El alcalde de Malpartida de Plasencia, Marcelo Barrado, considera que los aerogeneradores que van a instalarse en la Sierra de Santa Bárbara en enero de 2013 «no perjudican a Plasencia». Incluso afirma que pueden ser beneficiosos para la ciudad en cuestión de empleo. El primer edil chinato ha confirmado el número de puestos de trabajo indirectos que generará el parque eólico. Serán 54 los empleos que traerán los nueve molinos de dos MW que se instalarán en Santa Bárbara y pueden crearse en un radio de actuación de 30 kilómetros respecto a su ubicación.
«Tres puestos de trabajo (por MW) estable y directo en proyectos industriales y/o empresariales distintos a los creados en la construcción del parque», a cuya creación se compromete la empresa promotora, según reza el proyecto. «Nuevos empleos y nuevas empresas que benefician a Malpartida y también a Plasencia y su entorno», matiza el alcalde.
A estos 54 empleos hay que sumar los puestos directos que genere la construcción y el mantenimiento del parque eólico, cifra que la promotora, Energía Eléctricas de Extremadura, aún no ha facilitado públicamente. Lo que sí han estimado desde la empresa es la duración de las obras de construcción del parque, que comenzarán en enero de 2013. «Está previsto que se finalice en menos de dos años», informan. También mencionan que aún están pendientes algunas autorizaciones de la Junta, «trámites burocráticos» que no condicionan de forma sustancial el proyecto.
Un empuje al dañado sector de la construcción, con tanto peso en la localidad chinata, la apuesta por la energía limpia, beneficios económicos y la creación de puestos de trabajo, son los argumentos que el primer edil de Malpartida esgrime en la defensa de los aerogeneradores. Hace extensibles los beneficios a la ciudad vecina y recuerda, además, que «los molinos se ubicarán en nuestro término municipal porque un estudio de impacto medio ambiental así lo avala».
Sin impacto acústico
Ante la preocupación mostrada por el alcalde de Plasencia por «el impacto visual o los perjuicios importantes para el turismo que los molinos van a causar en la ciudad», como declaró a esta publicación Fernando Pizarro, el alcalde chinato opina que el impacto no será tal. Anuncia que está a la espera de concluir las negociaciones con la empresa Energías Eléctricas de Extremadura para hacer pública la simulación de cómo quedará el terreno que se incluye en el proyecto, así como el informe de impacto acústico. Desde el Consistorio adelantan que el sonido emitido por los molinos «no superará los 20 decibelios, siendo 35 los calculados en una biblioteca con poco público o 30 los decibelios detectados en un dormitorio en condiciones normales». Por lo tanto «no habrá impacto acústico para los ciudadanos de Plasencia», aseguran.
Barrado añade que «en muchas ciudades hay molinos, incluso en ciudades con la acreditación de Patrimonio de la Humanidad». Pone el ejemplo de Burgos, «donde se contemplan aerogeneradores desde muchas zonas sin perjudicar al turismo, cosa que tampoco tiene por qué ocurrir en Plasencia». El alcalde cree que «debemos habituarnos a ver un paisaje distinto al de antes en todas partes» y apostar por las energías renovables. «Molinos hay en toda la península», afirma.
En respuesta a la sugerencia del alcalde de Plasencia de «buscar otra ubicación» para el parque eólico, Marcelo Barrado remite de nuevo al estudio de impacto ambiental, «en el que se han tenido en cuenta cuestiones visuales, acústicas y se ha visto que los aerogeneradores no dañan a Plasencia», reitera.
Recuerda que en su momento se estudiaron otras ubicaciones pero estas presentaban problemas; por eso los promotores eligieron instalar los molinos en esta zona, la más elevada de la Sierra de Santa Bárbara, desde el alto situado a la izquierda de la carretera de Plasencia (dirección Malpartida) hasta más allá del centro de la comunidad terapeútica de Proyecto Hombre.
La instalación de los nueves aerogeneradores en la sierra que separa ambas localidades ha hecho saltar la alarma de varios grupos ecologistas. También algunos placentinos han mostrado su postura contraria a la ubicación por el impacto visual que producirá en la ciudad. En cambio, el Ayuntamiento y algunos colectivos chinatos ven en el parque eólico la oportunidad de empleo que en estos momentos el pueblo necesita. Es el caso de la Agrupación Chinata de la Pequeña y Mediana Empresa, desde la que se considera que los molinos llevarán trabajo a Malpartida, donde numerosos albañiles se encuentran en paro, y supondrán un ingreso en las arcas municipales que beneficiará a toda la población.