Sobran vehículos, contenedores y barreras arquitectónicas y falta que la plaza sea un lugar de encuentro. La opinión de los comerciantes y vecinos de Obispo Galarza coincide, básicamente, con la del Ayuntamiento. La zona necesita una intervención integral, una actuación que haga posible que donde ahora imponen sus ruidos y humos autobuses y turismos también puedan verse mayores sentados en sus bancos o turistas que reciben información sobre dónde pasear o qué descubrir en Cáceres.
Los más de 200.000 visitantes que cada año pasan por Cáceres tienen en Galarza una referencia clave. La plaza es el primer paso para moverse por la ciudad. Hay estadísticas que apuntan que nueve de cada diez turistas arrancan allí su recorrido por la capital. El 'recibidor de Cáceres', no obstante, muestra una imagen que no parece la más recomendable para vender las excelencias de quien lleva el apellido 'Patrimonio de la Humanidad'. Las quejas por el motor de las decenas de autobuses que pasan y aparcan allí, los problemas de accesibilidad o la acumulación de contenedores invitan a un cambio que el Ayuntamiento considera necesario. Los comerciantes han preguntado cuándo se hará y algunos, como Manuel Méndez, representante de Aeca en la zona, han recibido los primeros detalles por parte de Fomento. El objetivo, como ya ha adelantado el propio Jorge Carrasco, es «darle otro aspecto a la plaza». Y lo justifica: «Nunca parece una plaza sino un macroaparcamiento». El boceto que se ha trasladado a Aeca incluye, a modo de referencia, un lavado de cara en el lateral de la plaza, en las inmediaciones del ascensor. Desaparecerían los ocho contenedores de residuos sólidos, se eliminarían aparcamientos, se taparía el transformador eléctrico y, por contra, ganaría espacio el peatón.
Sobre plano se ve el nuevo quiosco turístico y a su alrededor hasta siete lugares de recreo, con nuevas especies arbóreas y bancos. Empedrado portugués, granito textura y adoquines son algunos de los suelos que se contemplan. Carrasco sabe que la remodelación es necesaria. La propia alcaldesa lo admitió hace solo unas semanas por última vez.
No obstante, el titular de Fomento prefiere mostrarse cauto. Y tiene motivos: esa partida no está en los presupuestos. «Carga y descarga, tráfico... Todo debe ir en un plan de actuación. Y en eso estamos. Entiendo el interés de los vecinos y comerciantes, pero ese proyecto no es definitivo. Hay que matizar cosas y sobre todo hay que dotarlo de financiación. De momento, se hará una pequeña actuación», puntualiza. Se refiere Carrasco a la mejora del itinerario peatonal que se llevará a efecto con la empresa de mantenimiento API en agosto. Los operarios arreglarán bordillos justo en una zona en la que, según el quiosquero de la plaza, las caídas son habituales. Varias de ellas de ancianos que han requerido atención médica.
«Cualquier pequeña intervención que hagan es bienvenida. Hay que activar esto, darle vida», apunta Adolfo Maestre, que regenta el restaurante la Parrilla de Galarza. Manuel Méndez cree que el proyecto es positivo. «Hablé con el concejal y se muestra muy receptivo. La idea de quitar contenedores y reducir tráfico es buena». Dice que no le gusta el modelo del quiosco turístico que iría en la plaza, pero en Fomento insisten: no hay nada definido aún. «Voluntad de actuar existe, pero primero hay que iniciar el expediente», recuerdan. Al menos, los primeros pequeños arreglos los harán los obreros de API hasta el próximo 14 de agosto.
«La plaza necesita una intervención. Hay que darle otra vista a la carga y descarga de residuos, tráfico... Pero la propuesta que se ha estudiado no es la definitiva. Ni el suelo tiene que ser ese, ni el quiosco tampoco. El expediente aún no se ha iniciado. Antes hay que concretar la financiación de esa actuación. No está en el presupuesto».
«Si la plaza queda tal y como aparece en ese boceto que hemos visto en Aeca nos parece bien. El peatón gana espacio y se quitan contenedores y vehículos. Esta zona necesita un cambio muy grande ya que es la primera que ven quienes llegan a nuestra ciudad. Lo que menos me gusta es el quiosco turístico. Si ponen otro modelo, mejor».