El Barça se impone a un Atlético con manos de cristal

Un tremendo error del portero Abbiati facilitó la labor de los azulgrana

SERGI OLEGO EFE EFE
Momento en que el azulgrana Deco bate al portero rojiblanco Abbiati. / REUTERS/
Momento en que el azulgrana Deco bate al portero rojiblanco Abbiati. / REUTERS

El Barça continúa sobre la senda del triunfo tras imponerse al Atlético de Madrid por 3-0 en un partido marcado por un fallo de Abbiati que propiciaría el primer tanto azulgrana. El portero italiano inició el declive de un equipo que ya no tuvo capacidad de respuesta tras el enésimo tanto de Leo Messi ofreciendo una pésima imagen durante la segunda mitad en la que siempre estuvo a manos de los locales.

El Atlético se había propuesto borrar de un plumazo su cobardía del primer partido liguero en el Bernabéu. El Camp Nou era el mejor escenario para condonar sus penas del pasado. Aguirre lo tenía muy claro en la previa. Durante quince minutos sus jugadores le mostraron su convencimiento. Los colchoneros se apoderaron del esférico obligando a los azulgrana a resguardar su cobertura. Hasta Messi tuvo que impedir una aproximación de Pernía. Ese control tuvo una gran laguna. Valdés restaba inédito.

No ocurriría lo mismo en la parte contraria. Abbiati tergiversó con su clamoroso error el devenir de su equipo. El portero italiano perdió de forma inexplicable un centro de Messi para que la perseverancia de Deco cambiase por completo el decorado del partido. Cinco minutos después el propio argentino acabaría de pintar el duelo de color azulgrana. Su asociación con Ronaldinho resultaría letal. Una eléctrica pared y un zurdazo sin respuesta de Abbiati para meter al Atlético en el pozo de la decepción.

Diferencia de pegada

La comodidad planeaba sobre la azotea azulgrana. El Barça se metió de lleno en su papel más apetecido acogiendo la ventaja con inteligencia. Esa diferencia de pegada le valió para esconderle el balón a su rival. No tomó riesgos. Se contentaba con esperar la aparición de sus estrellas para poner en apuros al Atlético. Otro mal rechace de Abbiati, esta vez con los pies, y la enésima combinación entre Ronaldinho y Messi le volvían a ubicar sobre la senda del gol.

El Atlético estaba hundido. Reyes, muy activo aunque con escasa suerte, era el único que intentaba sacar del pozo a los rojiblancos mientras Javier Aguirre se desgañitaba desde el banquillo intentando espolear a sus jugadores.

Sin reacción

El Barça seguía a lo suyo. Tras el descanso, apretó el acelerador buscando el cierre del partido. Henry, Deco y Milito lo tuvieron en sus botas justo antes de la única aparición de la tarde del 'Kun' Agüero. Una brillante maniobra ante Puyol dentro del área pequeña que desperdició exagerando un mínimo contacto con el capitán azulgrana.

Aguirre infravaloró la acción del argentino llevándole antes de tiempo al túnel de vestuarios. Casualidades del destino, su discutible maniobra generó la gran ocasión de su equipo en todo el partido tras un trallazo de Maxi bien resuelto por Valdés.

El Barça, con Puyol y Milito perfectos como pareja de centrales, engañaba con su exceso de pausa. Justo cuando el Atlético atisbaba un mínimo resquicio de luz, los azulgrana reaparecieron con tres ocasiones consecutivas con Deco, Henry y Xavi como protagonistas.

Y es que el cuadro catalán, sin necesidad de forzar por la nula capacidad de reacción rojiblanca, seguiría acumulando ocasiones hasta que Xavi le puso el cierre a la amplia victoria local.