La reducción de las guardias nocturnas en el Hospital San Pedro de Alcántara, aplicadas desde este mes de agosto, continúa levantando ampollas entre los profesionales médicos, que temen que la rebaja repercuta de modo sustancial en la atención que se presta al ciudadano. Primero fue la Unidad de Cardiología la que dio la voz de alarma e hizo pública su denuncia sobre la supresión de las guardias diarias. Ahora, es el Servicio de Otorrinolaringología (ORL) el que también ha expresado su malestar por la disminución a la mitad del sistema de guardias que tenía desde hace más de dos décadas: se ha pasado de dos especialistas localizados a solo uno. Y por el modo en que se ha llevado a efecto por parte del área de salud de Cáceres-Coria, «impuesto unilateralmente, sin pedir participación de los profesionales médicos».
Según exponen los otorrinos en un escrito, «esta reducción de personal de guardia redundará directamente en la calidad de la asistencia a los pacientes, ya que se trata de una especialidad quirúrgica con emergencias vitales que no quedarán aseguradas ante la carencia de un segundo especialista localizado del que se disponía desde hacía más de 20 años», indican.
Por ello, avisan de que no harán determinadas cirugías y habrá que desviarlas al Infanta Cristina de Badajoz.
Los profesionales de este servicio atienden problemas de salud urgentes como «la realización de traqueotomías, sangrados postquirúrgicos, drenaje de abscesos con riesgo de dificultad respiratoria aguda, extracción de cuerpos extraños por esofagoscopia rígida cuando no es posible extraer por el endoscopia digestiva, fracturas y heridas craneofaciales, etcétera».
Además, subrayan en su escrito de denuncia que este servicio «es referencia para el tratamiento de tumores, patología ótica avanzada y cirugía de base de cráneo que no se realizan en ninguno de los hospitales de nuestra provincia: Coria, Plasencia y Navalmoral».
Igualmente, es centro regional de referencia para el implante coclear, que no se realiza en ningún otro hospital extremeño y que permite que las personas recuperan audición.
Para los profesionales ORL del complejo hospitalario cacereño no hay duda de que «el nivel asistencial del que goza este hospital se verá mermado al no poder realizarse cirugía avanzada como la cirugía oncológica de cabeza y cuello, ya sea por vía convencional o por vía endoscópica, como se está realizando desde hace más de 10 años por Microcirugía Transoral Láser, que no se hace en ningún otro hospital de nuestro entorno y para la que somos referencia».
En el caso de la cirugía oncológica, el riesgo de sangrado postoperatorio en este tipo de cirugía también demanda la presencia habitual de un otorrino de guardia en el hospital y de otro localizado para su control (como suceden, sostienen, «en todos los hospitales de España»), aunque en el caso del San Pedro de Alcántara, siempre se había atendido con dos otorrinos localizados, con la peculiaridad de que no libran la guardia al día siguiente. «Estamos disponibles al día siguiente para la jornada laboral pese a la guardia localizada», explican.
Los otorrinos sostienen que con los cambios introducidos, les obligan, «única y exclusivamente pensando en la seguridad de nuestros pacientes», a «dejar de realizar este tipo de cirugía de alta complejidad en esta área y remitirlas a Badajoz con lo cual nuestra población pasará a ser de segunda categoría después de años de una calidad asistencial de elevado prestigio y reconocimiento a nivel nacional».
700 urgencias
En el último año, en el área de salud de Cáceres se atendieron un número aproximado de 700 urgencias otorrinolaringológicas, de las cuales 64 tuvieron que ser realizadas en quirófano. «Supone una urgencia quirúrgica por semana, más del 30 por ciento después de las 3 de la tarde, y para las cuales es imprescindible la intervención de dos especialistas ORL ya que se trata de una cirugía muy específica que no puede ser realizada ni asistida por otro especialista quirúrgico que no otorrino».
Según detallan los miembros del Servicio de Otorrinolaringología del San Pedro de Alcántara, en lo que va del presente mes de agosto «ya ha sido necesario realizar varias intervenciones quirúrgicas que se han tenido que demorar al día siguiente para asegurar la presencia de dos especialistas», circunstancia que repercute en el funcionamiento ordinario delcentro hospitalario y en otros servicios porque «puede conllevar la suspensión de cirugía programada para el día siguiente con el perjuicio que supone para el paciente y los familiares del mismo».
Todas estas circunstancias fueron comunicadas por los otorrinos a la dirección del hospital a través de una carta el pasado 26 de julio, que aún no ha tenido respuesta. «Esperamos la solución de este conflicto que pone en peligro la salud de nuestros enfermos», concluyen los especialistas.
Como se ha informado, el área de salud de Cáceres-Coria ha retirado las guardias presenciales diarias de cardiólogos y neumólogos, que ahora se alternan, y ha reducido a la mitad las localizadas de otorrinos y oftalmólogos.
De momento, no aplica la reducción, como estaba previsto, a los neurólogos, que siguen cubriendo las 24 horas presenciales.
En cualquier caso, las modificaciones de las guardias en el hospita también podrían afectan a médicos residentes y otras especialidades.