Pereiro recibió el maillot amarillo «apenado» por el calvario de Landis

DANIEL ROLDÁN
Pereiro se enfundó el maillot amarillo de ganador del Tour. / REUTERS/
Pereiro se enfundó el maillot amarillo de ganador del Tour. / REUTERS

Óscar Pereiro entró en el selecto club de Federico Martín Bahamontes, Luis Ocaña, Pedro Delgado, Miguel Indurain y Alberto Contador con toda la pompa necesaria. Después de 15 meses de angustia, espera y muchos altibajos, la organización del Tour de Francia le entregó el maillot de campeón de la edición de 2006 y el trofeo. El ciclista aguantó el tipo como pudo, al borde de las lágrimas en todo momento. No se prodigó en muchas declaraciones, sabedor que podía desmoronarse en cualquier momento.

Agradeció «a todo el mundo» el apoyo que ha recibido y se acordó de Floyd Landis. «Me da pena por la penitencia que va a tener toda su vida», indicó Pereiro, por fin, feliz. Incluso se dejó convencer por los fotógrafos para quitarse la americana del traje y enfundarse la camiseta más deseada.

El corredor de Mos confesó que la tensión y la incertidumbre sobre el dopaje del estadounidense le han afectado durante toda la temporada. Hasta mayo, según explicó, no era un ciclista profesional preparado para ir al Tour. «Entrenaba por obligación, pero no con el entusiasmo que requiere un deporte tan sacrificado. He estado todo el año descentrado», apuntó el miembro del Caisse d'Eparge. Incluso deseó ser segundo que «seguir con toda esta historia». «A veces llegué a pensar que el Tour tenía algo contra mí», dijo Pereiro.

Ahora, sólo quiere disfrutar con los suyos de este «maillot diferente» que pondrá en algún rincón de su casa, «pero no a la vista». Queda un último trámite en el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), a donde ha llevado Landis su caso, que le puede dar un disgusto. «No tengo pesadillas por eso. Un día tan bonito como hoy no me lo puede quitar nadie», apuntó Pereiro. Sus padres, su hijo («que ahora me insulta»), su mujer y el equipo fueron los destinatarios de los agradecimientos del gallego.

El Tour en Madrid

Para darle más importancia al acto, el director y el presidente del Tour, Christian Proudhomme y Patrice Leclerc, respectivamente, se trasladaron al Consejo Superior de Deportes (CSD). Produhomme indicó que el gallego es «el ganador más tardío» de la carrera, pero se ha impuesto en la prueba más importante del ciclismo. Luego, abrazó el discurso de la cruzada contra el dopaje para explicar esta tardanza. «Luchamos por algo más importante, para que esto no suceda en el futuro», apuntó el responsable del Tour, que invitó a Pereiro a estar el 25 de octubre en París en la presentación de la carrera de 2008.