Alberto Contador, del equipo Saxo Bank-Tinkoff, declaró ayer, al terminar la primera etapa del Eneco Tour, que sus compañeros se habían «dejado la piel» por él y que estaba «muy contento» de estar de vuelta con todos sus compañeros. El corredor de Pinto, que se subió de nuevo a la bicicleta para competir, después de cumplir la sanción de dos años por dopaje, terminó sin problemas la primera etapa del Eneco Tour, a pesar de quedar cortado por la última caída, pero sin sufrir percance alguno.
Según el propio Contador , el día no era el adecuado para debutar, pero aún así tuvo buenas sensaciones. La etapa tuvo más de 200 kilómetros de lluvia, de mucho viento y todo el trazado en llano. «No creo que hayamos subido más de 100 metros en toda la etapa», comentó.
Lo más importante para el líder del Saxo Bank-Tinkoff Bank fue el trabajo del equipo. «Mis compañeros me han protegido en todo momento y creo que estos días me vendrán muy bien de cara a coger ritmo para la Vuelta a España», apuntó.
El objetivo marcado para ayer, era terminar sin problemas. «La consigna era evitar las caídas y la mejor manera es estar delante. Es verdad que se gastan fuerzas, pensando que al día siguiente hay una contrareloj, pero lo primordial aquí es no caerse», añadió.
Contador declaró tener buenas expectativas para la etapa de hoy, una contrarreloj por equipos de 18,9 kilómetros que tendrá lugar en Sittard, Holanda. «Tenemos un buen equipo y creo que podemos hacer un gran papel. Tenemos que ver el recorrido y a ver qué tal se nos da la crono», indicó.
La etapa para Kittel
Marcel Kittel, del Argos, ganó ayer la primera etapa de la Eneco Tour. El alemán se impuso al sprint al francés Arnaud Demarre y al estadounidense Taylor Phinney en Middelburg, Holanda. Los protagonistas del día fueron el belga Staf Scheirlinckx, del Accent Jobs, y Pablo Urtasun, del Euskatel-Euskadi, que protagonizaron la escapada del día llegaron a disponer de diez minutos de ventaja pero siempre controlados por los equipos con velocistas.