El CP Cacereño ya tiene forma definitiva para esta temporada con la única salvedad de que pueda llegar a última hora un delantero, algo que solo ocurrirá si se presenta una buena oportunidad a coste mínimo al borde del cierre del mercado. El entrenador, Julio Cobos, ha comunicado a Dani Espejo, Diego y Jorge Caballero que no cuenta con ellos para el primer equipo. El primero ya se ha marchado y vuelve al Córdoba, de donde venía cedido a prueba, mientras que Caballero regresa al Mérida UD. Falta por saber lo que hará Diego, cedido por el Espanyol, a quien Cobos ha dado a elegir entre regresar a su club de origen o entrenarse con el Cacereño de Segunda B, pero jugar con el filial de Tercera. Se trata de los tres descartes definitivos realizados por el técnico, ya que otros jugadores como Elías, Migue, Álex Mula o Alfonso son de la casa y sabían que trabajarán habitualmente con el primer equipo pero jugarán el en el filial, con posibilidad de ir convocados puntualmente si las circunstancias lo requieren.
Una de las máximas prioridades de Julio Cobos a diez días de que empiece al liga es integrar en el equipo a las dos últimas incorporaciones: el medio centro Raúl Medina y el lateral izquierdo Toni Sánchez, dos jugadores que apuntan a titulares y que, si bien han trabajado por su cuenta durante el verano, necesitan una puesta a punto. El entrenador ansiaba su llegada porque eso le va a permitir incrementar la competencia en el seno del grupo y evitar relajaciones, un mal que se ha podido llegar a atisbar en algún encuentro de esta pretemporada. «No digo que hubiera falta de actitud, pero está claro que en el partido del otro contra el Extremadura no salieron las cosas como debían», apuntaba ayer el técnico tras la sesión matinal.
Cuando se le pregunta por la necesidad de un delantero centro, tira de diplomacia, pues es consciente de que el dinero estipulado para fichajes ya se ha acabado. «Si cae algo de última hora, a buen precio y que venga a sumar, pues bien, pero yo estoy contento con lo que hay», afirmó. Tampoco el director general, Ángel Marcos, está muy por la labor de realizar más esfuerzos económicos. «No creo que venga ya nadie más», señaló ayer, si bien acto seguido matizó que seguirán muy pendientes del mercado a la caza de alguna posible ganga en la punta del ataque, quizás la única posición en la que puede plantear dudas de inicio la plantilla del Cacereño. El club tiene aún cuatro fichas disponibles, dos de ellas para mayores de 23 años.
Ángel Marcos señaló además que está a la espera de concretar con el Real Betis la fecha del encuentro amistoso entre el Cacereño y el primer equipo sevillano pactado hace unas semanas como parte del traspaso de Álex Alegría.