Las obras en el colegio Miguel de Cervantes de Villanueva provocan la queja de algunos padres de alumnos

Imagen actual del centro educativo villanovense. :: e. d./
Imagen actual del centro educativo villanovense. :: e. d.

El centro ya ha pedido a la empresa que evite los trabajos más molestos durante el horario lectivo

E. DOMEQUE

Los padres de algunos alumnos del Colegio Público Miguel de Cervantes han mostrado su malestar por las obras que se están llevando a cabo en el centro desde mediados de agosto, a causa del ruido y el polvo que provocan. Las molestias habrían provocado incluso que algunos de los menores hayan acudido a clase con mascarillas y tapones.

Ante esta situación, los progenitores han hablado con la dirección del centro para trasladarles su preocupación y solicitar que los trabajos más molestos se realicen a horas «que no intercedan a nuestros hijos en su educación y que no repercuta en su salud, más aun teniendo en cuenta que están en crecimiento». Incluso, proponen que se habiliten centros oficiales cercanos mientras duren dichas obras.

Las quejas de estos padres han sido recibidas por parte del director del centro educativo, Fermín Muñoz, que en declaraciones a HOY ha manifestado que entiende la preocupación, pero asegura que ha sido una situación puntual, al inicio de esta semana, lo que ha podido provocar el malestar.

«Ya he comunicado el asunto a la empresa adjudicataria que no ha puesto ningún problema para intentar, en la medida de lo posible, no utilizar la maquinaria más molesta, como la radial, en los horarios lectivos», explica. Asimismo afirma que las altas temperaturas de los últimos días han provocado que hayan tenido las ventanas abiertas, por lo que el ruido y el polvo ha podido ser aún más molesto.

Con todo ello, Muñoz ha pedido comprensión y paciencia a los padres que han manifestado estas quejas, con los que asegura que ya ha hablado. Además, según le informan desde la empresa, las obras llevan buen ritmo y podrían estar concluidas para enero. «Se trata de una obra muy necesaria para el centro, y si acaban en esta fecha sería estupendo, porque ahora mismo esa zona que está en obras no puede ser utilizada, lo cual limita mucho la actividad escolar», apunta.

En concreto, la actuación consistirá en dotar al centro educativo de una entrada principal que comunique directamente el exterior con el vestíbulo y se dotará a la entrada de una rampa adaptada. Por otro lado, se va a ampliar el colegio en 155 metros cuadrados que va a propiciar que cuente con dos aulas más, un salón de actos múltiples, así como aseos que darán servicio a esa zona y al patio de recreo.

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