Frente a comunidades autónomas con datos similares de envejecimiento de la población, el Servicio Extremeño de Salud (SES) gasta cada año 44 euros más en medicinas por cada paciente, lo que constituye el primer y más urgente problema para el sostenimiento del sistema sanitario según el consejero de Salud y Política Social, Luis Alfonso Hernández Carrón.
Dentro del acuerdo alcanzado por el Gobierno regional con los representantes de los médicos y el sindicato CSIF para solucionar el conflicto creado por el aumento de la jornada laboral semanal (37,5 horas en lugar de 35) figura en primer lugar la reducción del gasto farmacéutico.
El SES gastó el año pasado 292,6 euros en medicinas por cada paciente, frente a la media española que fue de 230,8 euros; tradicionalmente se ha achacado al envejecimiento de la población extremeña el alto coste de la factura en farmacia pero esa creencia no se corresponde con la realidad según la Consejería de Salud.
Pese a que ese gasto extremeño de 292,6 euros fue el más alto de toda España, hay cinco comunidades que según datos de Carrón tienen una población aún más envejecida: Asturias, Aragón, Galicia, Castilla y León, y País Vasco. Por la edad de la población extremeña correspondería un coste farmacéutico anual de 249 euros, por tanto hay que ahorrar 44 «y ese es el objetivo».
¿Por qué aquí se gasta tanto relativamente en medicamentos? Existen indicios como que hay algunos médicos «hiperprescriptores», es decir que recetan mucho, también hay pacientes «hiperfrecuentadores» de las consultas, que van mucho al médico a pedir recetas, y en tercer lugar hay abuso de los medicamentos precisamente más caros.
Las conversaciones de estos días al hilo de la nueva jornada laboral semanal quieren poner los pilares para un pacto por la sostenibilidad de la sanidad, en el que entrarán todos los agentes implicados y todos los profesionales, de tal modo que a principios de septiembre habrá un nuevo encuentro en el que podrán tomarse decisiones importantes.
La cesión que ha hecho la Junta en la jornada laboral, al permitir que se haga con media hora diaria más en lugar de trabajar por la tarde algunos miércoles al mes, no es gratis según el consejero de Salud sino a cambio de un mejor uso de los recursos.
El pacto por la sostenibilidad persigue conservar la calidad de la asistencia pero con el menor coste y respetando un límite de gastos (déficit presupuestario autonómico), algo esto último que según Carrón también figura en el código deontológico de los facultativos.
Es prioritario frenar el gasto en farmacia con una mejor prescripción, y hay ya propuestas conjuntas entre Junta y médicos como un control mensual de los niveles de receta y del cumplimiento de los acuerdos en general, y el cruce de datos entre los centros de salud y hospitales respecto a profesionales que incurran en «hiperprescripción».
La flexibilidad en la aplicación de la nueva jornada debe tener efectos reales en ahorro de costes con datos medibles y contrastables, «y a cambio de que aumente la productividad», exige la Junta. Otra de las ideas manejadas es ampliar jornada en sábado para dar más altas en hospitales y ahorrar así en gastos de estos últimos.
Oposiciones
Los colegios oficiales de médicos de Badajoz y Cáceres emitieron ayer sendas notas en las que destacan el actual clima de diálogo y negociación para alcanzar un pacto por la sanidad que vienen reclamando desde hace años.
Para el líder de la oposición socialista, Guillermo Fernández Vara, el diálogo ha sido arrancado por los médicos frente a la imposición que quería efectuar la Consejería de Salud; aún así celebra la nueva orientación política y la apertura del consejero Carrón a escuchar lo que dice un sector sanitario, cuyo ambiente está «muy cargado».
El consejero Carrón informó por otro lado que a finales de septiembre o primeros de octubre empezarán los primeros exámenes de las oposiciones al SES con los correspondientes a 15 especialidades médicas.