musulmana

En cualquier caso, lo más probable es que se trate de un enterramiento de época medieval, aunque si fuesen un poco más antiguos podría tratarse también de un tumba musulmana, ya que los investigadores creen que la iglesia de San Mateo se construyó sobre una antigua mezquita. «Si aparecen nuevos huesos en posición lateral y mirando a la Meca, se confirmaría que son musulmanes», indicó José Antonio Estévez, quien detalló que lo más probable es que los huesos pertenezcan a adultos corpulentos, aunque no han podido determinar el sexo porque que no han aparecido restos de la pelvis.

Los huesos fueron encontrados a primera hora de la mañana del martes por los operarios de la empresa Excavaciones T. Pablos, que está realizando los trabajos de canalización en la calle Ancha para Canal de Isabel II, Gas Extremadura e Iberdrola. Aparecieron en un tramo de la zanja que penetra en la plaza de San Mateo y se acerca a la iglesia. Los cementerios se ubicaban alrededor de los templos hasta que comenzaron a ser trasladados al extrarradio de las ciudades en el siglo XIX.

El arqueólogo de la Junta matizó además que no ha sido posible obtener muchos datos fiables porque los huesos han aparecido probablemente fuera de su ubicación original, ya que cuando se abrió por primera vez esa zanja, hace décadas, para colocar las tuberías, no se realizaban seguimientos arqueológicos de las obras, y muy probablemente fueron removidos entonces. Ahora los seguimientos son obligatorios en todas las actuaciones de la Ciudad Monumental, según se recoge en el Plan Especial de Urbanismo.

En esta obra de la calle ancha el seguimiento corre a cargo de la empresa emeritense Arqveocheck, cuyos técnicos permanecerán alerta los próximos días por si aparecen nuevos restos humanos.

Estará en Semana Santa

Por su parte, el concejal de Infraestructuras, Miguel López, garantizó ayer que la obra estará finalizada con tiempo suficiente para que no entorpezca los recorridos de las procesiones de Semana Santa. Afirmó que, pese a que los trabajos irán ahora un poco más despacio de lo previsto, la calle Ancha y San Mateo estarán transitables en un máximo 20 días.

El martes por la tarde los arqueólogos de la Junta de Extremadura llevaron a cabo el trabajo de catalogación de los huesos para su posterior traslado al Museo de Cáceres, donde permanecerán guardados por si más adelante los investigadores consideran necesario un análisis más profundo.

Por el momento se ha descartado ampliar el área de excavación, que durante los próximos dos o tres días se limitará al tramo de zanja que se encuentra en la iglesia de San Mateo, donde según José Antonio Estévez no sería nada extraño que aparecieran nuevos restos similares a los encontrados hasta ahora.