No le han expulsado de la eurozona, tampoco ha vuelto a la peseta. Simplemente, celebra la XIX edición del Festival Medieval. Desde el próximo jueves, 16 de agosto, hasta el domingo 19, en Alburquerque cuidan hasta el más mínimo detalle para recrear una época en la que convivieron tres culturas: la árabe, la judía y la cristiana. Tanto es así que hasta cambian de moneda oficial. Durante cuatro días, se olvidan del euro y lo canjean por el maravedí, divisa española de la Edad Media acuñada por los almorávides.
Se usaba para negociar con grandes cantidades de dinero dentro del territorio español o para el comercio internacional. Más tarde, fue sufriendo multitud de cambios hasta quedar convertida en moneda de vellón, fabricada con una aleación de plata y cobre, a la que el pueblo llamó 'mais'. La utilizaban para realizar transacciones pequeñas y finalmente quedó devaluada y cayó en desuso.
Sin embargo, desde el año 2004, esta moneda se convierte en la protagonista del mercado artesanal que se celebra en el festival de esta localidad pacense. La iniciativa funciona y, tras varias ediciones, desde la organización apuestan por que sea el único medio de compra-venta del que disponga la población durante estos días de fiesta en todas las zonas, no sólo en la que los artesanos muestran sus productos.
Para conseguir este objetivo, habrá bancos distribuidos por los recintos (Villa Adentro- Paseo de las Laderas), para que el turista pueda realizar sus cambios.
Por su parte, los titulares de puestos ambulantes que no residan en la localidad deberán acercarse, una vez llegados a la población, al Banco Central (ayuntamiento), con el fin de suministrarle las monedas necesarias. Cuando finalice el evento, se hará la sustitución de maravedíes por euros en el mismo consistorio.
Para los artesanos locales, el cambio se llevará a cabo con anterioridad al festival y el canjeo al finalizar todas las actividades del evento.
Aquella persona que desee volver a sustituir los maravedíes sobrantes por euros, podrá hacerlo hasta las 4.00 horas del domingo 19 de agosto en los bancos habilitados para ello, así como en el ayuntamiento.
Aunque esta peculiaridad se lleva realizando desde hace ocho años, fue en 1994 cuando, por primera vez, la localidad abrió sus puertas para mostrar una época donde la traición se pagaba con muerte y la superstición era la creencia que predominaba. La misma edad en la que los caballeros se jugaban su destino con una espada.
Para conseguir echar la vista atrás y dar rienda suelta a la imaginación, Alburquerque se llena de mendigos, mancebas, juglares y saltimbanquis. Todo ello en un entorno donde el Castillo de Luna (siglo XIII), considerado uno de los más importantes de la raya fronteriza y situado en los altos de la Sierra de San Pedro, se convierte en fiel testigo de todas las actividades que durante esos días se realizan.
Como novedad, en esta edición se aprovechan mucho más algunos espacios y por ello el Paseo de las Laderas acogerá los actos del viernes y del sábado por la noche. El objetivo es «economizar los equipos de sonido allí instalados», según detalla la directora del festival, Ángela Robles.
Durante el día se continuará con actividades en el interior del municipio y su ambientación callejera que se consigue gracias a la participación de todos los vecinos del barrio antiguo. Ellos se transforman en personajes medievales.
Programación
Las actos se iniciarán el 16 de agosto, a las 21.00 horas, con la apertura de casas de ambientación medieval, mesones y mercado artesanal en la villa. Durante esa misma jornada se ha previsto una conferencia sobre los judíos en Alburquerque. A continuación, habrá música de Alía Mundi y cenas populares de vecinos repartidas por las calles. También se celebrará una ginkana medieval, cuya inscripción se puede hacer en la oficina de Turismo.
El día 17 se dará el pregón. Posteriormente, se realizará la primera de las representaciones teatrales, que dará paso a la entrada del infante portugués don Pedro. El será recibido por el señor de la villa y se dirigirá al encuentro con su amada doña Inés para celebrar sus esponsales. Más tarde, los caballeros y sus acompañantes deleitarán a los asistentes con una danza cortesana y una exhibición de la escuela de caballeros.
El 18 de agosto continúa la ambientación y los actos. Además, a partir de las 12.00 horas, habrá visitas guiadas por los rincones históricos de la localidad. Como citas más destacadas se proponen las aventuras y desventuras del carretón del tío Antón, saltimbanquis de fuego, torneo de exhibición del arte de las armas, danzas moras y un aquelarre.
El 19 de agosto se celebrará, durante toda la mañana, el III festival de la tapa medieval en los bares y restaurantes del centro. Por la noche, un concierto del grupo 'Alia Mundi' en la iglesia de Santa María del Mercado, a las 21.00 horas, pondrá el punto y final a un certamen que esta vez ha visto reducido su presupuesto más de un 50 por ciento. En total, cuenta con 29.000 euros aportados por el ayuntamiento del municipio más lo consignado por la Consejería de Cultura y la diputación provincial.
El Festival de Medieval de Alburquerque tiene una larga trayectoria. En su camino le han concedido el 'Premio Mundo Teatre' en el año 2002, otorgado a los vecinos como mejor interpretación colectiva, el sello de calidad de la Junta de Extremadura y la declaración de Fiesta de Interés Turístico Regional en 2005.
Todos estos galardones han ayudado a fomentar el turismo en la zona. «El pasado año aumentó el número de visitantes respecto a otras ediciones», comenta Fran Expósito, técnico de la Oficina de Turismo de Alburquerque. Él detalla que, en 2011, durante las fechas del evento, se acercaron a pedir información 1.300 personas en un solo día.
Esta es una de las razones por las que la directora del festival augura una larga vida a esta actividad: «Se tiene lo más importante, que es el pueblo y el patrimonio. Se seguirá celebrando durante muchos más años», concluye Ángela Robles.