'¡¡¡Medidas anticrisis!!! No solo no subimos el IVA sino que bajamos los precios'. Este cartel se puede leer en Óptica Barrau, situada en la Rambla Santa Eulalia. Este sector era uno de los más perjudicados por la revisión del impuesto, ya que pasaba de tributar el 8% al 21%. Poco después hubo rectificación, y en el caso de las gafas y lentillas, finalmente se dejó el tipo en el 10%. Aunque menor de lo anunciado inicialmente, lo cierto es que se ha aplicado una subida. Pero este establecimiento anuncia que no tocará sus precios y que asumirá la diferencia.
No hay muchos comercios en el centro de Mérida que hayan anunciado medidas similares. Décimas, Misako e Intimissimi muestran carteles en los que explican que no aplican el IVA. Grupos como Inditex y Mango no recogen información al cliente al respecto, pero fueron de los primeros en dar a conocer que no repercutirían la subida en los precios de venta.
Pero, aunque no lo anuncien, prácticamente ningún comerciante aplicará el alza del IVA. Carlos Cascón, presidente de la Asociación de Comerciantes de Mérida, señala que no se ha tomado ninguna decisión al respecto por parte de la entidad, pero que no sabe de nadie que haya subido los precios.
Como explica, en la mayor parte de las tiendas la mercancía ya estaba comprada. Los pequeños comerciantes no realizan declaración de IVA, sino que pagan el impuesto cuando compran el producto al mayorista. De esa forma, las ventas que se produzcan ahora en realidad cuentan con el tipo anterior.
Junto a esto, apunta a razones prácticas. En productos de bajo coste, como los que vende en su librería-papelería, la subida apenas supone unos céntimos, por lo que es asumida por el comerciante dentro de su margen de beneficio. Además, se perdería demasiado tiempo en volver a marcar todos los productos. Y también hay que tener en cuenta que la reforma se ha aplicado en pleno verano, cuando muchos comerciantes aún están de vacaciones.
Enrique Barrasa, miembro de la Asociación de Empresarios de Mérida y vocal de la Federación del Comercio de Badajoz (Fecoba), señala que «en un porcentaje enorme se podría decir que el IVA se ha absorbido por parte del comercio». Asegura que en su asociación no se ha dado ninguna consigna al respecto, pero que «nadie ha modificado los precios para asumir los tres puntos porcentuales que ha subido el impuesto».
En su caso (gestiona tiendas Mango y Rosa Clará), el sector del textil ha afrontado la subida en plena época de rebajas. Así que era difícil tocar los precios. Pero también ha coincidido con una etapa en la que había muchas prendas de temporada invernal, con las etiquetas puestas, y tampoco se podía remarcar.
«Así va a ser hasta que finalice la campaña otoño-invierno», estima Barrasa, por lo que previsiblemente no será hasta las rebajas invernales, cuando lleguen las prendas de primavera-verano, cuando se aprecie el aumento de precios.
Rebajas todo el año
La subida del IVA coincide además con una etapa de caída del consumo, que las tiendas tradicionales y las grandes cadenas pretenden combatir con ofertas, descuentos y promociones fuera de las temporadas de rebajas. Y, en estos casos, no tiene sentido revisar precios al alza.
Barrasa señala que se ha notado un gran descenso de ventas «sobre todo del verano para acá», que en el caso del sector textil llega al 9% en todo el país. De ahí que sea necesario recurrir a todo tipo de ofertas para atraer clientes. «Es pura economía de guerra».
Junto a esto, destaca las dificultades para conseguir crédito por parte de las entidades financieras para afrontar inversiones o solventar el día a día, lo que afecta especialmente a grandes establecimientos. Esto dificulta aún más la situación para un sector que se resiste a repercutir en sus clientes el alza del IVA.