Mérida-Badajoz es la carretera extremeña más usada, con 18.400 vehículos al día

El tramo de la A-66 entre la capital autonómica y Almendralejo es la segunda vía más transitada, con unos 14.000 por jornada Entre las nacionales, destaca la vía de Plasencia a la A-66 por el norte

ANTONIO JOSÉ ARMERO
Autovía de Extremadura entre Mérida y Badajoz, la carretera con más tráfico de la región.|BRÍGIDO/
Autovía de Extremadura entre Mérida y Badajoz, la carretera con más tráfico de la región.|BRÍGIDO

Pregunta para nota: De los 9.169 kilómetros de carreteras que tiene la región, ¿cuáles son los de más tráfico? Más de dos habrán acertado. La respuesta son los sesenta que separan Mérida de Badajoz. Ese tramo de la A-5 es el más transitado de la comunidad autónoma. Cada día lo utilizan alrededor de 18.400 vehículos, según los datos facilitados por el Ministerio de Fomento.

Para hacer una radiografía de la red hay que examinar esas cifras, y también las que aportan los otros titulares principales de las distintas vías: la Junta y las dos diputaciones provinciales. Hay otros dueños, como las confederaciones hidrográficas, pero su peso sobre el total es mínimo. Cada una de las tres administraciones toma periódicamente lo que los técnicos llaman datos de aforo. El método consiste en anotar uno tras otro los vehículos que pasan por un punto determinado un día cualquiera. A partir de ellos obtienen la IMD (Intensidad Media Diaria), que es la respuesta a la pregunta de cuántos vehículos utilizan una carretera determinada.

Y entre la turbamulta de números que guardan las distintas instituciones públicas hay conclusiones curiosas. Para empezar, los datos ratifican una impresión a priori: las autovías son las que más tráfico acumulan. En Extremadura hay cuatro: dos de titularidad estatal (la A-66 o Autovía de la Plata, y la A-5 o Autovía de Extremadura) y dos que dependen de la Junta (la EX-A1 que va de Navalmoral de la Mata a Plasencia y la EX-A2, que comunica Miajadas y Vegas Altas).

El mapa de la región

Entre las cuatro absorben gran parte del tránsito de todo tipo de vehículos por el norte, el sur, el este y el oeste del mapa regional. De hecho, en la clasificación de las diez vías más usadas, los tres primeros puestos son para vías con cuatro carriles. Tras el tramo Mérida-Badajoz de la A-5 aparece el Mérida-Almendralejo de la A-66, que utilizan cada día unos catorce mil vehículos. Y tras este, el Almendralejo-Zafra, con unos once mil.

El panorama cambia en la cuarta posición de la lista. Ahí aparece ya una carretera nacional, con un único carril por sentido. Es la N-630 entre Plasencia y el inicio de la A-66, en el término municipal de Aldeanueva del Camino (en dirección a Salamanca). Actualmente ese tramo está en obras, y la previsión oficial es que abra en febrero «como muy tarde», según dijo la ministra de Fomento el pasado 20 de septiembre. Ese día, Magdalena Álvarez visitó varios tramos en obras, todos ellos en el norte extremeño. La acompañó Guillermo Fernández Vara, que anunció que dos de los tres tramos en construcción podrían abrir el mes que viene, antes de final de año.

El primero de esos dos es la variante de Plasencia. En este punto, es sintomático que desde hace unas semanas, a quienes viajan de la capital a la segunda ciudad más grande de la provincia se les acaba la autovía antes de lo habitual. El motivo es que la empresa constructora está ultimando los trabajos para unir el tramo Cañaveral-Plasencia, en servicio desde el año 2002, con la variante de la ciudad cruzada por el río Jerte. El segundo al que se refería el presidente de la Junta es el que va de la variante de Plasencia a Villar de Plasencia. Y el tercero, algo más retrasado que los dos anteriores, es el inmediatamente posterior: Villar de Plasencia-Aldeanueva del Camino.

Atravesar la comunidad

Una vez que esos tres estén abiertos, se podrá ir por autovía desde Santa Olalla del Cala hasta Puerto de Béjar. O sea, atravesar la comunidad autónoma de sur a norte. En el otro eje, de oeste a este, ya está la A-5, que apareció en el primer lugar de la clasificación de carreteras con más tráfico y vuelve a hacerlo en el quinto. Entre Navalmoral y Trujillo la usan cada día unos 9.600 vehículos.

En la sexta posición está otra carretera nacional. Es la N-521 entre Cáceres y Malpartida de Cáceres, usada a diario por unos 9.200 vehículos. Este trayecto abre un capítulo que merece mención aparte, el de las comunicaciones de las capitales con los núcleos de población importantes más cercanos. Como ejemplos, los enlaces entre Plasencia y su vecina Malpartida de Plasencia (5.000 vehículos al día) o el que va de Cáceres a Casar de Cáceres (4.600). Destaca también la que ocupa el lugar número 11 en la lista: la EX-107 entre Badajoz y Olivenza, que alcanza los 6.400 vehículos.

En el análisis de la red de carreteras también llama la atención la densidad de algunas vías que unen varios de los municipios más poblados. Por ejemplo: Coria-Moraleja (5.700), Montijo-Mérida (4.800), Badajoz-Zafra por la carretera de Granada (4.700), Miajadas-Don Benito por la EX-206 (4.500) o Zafra-Jerez de los Caballeros (4.200). Al pie de estos últimos datos surge otra reflexión. Todas esas carreteras (hay algunas otras) registran una IMD más alta que la EX-100 Cáceres-Badajoz. Según el listado de la Junta (que incluye más de trescientas mediciones), actualizado a este mes, por La Roca de la Sierra pasan 3.800 vehículos, y 4.000 por Puebla de Obando. Soporta más peso en ruedas y carga la N-110 entre Plasencia y Tornavacas (es la carretera que recorre el Valle del Jerte), con 5.000 vehículos.

Una pregunta fácil

Todo este movimiento lo absorben los 9.169 kilómetros de carreteras que tenía Extremadura a fecha 31 de diciembre de 2006. De ellos, según un exhaustivo informe del Ministerio de Fomento, la mayor parte tienen como titulares a las diputaciones provinciales. En concreto, de ellas dependen 3.826 kilómetros, una cifra muy cercana a los 3.787 que tiene como responsable de su mantenimiento al gobierno autonómico. Por último, el Estado se encarga de los 1.556 restantes.

El análisis de Fomento añade que la región tiene 376 kilómetros más que en el año 1995, aunque a este número hay que sumar las vías que han abierto durante este año. Otro dato llamativo es que en la Península sólo hay dos comunidades autónomas que no tengan autopistas de peaje. Una es Cantabria. ¿Y la otra? La pregunta, más fácil que la del principio, tendrá, como las quinielas fáciles, múltiples acertantes. Efectivamente, Extremadura.

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