Un joven de la pedanía pacense de Gévora (2.300 habitantes) resultó ayer electrocutado después de trepar en plena noche por una caseta de la luz y tocar un cable de alta tensión que lo electrocutó.
El efecto lo despidió hacia atrás y le produjo quemaduras en el 35 por ciento de su cuerpo, principalmente en el lado izquierdo, relató a este diario su madre, Gabriela Robles, cuando su hijo ya permanecía estable aunque con pronóstico grave en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Infanta Cristina de Badajoz. Según indicó, a lo largo del día hoy o como muy tarde mañana el joven podría ser trasladado a la Unidad de Quemados del Hospital Virgen de la Montaña de Cáceres.
El suceso ocurrió sobre las cinco de la madrugada de ayer sábado, cuando Jesús P. R., de 17 años, paseaba por esta zona de las afueras del pueblo junto a un par de amigos. El hermano de la víctima, José Fernando, relataba ayer que dos de los chicos se detuvieron a orinar y Jesús se entretuvo escalando una pequeña caseta que hay anexa a otra caseta mayor que es un centro de transformación de Sevilla-Endesa, la cual permite alcanzar con facilidad los cables que pasan por allí. Está situada junto a un parque al final de la calle Calatraveja de esta pedanía.
La caseta tiene una altura aproximada de seis metros y como mínimo el joven pudo haber caído desde entre tres y cuatro metros de altura, por lo que también sufrió un fuerte impacto en el hombro y un brazo, aunque a los médicos lo que más les preocupaba ayer era el estado de sus quemaduras una vez se confirmó que su sistema renal volvía a funcionar con normalidad.
Según el parte que facilitó la Junta de Extremadura, la descarga entró por el brazo izquierdo y salió por la región inginal y escroto, si bien las quemaduras le alcanzaron también una de las rodillas, explicó a este diario su hermano.
A pie hasta su casa
En un primer momento los amigos avisaron por teléfono al 112 mientras ayudaron a trasladar a la víctima a pie hasta su domicilio pues este era el deseo de Jesús, que en un primero momento todavía podía caminar. La Guardia Civil también se personó en su casa, y después una primera revisión médica por el personal de emergencias se aconsejó su traslado inmediato al Hospital Infanta Cristina en ambulancia.
Según comentó el hermano mayor ayer por la tarde, Jesús seguía estable en la UCI y estaba consciente, aunque muy sedado para atenuar los dolores de las quemaduras. Aunque la instalación donde se produjo el accidente tiene dos pegatinas que advierten de que tocarla puede suponer un peligro mortal, no tiene ningún cerramiento o protección más y es fácilmente escalable. Probablemente la víctima pudo intentar alcanzar u observar alguno de los nidos que hay en el tejado pues ésta era una de sus aficiones, indicó uno de los familiares.