Un paso atrás para en el futuro cercano avanzar más rápido y consolidar las bases para cuando llegue el momento asentarse en categoría nacional. Víctor López baja al subsuelo del fútbol extremeño para dirigir al CD Badajoz 1905. El técnico de Talavera de la Reina acepta el reto de entrenar en Primera Regional con el objetivo de crecer juntos.
Justo en el día que el histórico CD Badajoz cumplía 107 años, el nuevo proyecto del refundado club blanquinegro anunciaba la piedra angular sobre la que girará su primera campaña. La renacida entidad pacense confía en Víctor López como apuesta de futuro. Un entrenador de gran proyección y que conoce a la perfección el fútbol extremeño. Este acuerdo se entiende como una inversión de cara a alcanzar la Tercera a corto plazo. El nombre de Víctor López siempre aparecía cada verano entre los candidatos a ocupar el banquillo del Nuevo Vivero, incluso estuvo sobre la mesa para llevar las riendas del equipo en Segunda B. En el club blanquinegro valoraban muy positivamente su enorme potencial como entrenador y estudioso del fútbol, pero su corto recorrido en categoría nacional suponía una barrera para atreverse a dar el paso definitivo. Ha tenido que ser ahora que se empieza desde cero para hacerse realidad una relación destinada a caminar juntos.
El técnico afincado en Badajoz es el elegido para construir de la nada un futuro que busca formar un bloque sólido con el que plantarse en Tercera en dos o tres años. Para ello piensa en una plantilla joven para formarles con vistas al futuro, con algún toque de experiencia que aporte galones al equipo en una categoría desconocida, con equipos veteranos, campos de todo tipo y que requiere ir con humildad. En ese sentido, el Badajoz 1905 ha puesto las semillas para recoger una buena cosecha. Víctor López es un técnico de cantera. Se inició como entrenador en el infantil y cadete del San Roque. Después dirigió al cadete A del Flecha Negra al que hizo campeón de Extremadura y clasificó en 2004 para el Campeonato de España en Aranda de Duero. Entrenó tres años en el juvenil B y otros tres en el A, que cogió en Liga Nacional y en la primera temporada ascendió a División de Honor. De ahí dio el salto a Tercera para tomar las riendas del Pueblonuevo y cumplir sus dos últimas campañas en el banquillo del Sanvicenteño realizando una extraordinaria labor.