La recuperación de las precipitaciones ha hecho bajar el precio del aceite de oliva

P. C.

El aceite de oliva, básico en la alimentación de los extremeños, registró precios astronómicos en 2006, por encima de los cinco euros el litro, y ha descendido espectacularmente, en torno al 35% en los últimos 18 meses, cuando el resto de productos se encarecen. ¿Por qué?. La explicación más lógica es que los precios actuales son más o menos los normales, y que lo de hace año y medio se debió a unas producciones singularmente escasas por la falta de lluvia.

«En noviembre de 2007 la producción de este aceite aumentó más del 27 % con respecto a la campaña anterior, lo que permite mantener unos precios que han ido decreciendo a lo largo de todo el año. En total, más del 9 % con respecto a la media de las cuatro últimas campañas», apunta Juan Quintana, analista de los mercados agrarios.

Extremadura, por cierto, es la tercera productora nacional de aceite de oliva, el cultivo que mayor superficie ocupa, con dos denominaciones de origen: Gata-Hurdes y la de Monterrubio.

2008 quizás no sea un año tan bueno para el consumidor de aceite de oliva, ya que puede verse afectado por el efecto general de la inflación y repercutir en su precio el aumento de costes, como ya han hecho otros alimentos.