El centro placentino suma 70 locales comerciales cerrados desde que arrancara la crisis, aunque la mayoría se han producido en los últimos dos años, según los datos facilitados por la Gerencia del Centro Comercial Abierto (CCA).
La mayoría de estos cierres se ha producido por el cese de la actividad comercial aunque también hay casos en los que sus responsables han optado por abandonar los locales en la zona centro, donde la calle del Sol es la más cara, y reabrir sus negocios en otros lugares de la ciudad donde tanto el alquiler como la compra de locales comerciales es más económica.
«Lo cierto es que desde que comenzó la crisis las ventas van de mal en peor y esto tiene, lógicamente, una repercusión directa en la marcha de los negocios», explica la gerente del CCA, Raquel García.
La situación es delicada, según esta responsable, y a la misma no contribuirá la subida del IVA. «El incremento del paro y los continuos recortes de los sueldos han conllevado una caída notable del consumo, a la que perjudicará aún más la subida del IVA», explica Raquel García. De ahí que la gerente del CCA asegure que son muchos los empresarios que han decidido asumir ellos la totalidad o parte del incremento del impuesto.
«Aunque no en todos los casos es asumible, desde luego; la subida del IVA es de un 13% en ópticas, servicios funerarios, floristerías y peluquerías y lógicamente el empresario no puede asumir este incremento tan importante», afirma García. «Es diferente el caso, por ejemplo, de la hostelería, que sufre una subida del 8 al 10% o del sector textil, del 18 al 21%», añade.
No obstante, según sus datos, y a pesar de la crisis, más de 400 negocios mantienen su actividad en el centro placentino. Muchos de sus responsables han optado por asumir la totalidad o parte de la subida del IVA y con el fin de ayudarles a mejorar las ventas hasta final de año, la Gerencia del CCA y la Asociación de Comerciantes Zona Centro estudian la posibilidad de desarrollar hasta diciembre dos campañas de promoción, una la tradicional de Navidad y otra anterior que pasaría también por incentivar las compras en los comercios de la agrupación con sorteos variados.
«Septiembre y octubre son malos para las ventas porque las familias ya asumen un desembolso importante con el inicio del colegio y, por ello, vamos a estudiar la posibilidad de llevar a cabo una campaña promocional también estos meses».
Incentivar el consumo y ayudar a los empresarios en la medida de sus posibilidades es el objetivo de la Gerencia del CCA. «Sobre todo si tenemos en cuenta que tampoco este año han sido positivas las rebajas de verano, como viene ocurriendo en los últimos tiempos, por otro lado; es cierto que arrancan muy bien pero que el tirón en las ventas apenas dura una o dos semanas, alcanza a los primeros días», zanja Raquel García.