Pueblos con servicios de gran ciudad

Vecinos de pequeños municipios extremeños gozan de unos servicios equiparables a los de las grandes urbes, gracias al arrojo e imaginación de sus ayuntamientos

FRAN HORRILLO
Fachada del Hospital Siberia-Serena ubicado en el municipio de Talarrubias. / FRAN H./
Fachada del Hospital Siberia-Serena ubicado en el municipio de Talarrubias. / FRAN H.

Si por algo seducen las grandes ciudades a los vecinos de los pequeños municipios, es sin duda por el amplio abanico de servicios que ofrecen. Una diversidad a la que poca sombra pueden hacer las siempre ajustadas y exiguas arcas municipales de los pueblos. No obstante, en Extremadura hay varios ejemplos que rompen con la máxima de «a más habitantes, más y mejores servicios». Es el caso de pequeños municipios y pueblos extremeños que, a sabiendas del esfuerzo que tienen que afrontar para mantener unos servicios determinados, deciden ponerlos en marcha con el fin de satisfacer a sus vecinos y, en muchos casos, evitar así el desplazamiento de sus conciudadanos a los grandes núcleos urbanos para disfrutar de los mismos; sirviendo además de referente a su propia comarca y al resto de municipios próximos. Una política de valentía, de vocación de servicio e, incluso, de imaginación.

Aunque la mayoría de las veces estos ayuntamientos recurren al amparo económico y al 'empujoncito' necesario de la Junta de Extremadura, en otras ocasiones los Consistorios deciden arrojarse por su cuenta y riesgo a establecer unos servicios que, al final, saben que repercutirán en el bienestar de sus vecinos. Una condición que, a veces, genera una envidia sana entre los ciudadanos de las grandes urbes. En definitiva, que estamos ante pueblos que gozan de servicios de gran ciudad. Estos son algunos ejemplos...

SANTA AMALIA

Una residencia geriátrica que se ha quedado pequeña

Uno de los pueblos que lucha desde hace años por ofrecer unos servicios de primera a sus ciudadanos es Santa Amalia. Con apenas 4.500 habitantes, esta población enclavada en la comarca de las Vegas Altas puede presumir de tener una residencia geriátrica de titularidad municipal que ya se les ha quedado pequeña. Como explica el alcalde amaliense, Santiago Díaz, la residencia geriátrica San Miguel tiene una capacidad de 40 plazas, de las cuales 20 están concertadas con la Junta y las otras 20 las costea el Ayuntamiento. No obstante, el primer edil ya ha iniciado las gestiones para ampliar la residencia con otras cuarenta plazas más, ya que las instalaciones «están a tope». Como admite Díaz, este servicio «fue una atención de la Junta con nuestro pueblo, ya que por población a Santa Amalia no le correspondía una residencia de esta entidad, pero viendo el esfuerzo que hacíamos en materia de Servicios Sociales nos la concedieron». Un geriátrico que está haciendo un servicio al pueblo al crear puestos de trabajo, pero que a la vez permite a los mayores que se puedan quedar en el lugar donde siempre han vivido, evitando así que se pierdan sus costumbres. No obstante, ahí no queda la cosa, ya que la localidad también se 'tiró a la piscina', y nunca mejor dicho, al decidir hace dos legislaturas acometer la construcción de una piscina climatizada. En este caso, como explica el alcalde, «se hizo una inversión a varias bandas, ya que se utilizó una subvención de la Junta destinada a un polideportivo, junto con otras ayudas de cajas de ahorros y del Ayuntamiento, para hacer una infraestructura que no nos correspondía por el número de habitantes».

Una piscina cuya gestión lleva un empresario privado, aunque las tarifas las establece el Ayuntamiento: «En la gestión hay una especie de híbrido entre el Ayuntamiento y la empresa».

Lo cierto es que con la apertura de esta instalación deportiva, lo que si se han evitado son muchos desplazamientos a Don Benito, que es donde los amalienses tienen la piscina climatizada más cercana: «Creo que Santa Amalia está aguantando bien ese tirón respecto a Don Benito, ya que estamos ofreciendo a nuestros vecinos servicios competitivos, de calidad y superiores a los que realmente nos pertenecerían como población», afirma Díaz.

TALARRUBIAS

El pueblo más pequeño de España con hospital

Otro pueblo que puede alardear de tener un servicio de rango superior es Talarrubias, que desde finales del pasado mes de abril acoge el Hospital Siberia-Serena, que atiende a unos 35.000 habitantes de unas 25 localidades.

Un centro hospitalario que, aunque no cuenta con paritorio ni con UCI, dispone de un área de urgencias, consultas externas, área diagnóstica, área quirúrgica, área de hospitalización con 26 habitaciones, hospital de día y reanimación, laboratorio, farmacia y zonas de administración y apoyo. Su cartera de servicios abarca las especialidades de análisis clínicos, anestesia y reanimación, aparato digestivo, cardiología, cirugía general, dermatología, hematología, medicina interna, neumología, obstetricia y ginecología, oftalmología, otorrinolaringología, radiodiagnóstico, traumatología, urología, unidad de urgencias y cuidados críticos.

Un hospital en el que la Consejería de Sanidad invirtió casi 20 millones de euros para construir y equipar este centro y que cuenta con una plantilla compuesta por 175 profesionales, la mayoría del pueblo o de la comarca. En definitiva, que con este hospital, y teniendo en cuenta que Talarrubias tiene cerca de 3.700 habitantes, este municipio extremeño, junto con el concejo asturiano de Coaña, se convierte en el más pequeño de España por población en albergar un centro hospitalario público. Una condición que «supone un orgullo, no sólo para nuestro pueblo, sino para toda la comarca», como indica el alcalde de Talarrubias, Pedro Ledesma. Un primer edil que admite que, cuando accedió a la alcaldía hace ya más de veinte años, «nunca pensé que nuestro pueblo acabaría teniendo un hospital».

A pesar de todo, éste recuerda que su pueblo «siempre fue muy emprendedor, y el mejor ejemplo de esto lo tenemos en que el primer polígono industrial que construyó aquí la Junta, de unos 25.000 metros cuadrados, se vendió en apenas una tarde».

ARROYO DE LA LUZ

Un municipio pionero que apuesta por la imaginación

«Un pueblo lo que merece es tener los mismos servicios que una gran ciudad y, si cabe, mejores. Por eso, lo interesante es aprovechar las ventajas que tenemos los pequeños municipios para llegar a esos servicios de las grandes urbe». Esta reflexión está 'patentada' por Santos Jorna, el alcalde del municipio cacereño de Arroyo de Luz, de 7.000 habitantes, que no duda en apelar a la «imaginación» para establecer servicios novedosos con los que poner los dientes largos a los ciudadanos de las urbes.

Y es que si por algo se caracteriza Arroyo de la Luz, es por ser «un pueblo pionero en proyectos de desarrollo». Por un lado, fue el primer pueblo de Extremadura en utilizar ozono para el tratamiento de agua potable, el primero de la provincia cacereña en disponer de un campo de fútbol de césped artificial, el primero de la región en contar con una agencia de policías medioambientales, al tiempo que es un municipio pionero en participación ciudadana, con un senado de mayores, parlamentos infantiles, juveniles, consejos asesores y redes ciudadana. Asimismo, ha puesto en marcha un vanguardista proyecto de presupuestos participativos.

A éstos se unen los recientes servicios que se ofertan desde el Ayuntamiento, como el de comida a domicilio, del que se benefician ya 40 familias, otro de lavandería de ropa, o uno muy curioso de entrenador a domicilio, destinado a vecinos con problemas de obesidad, con alguna discapacidad o que precisen rehabilitación. «Este servicio de entrenador a domicilio, por ejemplo, sería impensable ponerlo en marcha en una gran ciudad, de ahí que los pueblos tengamos que aprovechar nuestras potencialidades», afirma Jorna. Pero ahí no queda la cosa, ya que el Ayuntamiento ha desarrollado el proyecto 'Rompiendo moldes', con el cual se han insertado laboralmente veinte discapacitados. Ha sido también el primer pueblo de España en abrir una oficina dedicada a la tartamudez; al tiempo que ha auspiciado la puesta en marcha de cuatro novedosas escuelas que están formado a unos 60 jóvenes en cuestiones tan llamativas como la agricultura ecológica, la comercialización de la tenca, la instalación de energía solar o cuestiones relativas al mundo del caballo.

En definitiva, como apunta Santos Jorna, el objetivo es «hacer de la política un arte de imaginar cosas, para tratar de equipararnos a las grandes ciudades».

LA CORONADA

Una circunvalación que costó 10 viajes a Mérida

El municipio de La Coronada tiene apenas 2.300 habitantes, pero desde hace un mes goza de una infraestructura con la que, por ejemplo, aún no cuenta Almendralejo, que ya se encuentra inmersa en ello. Esa no es otra que una ronda de circunvalación.

La Coronada era pueblo de paso para muchos vecinos que, desde Don Benito y Villanueva, querían conectar con Orellana la Vieja. Una conexión que debía hacerse atravesando esta pequeña población, plagada de angostas y estrechas calles.

Por ello, el actual alcalde coronel, José María Sánchez, se propuso hacer una carretera de circunvalación que, como recuerda, le costó bastante esfuerzo gestionar: «Por lo menos hice diez viajes a Mérida, para reunirme con los distintos consejeros de Fomento, ya que coincidió la época en la que hubo tantos cambios tras la marcha de María Antonia Trujillo al Ministerio. A pesar de todo, creo que mereció la pena, y hace poco hemos inaugurado esta carretera que puede considerarse como la obra estrella de la anterior legislatura. Una actuación que además de beneficiar a los vecinos de La Coronada, que ya están notando como ha disminuido el tráfico por sus calles, también supone una ventaja para los ciudadanos de la comarca».

En definitiva, que el nuevo tramo construido de unos 3 kilómetros, en el que se han invertido casi 1,9 millones de euros, sirve ya para reducir sensiblemente el tránsito de vehículos por el municipio, con el beneficio que ello conlleva. Un lujo que muchas grandes ciudades anhelan.

GARGÁLIGAS

Un polígono en un pueblo de 600 habitantes

Otro luchador nato, sin duda, es el alcalde de la entidad local menor dombenitense de Gargáligas, Antonio Asensio, que recuerda que fueron bastantes los viajes y las gestiones que tuvo que hacer para que su pueblo, de casi 600 habitantes, pudiera contar también con un polígono industrial ejecutado por la Junta. De hecho, Gargáligas debe ser el único pueblo con esta entidad poblacional que ofrece suelo industrial y, además, a un precio competitivo, «entre los 16 y los 22 euros el metro cuadrado».

Como apunta Asensio, «Gargáligas tiene una situación estratégica ideal, al estar pegada a la Nacional 430 y esto, unido al arrojo de algunos empresarios de aquí y a mi insistencia, hizo que tengamos este polígono que, para los que creemos en esto, desde luego nos hace sentirnos orgullosos».

El polígono industrial que tiene una superficie de 45.000 metros cuadrados y acoge 39 parcelas. De éstas, están vendidas ya 10, mientras que están tramitándose otras 4.

CAMPANARIO

Piscina para La Serena y un centro de voluntariado

Con unos mil habitantes más que Santa Amalia, Campanario también quiso darse el gusto de tener una piscina climatizada propia, una instalación deportiva que se inauguró en diciembre de 2006. Ésta tuvo una inversión de 1,3 millones de euros, de los cuales más del 95% fue costeado con fondos propios del Ayuntamiento, recibiendo también algunas ayudas de cajas de ahorros y del Ceder La Serena. Una inversión de 220 millones de las antiguas pesetas, para la que el Consistorio no contó con la ayuda de la Junta, que ya aclaró que sólo aportaba ayudas para este tipo de proyectos en caso de que los desarrollaran municipios de más de 10.000 habitantes.

La piscina climatizada de Campanario tiene unas dimensiones de 12,5 por 25 metros y cuenta con seis calles. Asimismo, dispone de un hidromasaje y dos saunas, una masculina y otra femenina. En definitiva, un servicio que para sí quisiera más de una gran ciudad española con más población y que, además de para los campanarienses, se encuentra a disposición de toda la comarca de La Serena, tal y como explica la actual alcaldesa de Campanario, Piedraescrita Jiménez: «Esta instalación es un verdadero lujo no solo para nuestra población, sino también para los vecinos de la comarca, ya que aquí viene gente de Quintana o Zalamea. Es un servicio muy bueno, sobre todo de cara a la rehabilitación, y aunque sabemos que es muy costoso el mantener una instalación de este tipo, pensamos que es muy beneficiosa».

Pero si la piscina es un 'regalo' para esta población de 5.500 habitantes, no lo es menos el centro de día y de noche de mayores que se abrirá en el municipio en breve, también financiado por la Junta, y que será uno de los primeros de la región en prestar la atención a sus usuarios tanto en horario diurno como nocturno. «Es muy importante tener servicios como éste, que permitirá a nuestros mayores quedarse en unas dependencias sin salir de su pueblo y en las que estarán atendidos por profesionales. Además, también supone un respiro para aquellos familiares que tengan que irse a trabajar fuera y no dispongan de un sitio donde dejar a sus familiares de avanzada edad», afirma la alcaldesa campanariense.

Una alcaldesa, además, que siguiendo el ejemplo de grandes ciudades vecinas, como Don Benito, también ha querido poner en marcha un centro municipal del voluntariado, que gestione la demanda de voluntarios en el municipio y que será el primero que se abra en una población extremeña de este rango.

MALPARTIDA DE CÁCERES

Dos museos dan caché a una oferta cultural de lujo

En las grandes ciudades, se suele menospreciar a los pueblos en base a su escasa y limitada oferta cultural. Un aspecto del que, por el contrario, puede presumir Malpartida de Cáceres, que con sus dos museos, el afamado Vostell y el de Narbón de Caja Extremadura, así como con su Monumento Natural de Los Barruecos, empieza a notar su condición de imán hacia todo ese público que demanda un turismo meramente cultural.

El alcalde malpartideño, Víctor del Moral, reconoce que «poco a poco se va notando nuestra condición de municipio cultural, ya que entre otras cosas, en el mundo y a través de internet, Malpartida de Cáceres ya es conocida por su Museo Vostell, que es nuestro buque insignia».

Un museo que, como apunta el primer edil, «lo interesante sería complementarlo con el de Narbón, y así todos los que viniesen a visitar el Vostell, que está en las afueras, también se pasaran a ver éste, que está en el casco urbano». Una labor en la que ya se trabaja.

Los servicios culturales, como reconoce el alcalde, ya están repercutiendo en este pueblo de apenas 4.500 habitantes: «Hace unos diez años era impensable que Malpartida contara con dos hoteles, un hotel rural y una casa rural, los cuales suman unas 100 habitaciones. Y esto, en parte, se lo debemos a la existencia de esta amplia oferta cultural con la que contamos».

Una oferta tan potente, como señala Del Moral, de la que «pocos vecinos son conscientes» ya que, como reconoce, desean más recibir que dar: «La mayoría ven en el Ayuntamiento a ese padre benefactor que les aporte ese dinero que necesitan los hijos en apuros. Unas ayudas por las que apostamos a pesar de que, muchas veces, los servicios sociales que prestamos sean deficitarios».

VALDIVIA Y ZURBARÁN

Tres guarderías alivian a las mujeres trabajadoras

Las entidades locales menores villanovenses de Valdivia, de unos 2.000 habitantes, y Zurbarán, de unos 850, están separadas por apenas cinco kilómetros. La mayor parte de sus vecinos se dedican a las tareas agrícolas, mientras que sus vecinas prácticamente absorben toda la mano de obra que generan las dos grandes centrales hortofrutícolas establecidas en estos dos municipios: Naturcrex en Valdivia y Tany Nature en Zurbarán.

Precisamente, el compatibilizar la vida familiar con la laboral es uno de los grandes hándicaps de las trabajadoras en estos pueblos, algo que se han encargado de paliar sus gobernantes e, incluso, sus propias empresas, al habilitar entre los dos municipios un total de tres guarderías infantiles.

Valdivia cuenta con dos guarderías. Una es de titularidad de la Junta, y aunque está construida desde hace años, ahora la administración regional la está adecuando para que el próximo año, cuando se inicie la campaña de fruta, esté lista para acoger de 15 a 30 niños.

Por su parte, el otro centro infantil está dentro de las instalaciones de la propia central Naturcrex, lo que supone un agradecido servicio para sus trabajadoras, así como un apoyo extraordinario a las políticas sociales que desarrollan las distintas administraciones. Dos guarderías, como apunta el primer edil valdiviano, Inocencio Fernández, «que son un lujo y, a la vez, un alivio para muchas madres, ya que aquí se empieza a trabajar en marzo con el espárrago y no se termina hasta noviembre, por lo que dos guarderías no están de más».

En la misma sintonía se encuentra Zurbarán, que hace un año inauguraba las obras de remodelación de su centro infantil, que cuenta con dos monitoras que atienden a una veintena de niños de 0 a 3 años. Asimismo, es objetivo del alcalde de Zurbarán, Víctor Manuel Jiménez, el habilitar en el propio centro infantil una novedosa sala de psicomotricidad, de la que gozan muy pocas guarderías y que sería un acicate más para aportar calidad al servicio.

En definitiva, que entre Valdivia y Zurbarán, con 2.850 habitantes, cuentan con más guarderías públicas que su entidad matriz, Villanueva de la Serena, que ahora sólo tiene una.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos