En tres de los atropellos más graves que se han producido en la ciudad en los últimos meses se han visto involucrados mayores de 65 años. De hecho, en uno de ellos, una mujer de 64 años fue arrollada por un vehículo mientras cruzaba un paso de peatones en el Paseo de Roma, causándole la muerte.
Para evitar sucesos como este, y viendo el éxito obtenido con los escolares de la ciudad en el programa de educación vial desarrollado en los colegios durante el pasado curso escolar, el consejero municipal y delegado de Tráfico, Manuel Balastegui, ha decidido hacer extensiva esta experiencia al colectivo de mayores. Junto al de los niños menores de 15 años, es el más vulnerable y susceptible de sufrir accidentes de tráfico y, sobre todo, atropellos.
La Delegación de Tráfico y Seguridad Ciudadana ha puesto en marcha un programa de educación vial, que va dirigido a los que están adscritos o son asiduos a algunos de los centros de mayores de la ciudad.
Según Balastegui, ya se han impartido charlas formativas en el asilo de ancianos Santa Teresa Jornet, en el centro de mayores del Calvario y en la residencia El Prado. Ayer tuvo lugar el encuentro en el centro Trajano, en La Antigua.
Hace varios meses se mandó un escrito a los responsables de dichos centros animándoles a participar en esta actividad, argumentando que en la ciudad se registraba un alto porcentaje de atropellos y accidentes en los que estaban implicadas personas mayores.
De hecho, según datos aportados desde esta delegación, tan sólo el pasado 2011 se registró en la ciudad un total de 54 accidentes en los que se vieron involucrados mayores de 60 años. Y el 45% de los peatones atropellados en el casco urbano son mayores de 65 años.
Según un estudio sobre las causas más habituales por las que se producen accidentes con personas mayores, en un 60% de los casos se deben a las infracciones y distracciones al volante o la velocidad inadecuada por parte de los conductores. Las imprudencias cometidas por personas que cruzan por lugares indebidos o poco visibles suponen el 40% de los casos. De estos datos se deduce, según Balastegui, que una de cada tres personas está cometiendo una infracción.
Una vez finalizada la primera ronda de charlas, se volverán a repetir las jornadas de educación vial para que puedan asistir a ellas todas las personas que no hayan podido ir a la primera convocatoria.
Estas charlas se celebrarán a lo largo de toda la temporada estival. Cuando finalice, las que se imparten a los alumnos de los centros escolares de la ciudad serán las que se retomen y comiencen de nuevo.
«Mientras yo sea delegado de Tráfico, estas charlas se seguirán haciendo tanto en los colegios como en los centros de mayores», dice Balastegui, a lo que añade que «al mismo tiempo que se mentaliza a los niños, se está mentalizando a sus padres. Ellos son los que se conciencian más de respetar las normas de tráfico y comprenden lo importante que es la seguridad vial».
Mensajes a los mayores
Estas charlas las imparte el intendente mayor de la Policía Local, Esteban García. Lanza mensajes como que, siendo mayores, se tarda más tiempo en cruzar la calle o subir al autobús. Que hay que cruzar con los semáforos en verde, siempre por los pasos de cebra y nunca saliendo de entre vehículos.
También da consejos a los mayores que todavía son conductores, a quienes muestra los síntomas que ya indican que hay que dejar de conducir y el efecto que los medicamentos pueden causar en sus tiempos de reacción. Se les habla también como usuarios del transporte urbano y se les da unas pautas para que lo utilicen correctamente, así como algunos mensajes sobre cómo ir en vehículos de copilotos.
Juan José González, presidente del centro de mayores Calvario, asistió a la charla que tuvo lugar el pasado 5 de julio. Afirma que le ha gustado mucho la experiencia y que una de las cosas que más ha recalcado el intendente mayor es que, aunque en los pasos de peatones los viandantes tienen prioridad, hay que asegurarse de que el vehículo está parado antes de cruzar.
«La jornada fue muy ilustrativa y todos los mayores le pusieron mucho interés a lo que decía. Aunque a veces resultaba un poco repetitivo, hay que tener en cuenta que lo que decía era importante y había momentos en los que nos dábamos cuenta de que, en muchas ocasiones, hemos hecho mal cruzando por un paso de cebra sin mirar antes si el coche se detenía o no», explica González.
Paloma Castellanos, trabajadora social del centro de mayores Calvario, afirma que esta es una de las actividades que se llevan a cabo en el centro para potenciar el envejecimiento activo y llevar el bienestar a los mayores con acciones recreativas. Una de ellas es incidir en el tema preventivo para evitar accidentes de cualquier tipo, también de tráfico. «Hay que concienciar a los mayores de que a una edad ya tienen una serie de limitaciones y que tienen que aprender a vivir con ellas y estar lo mejor posible, pues uno tiene que saber dónde están las barreras. Por eso tienen que ser conscientes, por ejemplo, de que en un paso de cebra tienen que pasar después de asegurarse de que el coche les ha visto y se ha parado del todo», explica.
Por su parte, Ana María Domínguez, directora de este centro, apunta que la charla fue muy interesante y que se enseñó que los mayores tienen que respetar a los coches y viceversa. Tan interesante les ha parecido la jornada que ya tienen programado que para el mes de octubre, fecha en que se celebra la semana cultural del centro, se volverá a repetir la visita de Esteban García para seguir ilustrando sobre educación vial.