Profesionales de verdad

El Extremadura Spiuk está creciendo a marchas forzadas para adaptarse a su nueva categoría en el pelotón nacional

ALBERTO GARCÍA
Rodríguez junto a alguno de los ciclistas del Extremadura al comienzo de la pasada temporada. / V. P./
Rodríguez junto a alguno de los ciclistas del Extremadura al comienzo de la pasada temporada. / V. P.

Cuando el Extremadura Spiuk comenzó su aventura como equipo Continental, sus técnicos y auxiliares bromeaban calificándose como «profesionales del amaterismo». Durante las últimas tres campañas, la segedana ha sido una estructura profesional en la que todavía se respiraba el ambiente casi familiar de los equipos aficionados. El Extremadura Spiuk era una gran familia, pero una gran familia que desde su debut se hizo un hueco entre los grandes. En la Vuelta a Mallorca del 2005, la primera prueba profesional del equipo, Aitor Pérez Arrieta se subió al podio final junto a Petacchi. Y ese sólo fue el principio.

Después de tres temporadas destacando entre los equipos Continentales, el Extremadura ha escalado hasta el pelotón Profesional. Ya tiene reservada su plaza entre los mejores -por encima tendrá a los equipos Protour- y sólo está pendiente de atar un segundo patrocinador -Marca Extremadura continúa siendo el principal- para cerrar el presupuesto y empezar a firmar contratos con corredores y organizadores.

Las siete diferencias

¿Qué va a cambiar esta temporada en el Extremadura? Mucho. Para empezar, el nombre. La Unión Ciclista Internacional (UCI) permite que sus equipos lleven el nombre de dos patrocinadores. La temporada pasada, el equipo era oficialmente Extremadura Spiuk, pero la marca de bicicletas y ropa deportiva alavesa va a dejar de ser el segundo patrocinador para convertirse en el suministrador oficial de material. «Su aportación económica será la misma que el año pasado, pero ahora habrá un segundo patrocinador más potente», explica Alfonso Rodríguez, el director deportivo del equipo segedano. Ese segundo socio todavía no tiene rostro. «Estamos negociando» es la única y escueta respuesta que ofrece Rodríguez.

También cambia radicalmente el presupuesto. La UCI marca que un equipo Continental debe tener entre 10 y 16 ciclistas con un sueldo mínimo de 12.000 euros para los menores de 24 años y de 24.000 para el resto. Los equipos Profesionales deben tener entre 16 y 25 componentes, y sus sueldos mínimos están entre los 21.500 euros para los neoprofesionales y los 27.000 de los veteranos. Sumen y verán las diferencias.

Para lastrar un poco más los siempre cortos presupuestos de los equipos modestos, la UCI les obliga a tener un autobús o un camión para los desplazamientos. «Nosotros optaremos por el camión, es más barato», confiesa Rodríguez, que la temporada que viene tendrá un escudero fiel. «Otra de las obligaciones que nos impone la UCI es contratar otro director deportivo». A perro flaco...

Vuelta

Pero no todo son lastres, ser un equipo Profesional tiene sus ventajas. La principal el calendario. La Federación Española dicta cuántos días de competición tiene cada equipo Continental; pero los Profesionales tienen el derecho de competir en todas las pruebas del calendario español. Esta año, de momento, se han inscrito cuatro equipos Profesionales en España: Andalucía-Paul Versan, Karpint-Galicia, Relax-Gam y Extremadura-¿?. Y hay otros dos en el aire: Fuerteventura, que es difícil que salga, y un proyecto murciano que podría inscribirse pronto. Cualquiera de estos equipos podría participar, incluso, en la Vuelta a España.

Unipublic se ha salido del circuito Protour, y como organización de la Vuelta a España puede invitar a cualquier equipo a su carrera, por lo que una buena campaña de cualquier escuadra puede sellar un pasaporte a la fama. «Seguro que habrá plazas libres porque ahora que los equipos Protour no están obligados a correr la Vuelta, alguno no lo hará y dejará sitio para nosotros», sueña despierto Alfonso Rodríguez. Sueño que no milagro.