La Junta asume su responsabilidad moral, no legal, en el caso de los niños desaparecidos

Los dos hermanos rumanos, que se encontraban en el centro San Juan Bautista de Badajoz, «están con su madre en paradero desconocido», dice la delegada del Gobierno

ROCÍO SÁNCHEZ RODRÍGUEZ
En el centro de menores San Juan Bautista de Badajoz permanece otro de los hijos de la madre y abuela de 34 años. / ALFONSO/
En el centro de menores San Juan Bautista de Badajoz permanece otro de los hijos de la madre y abuela de 34 años. / ALFONSO

«La responsabilidad de la Junta de Extremadura no es ninguna, es decir, es sólo moral, no legal, porque esos niños estaban acogidos pero no custodiados por los Servicios Sociales. Su madre sí que ha cometido una ilegalidad, porque se los ha llevado». Con esta palabras defendía ayer la consejera de Igualdad y Empleo, Pilar Lucio Carrasco, el papel de la Administración regional en la desaparición de una niña de 10 años y de su hermano de 8, ambos rumanos, del centro de menores San Juan Bautista de Badajoz.

Estos pequeños son tíos de la niña de tres años de Talarrubias que falleció el pasado lunes a consecuencia de los malos tratos de sus progenitores. La madre de los desaparecidos, una mujer de 34 años que a su vez es abuela de la niña muerta, tenía una orden de alejamiento de esta nieta y de su otra hermana, que tiene año y medio y que actualmente está acogida en el centro de menores Pedro de Valdivia de Villanueva de la Serena. Además, esta mujer tiene otro hijo que permanece en el San Juan Bautista.

Acogida residencial

La consejera de Igualdad y Empleo explicó que en un centro de menores los niños pueden estar acogidos en régimen de guarda, es decir, sus padres son totalmente responsables de ellos pero están internos por falta de recursos económicos o porque éstos tienen que viajar para trabajar y no pueden hacerse cargo. Otro caso de acogida se produce cuando la Junta tiene la custodia de los pequeños, es decir, que hay un caso claro de falta de protección por parte de los padres porque los pequeños no van a la escuela, no comen bien, hay indicios de malos tratos, abandono... «En este caso son nuestros niños y tenemos que llevarlos a las revisiones médicas o atender los problemas que tengan en la escuela, por ejemplo», matiza Pilar Lucio.

Pero los menores que han desaparecido, según esta consejera, no estaban en ninguno de esos dos regímenes, sino que se encontraban en acogida residencial o temporal, que es el tercer caso que se da en este tipo de centros. «Cuando la Guardia Civil recibe algún aviso de que hay niños maltratados, inmediatamente se pone en contacto con los Servicios Sociales y éstos actúan de forma automática trayéndoselos a algún centro. En ese momento pasan a ser acogidos, pero la Junta no tiene la custodia. En este caso concreto, la llamada a Servicios Sociales se produjo el 15 de noviembre, y los niños desaparecieron el 26. Ese mismo día se puso la denuncia, que se formalizó por escrito 48 horas después».

Una vez que los niños están acogidos, empieza la evaluación del caso para decidir si esos menores pueden volver con sus padres o si, por el contrario, deber permanecen en el centro bajo la responsabilidad de los Servicios Sociales.

Cuando se elabora el informe pertinente, se acude a un juez, que es el que tiene que dar el visto bueno. «Nosotros tenemos potestad para resolver, pero es el juez el que tiene que corroborar», apunta la consejera. Mientras se estudia la situación, los niños permanecen en acogimiento temporal, como ha sido el caso. «En esta evaluación tiene mucho que ver si los padres visitan a sus hijos en el centro. Con que se ausenten dos semanas, ya es motivo suficiente para que la custodia la asuma la Administración regional».

A por golosinas

La delegada del Gobierno, Carmen Pereira, quiso manifestar ayer que los centros de menores son centros abiertos, y que los niños puede salir porque de lo que se trata es de que hagan una vida lo más normalizada posible. Pilar Lucio, por su parte, apostilló que estos menores pidieron permiso para ir a comprar golosinas y que aprovecharon el momento para marcharse con su madre. «Se les dio dos euros para que fueran al quiosco. Cuando pasaron veinte minutos y no regresaban, el educador salió a buscarlos, pero ya no estaban. El quiosquero le contó que habían cambiado dinero, habían llamado por teléfono y se habían ido. En ese mismo momento ya se dio parte a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado», explicó Lucio.

La consejera quiso dejar claro que los educadores salen de paseo con los niños más pequeños y que los mayores tienen sus horas de entrada y salida, «no es que salgan a su aire».

Los dos hermanos rumanos se encuentran «con su familia en paradero desconocido», según informó la delegada del Gobierno. «Esto lo sabemos porque una persona del entorno familiar nos ha llamado para decirnos que los niños están con su madre, que es con quien tienen que estar», añadió la consejera. «Puede ser que se encuentren en Sevilla, nosotros hemos dado parte tanto en Extremadura como en Andalucía», agregó.

Asimismo, se han repartido fotografías de estos dos menores por las comisarías de Policía y los cuarteles de la Guardia Civil para facilitar la búsqueda.

«Estas cosas pasan»

Que desaparezcan niños de centros de menores, dice la consejera, «son cosas que suelen pasar». «Pero no es que ocurra a diario, sino que en ocasiones vienen los padres y te quitan a su hijo de los brazos, y lo que no vas a hacer es tirar tú también del niño. La única opción que te queda es denunciarlo».

«Los padres, por muy problemáticos que sean, quieren mucho a sus hijos, y los hijos se vuelven locos cuando ven a sus padres. Era el caso de la niña fallecida de Talarrubias y de su hermana. Las dos estaban acogidas y corrían a los brazos de sus progenitores cuando éstos iban a buscarlas, aunque las dos estuvieran molidas a palos». En aquel caso, los informes dijeron que las pequeñas podían volver a casa, y fue después cuando tuvo lugar el fallecimiento de una de ellas.

«Incluso hay veces que cuando vuelven los niños después de que sus padres se los hayan llevado el fin de semana, nos damos cuenta que se ha perdido todo el trabajo que habíamos hecho con ellos», dice Pilar Lucio.

La consejera asegura que los dos desaparecidos, una vez que sean encontrados, va a ser difícil que vuelvan con sus padres. «Del otro hijo y de la otra nieta de esta mujer de 34 años ya tiene la custodia la Junta de Extremadura. Uno está en el centro de Badajoz y la otra en el de Villanueva de la Serena».

En el informe elaborado para tutelar al primero de ellos, tiene mucho que ver la orden de alejamiento que esta mujer tenía con respecto a sus nietas. Y en el caso de la otra pequeña, la muerte de su hermana por maltratos fue una causa más que suficiente.

En la cárcel

Los padres de estas dos menores permanecen ingresados en la prisión de Badajoz desde el pasado miércoles acusados ella de matar a su hija, y él de consentirlo y de no auxiliarla. Según las últimas investigaciones, la pequeña fue maltratada con una correa durante dos semanas. El cadáver presentaba numerosas heridas y hematomas por todo el cuerpo.

Por otra parte, la consejera de Igualdad y Empleo manifestó que el proceso para poder dar a estos menores acogidos en adopción es mucho más complejo y podría tener una duración de varios años.

«Habría que estudiar muy bien en el entorno familiar de los niños para ver si hay alguien que se pueda hacer cargo de ellos. De todas formas, es una cuestión muy difícil y muy delicada», apuntó.

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