Las estadísticas ignoran al Cáceres 2016

Salvo Panadero, ningún otro jugador figura en las clasificaciones individuales de la Liga, lo que avala el juego de conjunto

M. M. N.

No hay deporte más propenso a la estadística que el baloncesto. Acaba el partido y los aficionados dan cualquier cosa por hacerse con la planilla en la que aparece el balance numérico de los 40 minutos. En ninguna otra modalidad es posible hacerse una idea tan aproximada del rendimiento de cada elemento con un simple vistazo a sus registros. Puntos, rebotes, faltas, tiros de tres... No falta nada. Y todo se reduce en lo que un veterano como Manel Comas definía como «la prueba del algodón», la valoración final. El Cáceres 2016 es una extraño caso. Ejerce de líder (es cuarto empatado a puntos con el primero, Plasencia), pero no tiene líderes individuales. No es un equipo al uso, puesto que sus dependencias existen pero son menos previsibles. Salvo Panadero, ningún otro jugador aparece en las clasificaciones.

El Plasencia Galco, primero y máximo anotador de la categoría, presume de los mismos éxitos que el Cáceres, aunque le puede poner nombres poco cambiantes a ellos. Jason Blair, por ejemplo, es el noveno mejor anotador (16,6), el cuarto que más faltas recibe (casi seis) y, por ahora, el hombre de la Liga: 29 puntos de media le convierten en el jugador más valorado. Por contra, ningún cacereño está entre los máximos realizadores, reboteadores, asistentes...

Panadero, triplista

La excepción se llama José María Panadero, que lidera la lista de los mejores lanzadores de tres con una impresionante serie de 10 de 11. «Nuestra filosofía es la de un equipo joven, que valora el trabajo colectivo. No tenemos un referencia individual clara como otros equipos», explicaba el director general, Manuel Hurtado, en pretemporada al salir la cuestión a debate. El hecho de que el Cáceres figure con tres victorias en otros tantos partidos y sus jugadores no entren en el 'Top 10' de las estadísticas dice mucho en favor del juego colectivo que practica el bloque de Fede Pozuelo. Como referencia, el reparto de papeles es tan evidente que tampoco hay ningún jugador entre los que más minutos permanecen en pista.

El Plasencia coloca a Blair, con 33 minutos de promedio. El Gijón, segundo clasificado, se basa en el rebote de Wolfram (líder con 11,3) y en los puntos de Kiefer (primero con 20,3). Juan Sanguino es el baloncestista más valorado de los cacereños con 14,3, pero Panadero, Patten y Peña tienen medias similares. Nunca el trabajo en equipo fue tan evidente como en el actual Cáceres.