La Junta mantiene el Plan Experiencia, la herramienta que viene desarrollando los distintos Gobiernos autonómicos desde hace dos legislaturas para aliviar, al menos de forma temporal, las necesidades de municipios y demandantes de empleo. Los primeros necesitan mano de obra para mantenimiento de infraestructuras y servicios públicos; los segundos, algo elemental: trabajo. Al igual que sucedió el año pasado, el Ejecutivo de Monago mantiene el mismo presupuesto para este plan, algo más de 35 millones (35.048.000 para ser exactos). Este año la financiación de esa voluminosa partida recae exclusivamente sobre las arcas autonómicas, no sobre fondos europeos al haberse ya agotado.
Como viene sucediendo en convocatorias anteriores, los ayuntamientos van a poder contratar a parados por un periodo de entre seis meses y un año. En total, el Gobierno regional prevé que se puedan formalizar un total de 3.800 contrataciones. El decreto aprobado recoge que deben formalizarse antes del 30 de noviembre. Lo normal es que la normativa se publique la próxima semana en el Diario Oficial de Extremadura y las contrataciones se empiecen a realizar a partir de septiembre.
Las ayudas se destinarán a financiar la contratación de desempleados, «prioritariamente sin experiencia laboral», para actividades como conservación y mantenimiento de infraestructuras; servicios de proximidad; turismo; economía verde; nuevas tecnologías; promoción deportiva y sociocultural: servicios administrativos y auxiliares; orientación laboral y prospección de empresas y tutores de autoempleo y economía social.
Pueden ser seleccionadas las personas que estén inscritas como desempleados en los Centros de Empleo del Sexpe, «priorizándose los demandantes de primer empleo sobre el resto de demandantes».
Talonario y decretos
La portavoz del Gobierno regional y consejera de Empleo, Cristina Teniente, anunció ayer la renovación del plan «a pesar de ser empleo público» temporal. Teniente dijo que crear empleo «a base de talonario» y de fondos públicos es «fácil pero no es la solución» porque así se consigue empleo temporal. «Crear empleo ficticiamente a golpe de talonario, además de ser de dudosa ética, hoy por hoy es imposible porque sencillamente no hay recursos», recalcó.
Sin embargo, la portavoz del Gobierno extremeño explicó que se mantenía el Plan Experiencia, con la dificultad añadida de hacer sólo con fondos propios, porque es «imprescindible» para los ayuntamientos para la prestación de servicios municipales y también para los desempleados para que éstos «adquieran una experiencia profesional».
La Junta aprobó ayer no sólo renovar este programa sino aprobar otro para incentivar la contratación de personas con discapacidad. Va dirigido a las empresas, para las que reserva 1.075.000 euros. Gracias a esa subvención, se estima que las empresas puedan contratar a unas 280 personas.
El plazo de presentación de solicitudes será de dos meses desde la fecha de inicio de la contratación. Las contrataciones realizadas a partir del pasado 1 de marzo hasta la entrada en vigor del decreto que regula estas ayudas dispondrán de dos meses para presentar la solicitud de subvención.
Esta línea, indica la Junta, permitirá a las empresas solicitar ayudas para contratación indefinida de personas con discapacidad con un importe de 6.000 euros, transformar o convertir de contratos temporales o de duración determinada en indefinidos, con 4.500 euros, y también incentivará con 1.000 euros la contratación temporal.
Por último, Cristina Teniente dio a conocer la aprobación de una tercera normativa de subvenciones en materia de empleo. Se trata de ayudas para fomentar la contratación indefinida. Para el ejercicio 2012-2013 se presupuestan 7,5 millones.
Habrá dinero para los contratos indefinidos iniciales, suscritos con desempleados que en el momento de la contratación. y otro para las transformaciones en indefinidos de los contratos de duración determinada.